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martes 19 de marzo del 2019

1a Ciudad Juárez, Chihuahua

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Historia de la 1ra. Iglesia
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Desde los tiempos mas antiguos, siempre existieron hasta el presente, diversidad de historias, que ciertamente las leemos con atención y respeto, porque en muchas de ellas encontramos el testimonio y buen ejemplo de aquellos que lucharon por la libertad, el bienestar y la paz de las naciones, y otros ideales de gran valor y beneficio para la humanidad, y si para ellos es justo y razonable conservar por eso escritos la autentidad de tal, o cual obra, creo con fundamento legal que para todo cristiano es demás importancia y sumo interés narrar los acontecimientos relativos al engrandecimiento y desarrollo de la grandiosa, bendita y santa obra del Alto y Sublime Dios. En todos los lugares en donde muchos de los redimidos y lavados en la preciosa sangre del Cordero, haciendo caso omiso a la vejación del enemigo común de la doliente humanidad, laboraron y laboran con insistencia y propósito definido en la gloriosa obra del Crucificado en diferentes partes del mundo.

El mas grande anhelo e interés del que esto escribe es dar a conocer por estas paginas la historia de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, en Ciudad Juárez, Chih. México. Y es como sigue: En el año 1933 a los 22 del mes de octubre, arribo a Ciudad Juárez el hno. Felipe Rivas Hernández, Obispo Presidente de nuestro movimiento espiritual en la República Mexicana, acompañado del hermano José Ortega Aguilar, Obispo Secretario General de la Iglesia y la hna. María Esther Rivas de Ortega. El propósito de la visita de nuestros hermanos ya mencionados, fue primeramente conocer la obra de Dios en dicho lugar, que para entonces no hacia mucho se había comenzado a celebrar servicios en la casa habitación de la hermana Basilia Bocanegra, sitio en la calle cobre no. 705 de esta ciudad, cuyo servicios eran dirigidos por los hermanos Juan y Francisco Ramírez, Diáconos de la Iglesia Apostólica en el Paso Texas.

señoritas de la primer iglesia, presentaron un canto especial.

Cooperando también en la obra de Dios los hermanos obreros Ventura Salas y Felipe S. Coronado respectivamente. Los hnos. Juan y Francisco Ramírez, con anterioridad se habían dirigido por conducto del hermano Ventura Salas a nuestros hermanos Rivas y Ortega radicados en la Avenida Guerrero no. 417 de la Ciudad de Torreón Coahuila, manifestando en dicho escrito el principio de la obra de Dios en Juárez, y el deseo de seguir ellos (Juan y Francisco) laborando en la predicación del evangelio, en dicho lugar, unidos al concilio de la Iglesia Apostólica en México.

Desde el día que nuestros hermanos Rivas y Ortega llegaron a Ciudad Juárez, tuvimos por las noches muy hermosos y concurridos servicios, donde también no pocas personas tuvieron la oportunidad de oír el glorioso Mensaje de Salvación. Como con anterioridad, la honorable representación general de la Iglesia Apostólica inc. En E.U.A. habían invitado a los representantes de la Iglesia en México para que asistieran a una convención que se verificaría en al ciudad de Tulare California en los días 15 al 21 Noviembre del año 1933, los invitados al estar en la frontera hacían los preparativos para emigrar, efectuándose el primero de noviembre del mismo año, acompañado de los hnos. Pablo García Chávez, Felipe S. Coronado y otros obreros y hermanos mas del estado de Nuevo México, habiendo asistido a dicha convención y después de terminada, seguimos visitando algunas congregaciones en el estado de california, con fecha 4 abril del siguiente año 1934 regresamos a Ciudad Juárez donde pequeños grupos de fieles nos recibieron con la sorpresa de que los ya mencionados y entonces hermanos Ramírez, habían cambiado de opinión, es decir, ahora ambos no estaban de acuerdo en seguir trabajando en la obra de Dios unidos al concilio de la Iglesia Apostólica en México, como antes lo habían manifestado al Presidente de la Iglesia. La superioridad considero necesario tener una conferencia con los hermanos ya mencionados para conocer la verdad acerca de lo que se decía de esto, la cual se verifico y se conoce por un escrito que a la letra dice: Acta levantada en la Ciudad de el Paso, Texas, E.U.A. El día 7 de Abril de 1934, en la casa habitación del hermano Juan Ramírez, estuvieron presentes los hermanos Felipe C. Rivas, Representante de la obra en México, Pablo García Chávez, Anc. Del Dsto. Este de la Asamblea Apostólica de la Fe en Cristo Jesús en E.U.A. Y José A. Ortega, Secretario General de nuestro movimiento en México, y Juan Ramírez Diacono de la Iglesia en Ciudad Juárez.

El hno. Felipe C. Rivas le hizo saber al hermano Juan Ramírez que al estar próxima su salida para Torreón Coah. Desea saber si el juntamente con su hermano Francisco Ramírez, esta de acuerdo en seguir trabajando unidos a nuestro movimiento religioso, como lo manifestaron por medio de una acta que remitieron a Torreón por conducto del hermano Ventura Salas. El hno. Juan Ramírez contesto que por causas que han surgido entre ellos, el hermano Ventura Salas y Felipe Coronado, han tomado la determinación de trabajar neutrales, porque ellos no quieren estar bajo de ningunas ordenes superiores Eclesiásticamente, ni de la Asamblea de E.U.A.

El hno. Felipe C. Rivas le pregunto al hermano Juan Ramírez que si era anuente a asistir a una reunión general con todos los obreros que podríamos congregarnos en Ciudad Juárez y especialmente con aquellos, que manifestó estar en pugna, para tratar las causas de su separación o llegar a un arreglo satisfactorio y unir las partes divididas a lo que el contesto no ser de conformidad porque el creía que todo seria infructuoso. En vista de la determinación que tomara el hermano Juan Ramírez, el hermano Felipe C. Rivas manifestó que se le permitiera en el servicio por la noche hacer saber a la Iglesia que desde ese momento el Concilio de México y Estados Unidos quedarían sin ninguna responsabilidad de esa congregación, por cuanto los hermanos Ramírez se separaban de la comunión de nuestro movimiento religioso.

Para terminar, nuestros acuerdos, el hermano Juan Ramírez, Manifestó que su separación del movimiento al cual estaba adherido, no era por causa de la doctrina que practicamos. Pues que el mismo aprueba que es buena y el la cree sinceramente, pero que mas bien las causas de su separación es que no quieren tener que ver nada con nuestro Gobierno Espiritual.

El hno. Felipe C. Rivas contesto que el no era conforme ni los hermanos con la determinación que ellos tomaban para separarse, pero al ver su persistencia, les dejamos a su libre albedrio, añadió. Fueron testigos de estos acuerdos los hermanos Felipe C. Rivas, Pablo G. Chávez y José A. Ortega. Se da lectura al acta y se le pregunto al hermano Juan Ramírez que si era de conformidad con lo insertado en el acta, o tenia alguna objeción o innovación, a lo que contesto esta bien, y como prueba de ello, firmo con su propio puño. Terminan de esta manera nuestros acuerdos.

El mismo día por la noche en el servicio, y con la paz que le caracteriza a nuestro hermano Rivas, comunico para su conocimiento a toda la congregación a cargo de los que se habían separado, la determinación de estos y las causas que los motivaron.

La congregación para esa fecha contaba con 48 miembros en total, quedando la mayor parte con los señores Ramírez. Los que siguieron fieles a la Iglesia fueron solamente doce, siendo estos: los hermanos Ventura Salas, Felipe Coronado, Faustino Escandón, Manuel Estrada, Encarnación Serrano, Andrés Ortiz, Dolores González, Dolores Coronado, Martina Nava, Luz Arias, Cruz Estrada y Santos Martínez.

Según una acta que aparece en la secretaria de esta Iglesia, confirma que, con fecha 16 abril 1934 los hermanos Obreros, Felipe Rivas Hernández, José Ortega Aguilar, Pablo García Chávez, Ventura Salas, Felipe S. Coronado y Matías Rodríguez Juntamente con la minoría ya mencionados, convinieron reunirse en la casa habitación del hermano Manuel Estrada, ubicada en el numero 813 de la calle mariscal en esta ciudad, en cuya reunión y por unanimidad se eligió y autorizo como pastor de la Iglesia, al hermano Ventura Salas, el cual con la misma fecha se hizo cargo de la congregación en este lugar.


hermanos Ventura Salas primer pastor de la IAFCJ y nuestro hermano S. Coronado quien fuera el segundo pastor de la IAFCJ.




Trabajo con entusiasmo en la obra de Dios y con heroísmo soporto la odiada y tenas persecución realizada por los que se habían dividido, durante el corto tiempo que el hermano Salas estuvo al frente de la congregación fueron bautizados en agua 7 personas que fueron añadidas a la Iglesia.

A los 26 días del mes de abril del año 1935, siendo las 23 horas p.m. después de una dura y prolongada enfermedad, falleció en esta ciudad el hno. Pastor Ventura Salas a la edad de 31 años, primer ministro de la Iglesia Apostólica en esta Ciudad Juárez.

Con el fallecimiento del pastor de la Iglesia, se hizo presente a todos los hermanos la angustia, y unos lloraban sin consuelo, pero otros levantadas sus manos oraban con fervor al Todopoderoso, en demanda de amparo y protección. Luego toda la Iglesia considero necesario dirigirse a la Honorable Representación General dando aviso de lo acontecido y a la vez solicitaron urgentemente un Pastor que viniera a consolarles, pues constantemente eran acometidos por el grupo contrario, porque según ellos instruían a los hermanos que a estos no les quedaba mas recurso que adherirse a ellos. La Representación General les contesto pronto y favorablemente, comunicando a los hermanos en Juárez, su solicitud concedida, previa la solvencia de pasaje del indicado el cual fue el hermano Pastor Felipe S. Coronado que era al que precisamente habían solicitado.

En el año de 1935 a los 28 días del mes de Julio arribo a Ciudad Juárez Chih. El hermano Coronado y el siguiente día se efectuó la primera reunión en la casa habitación de la hermana Martina Nava. En dicha reunión después de una oración, el hermano Coronado dio lectura a una Credencial Ministerial de fecha 26 Julio del Mismo año. Por la cual el Presidente de la Iglesia lo recomienda y autoriza para que se haga cargo de la obra de Dios en Ciudad Juárez, Chih. Después de escuchar un glorioso y extenso mensaje de la palabra de Dios, nos despedimos muy contentos, porque el Señor nos bendijo y concedió lo que unos y otros le habíamos pedido, recibiendo a su cargo desde esos momentos el hermano Coronado, una congregación de 16 hermanos de ambos sexos.

A continuación todos llenos de gozo y puestos de rodillas le dimos gracias a Dios y a la vez suplicándole nos concediera buen éxito en el nuevo campo labor, y pronto nuevas almas se rindieran a los pies del Crucificado. Como no había un local destinado únicamente para celebrar los servicios y con muchas penalidades se efectuaban las reuniones en diferentes casas de los hermanos, estando congregados en un servicio, al finalizar el hermano Pastor comunico a todos los presentes la grande necesidad de buscar por todos los medios posibles, la adquisición de un terreno en donde con la ayuda de Dios se pudiera erigir una casa de oración par el servicio de Dios.

Todos los hermanos escucharon con atención lo expuesto, y a la vez mostraron su conformidad sobre el particular, solamente hicieron la aclaración que en la mayoría imperaba la indigencia en el sentido económico.

Pero después de considerarlo detenidamente, se llego a la conclusión de que cada uno de los miembros de la Iglesia cooperaría con la cantidad de .15 centavos mensualmente. En esos momentos se presento en oración a Dios el nuevo proyecto, con la fe y confianza en las promesas del Señor Jesús que son fieles y verdaderas. (Filipenses 4-19) Efectivamente andando el tiempo, todos los hermanos entregaban su donativo de .15 centavos al tesoro Pro-compra de terreno. En el siguiente año 1936 el 26 septiembre, reunida toda la Iglesia en sesión se trato sobre la venta de un terreno que de buena voluntad el hermano Prudenciano Robles había donado para la casa de oración, pero como dicho terreno no reunía las condiciones para el caso, se acordó ponerlo en venta y el fruto llevarlo al tesoro antes mencionado. Todos los fieles cooperaban con liberalidad de corazón y muy especialmente la incansable heroica ¨Sociedad Femenil Dorcas¨ que para ese entonces se componía solamente de la mesa directiva y 7 miembros más.

A los 3 días del mes de noviembre del mismo año 1936 se efectuó la compra del ya mencionado terreno para la casa de oración. Con una superficie de 664.70m2, en la cantidad de $272.00 doscientos setenta y dos pesos 00/100m.n. Las escrituras del terreno fueron hechas a nombre de los hermanos Prudenciano Robles Y Felipe S. Coronado, lo cual en su tiempo, dicho terreno paso a ser propiedad de la Nación, según la ley en materia de cultos religiosos.

El 6 de Febrero de 1937 se solicito a Gobernación el permiso para construir el templo, y después de llenar todos los requisitos sobre el particular en las diferentes dependencias Gubernativas, fue concedido hasta el 11 Febrero de 1939. Con fecha 15 de abril del mismo año, se iniciaron los preparativos de construcción con la cantidad de $100.00 m.n. Que era todo lo que hasta la fecha había en existencia para dar principio, habiendo para ese tiempo 36 miembros de la Iglesia. El 24 abril del año 1939, a las 7:45 a.m. nos reunimos en la casa pastoral, los hermanos, Pastor de la Iglesia, Felipe S. Coronado, Diacono Prudenciano Robles, Marcos Valdivia, Elías Nava y Fernando Nava. Era el momento de principiar el trabajo de la obra de construcción del templo, nos postramos en oración a Dios para pedir su ayuda y dirección en tan importante obra material.

Le pedimos al Señor: como nos concedía el privilegio de dar principio así nos concediera también el terminar, y para ello hicimos voto a nuestro Dios de que cada día ninguno daría principio al trabajo sin antes haber orado, así como también nos impusimos por ley el cargo de contribuir por semana cada varón miembro de la Iglesia, con dos días de trabajo o su equivalente. En aquel tiempo el albañil nuestro hermano Prudenciano Robles se le pagaba por día $2.50 y a los peones $1.50 al día.

A los 29 días del mes de Mayo de 1939, siendo las 16 horas p.m. al intenso calor del sol trabajamos en la excavación para el cimiento la cual tenía 2 metros 61 centímetros de profundidad. El hermano Prudenciano Robles me dijo ¨es muy fuerte el calor y no me es posible soportarlo¨ le ordene salir inmediatamente, y así lo hizo el, pero al poner su pie en la superficie exterior, contemplamos con asombro el derrumbe que quedo completamente cubierto el hoyo del cual no bien terminaba de salir.

En el año de 1939 se hizo el cimiento del templo, en 1940 los muros, en 1941 el techo y emplastado interior, en 1942 emplastado exterior, en 1943 el piso, en 1944 el cielo y parte del servicio sanitario, así fue como cada año se avanzaba en la obra de construcción del templo, el termino se dio en el año 1945.

El templo mide, 15 metros de longitud, 9 de latitud y 9 altura con un costo hasta esa fecha de $24,234.62m.n. Dios nos concedió a los 6 años la petición que le hicimos cuando confiados en el, llenos de fe y optimismo dimos principio a la obra, no sin antes tener que llevar consigo el escarnio y afrenta del enemigo malo. Pues cuando 2 de nuestros hermanos trabajan entusiasta mente vendiendo una mercancía, para beneficio de la obra de Dios, una persona les instruyo con burla que terminada la construcción del templo, le comunicaran a el, para presentarse y se lo clavaran en la frente. Otras veces hasta por parte de los nuestros éramos censurados, que por no haber primero contado con lo necesario para la obra de construcción, de acuerdo con lo especificado en la palabra de Dios Lucas 14:28-30. Ignorando que lo necesario es, el valor, la fe y confianza en las promesas del Señor que son fieles y verdaderas.

Con fecha 26 de febrero del mismo año 1945, se dio aviso a los diferentes departamentos de Gobierno que correspondía hacerlos, obteniendo la aprobación de todos excepto la de Gobernación.

Desde esa fecha hasta el día 16 de Julio del año 1948, fue de sufrimiento y esperar con paciencia la benevolencia de las autoridades que nos hicieran justicia.

Puede decirse con satisfacción y alabanza a Dios, que la dedicación de templo Apostólico en esta Ciudad, es la contestación de muchísimas oraciones, lagrimas y ayunos, tres años y medio de larga espera fueron necesarios para obtener el permiso de las autoridades superiores.

Viajes especial y costoso a la capital de nuestro País, y en cada ocasión de esas, los hermanos de esta Iglesia se quedaban con la esperanza de que Dios obrara y se obtuviera el permiso de apertura en una de las ocasiones que nuestro hermano Ortega estuvo con nosotros nos dijo, que en 3 meses Dios nos daría el triunfo y cuan desilusión se quedo al terminar este plazo y nada se logro arreglar.

Los hermanos Rivas y Sepúlveda, antes hicieron otras tentativas y fracasaron y así se paso el tiempo, durante el cual, algunos hermanos desmayaron y se fueron a otras Iglesias, y otros dejaron el camino faltándoles la fe. Pero un grupo de fieles, se mantuvieron con fe inquebrantable y firme confianza en Dios, que puede mudar los tiempos y tocar los corazones de los reyes y gobernantes. Con el rostro afligido y elevando a Dios sus oraciones, como reclamando al Todopoderoso el cumplimiento de sus benditas y fieles promesas, al fin Dios contesto poniendo como medio, el registro del hermano Pastor Manuel Esquivel Fonseca ante el Gobierno Superior del Estado para oficiar dicho gobierno ordeno a las autoridades locales entregaran el templo al pastor antes mencionado para abrirlo la culto publico, y a la vez fuera nacionalizado. Los hermanos juntamente con el pastor le expresaron su deseo de hacer lo mejor para celebrar una fiesta digna de dar gracias a Dios y con esta noticia, el hermano Felipe Rivas Hernández Superintendente General de la Iglesia, se traslado a Ciudad Juárez para hacer los preparativos y fijar la fecha de la dedicación. El día indicado fue 22 Agosto de ese mismo año 1948.

Enseguida se hicieron invitaciones con su respectivo programa y se enviaron a todos los pastores y hermanos que fue posible, comunicándoles así tan grande acontecimiento y bendición de Dios.

En ciudad Juárez Chihuahua México, a los 22 días del mes de Agosto del año 1948, a las 10:30a.m. día de la dedicación del templo, nos encontramos un numero de mas de 500 hermanos de distintas partes y de la Iglesia local y a las 11 horas en punto, penetramos en procesión al templo, siendo abierto por nuestro hermanos Obispo Presidente Felipe Rivas Hernández. Todos sentimos nuestros corazones embargados de grande gozo por el Espíritu Santo, y al estar en el templo completamente lleno y muchos mas afuera por falta de lugar, se elevo a Dios una oración unánime, descendiendo la bendición del Señor para todos sus hijos.

Primer templo de la iglesia apostolica en cd. Juarez Chihuahua

Toco a nuestro hermano Felipe Rivas H. consagrar el templo en una sencilla pero solemne ceremonia y enseguida se desarrollo el programa consistiendo en cantos especiales por las Sociedades de Señores, Jóvenes y Niños. Nuestro hermano Felipe S. Coronado (Anciano del Estado en descanso) dio un informe detallado de la historia del templo, desde su principio hasta ese día.

Al oír todo este informe, el pueblo dio gloria al Señor y todos nos unimos en oración, con gratitud sincera a Dios que es bueno y para siempre su misericordia.

Toco al hermano Ortega exponer un sermón (por cierto muy corto) haciendo alusión al acto de la dedicación de un templo para servicio de Dios y para terminar, hizo un llamamiento a las personas que nos acompañaban al culto. Para que se orara a Dios por ellas, pidiendo la salvación de sus almas, mediante la fe en Jesucristo y obediencia a la palabra de Dios. Fueron numerosas las personas que pasaron al altar y sentimos mucho gusto por ello. A las 2:00 p.m. Se dio fin al servicio y por la tarde a las 4:00 p.m. Se celebraron 6 bautismos en agua en el Nombre de Jesucristo.

Por la noche a las 7:00 p.m. Dio principio el servicio, el cual asistieron los hermanos de la Iglesia de el Paso y Fabens, Texas. También nos acompañaron de las Iglesias de las Cruces y Bavard. N.W. del estado de Chihuahua, asistieron hermanos de las Iglesias de Vado Banderas, Cajoncitos, Delicias, Colonia Lázaro Cárdenas y Basuchil del Estado de Coahuila asistieron 6 hermanos de Torreón los mas, de la familia Rivas y Ortega. Fue mucho gusto para todos ver el lugar de los obreros completamente lleno, con un número de 24 diferentes oficiales de las Iglesias visitantes, y los de la local. Durante el día de la fiesta, las diferentes Sociedades de la Iglesia se mostraron muy atentas y activas, dándonos alimentos y cuanto pudieron hacer por nosotros, lo que agradecemos mucho, deseamos que Dios les bendiga y multiplique sus bienes. Todas las Sociedades dieron lo que tenían de fondo para los gastos de esta fiesta y aunque se quedaron sin centavos en las tesorerías, estaban muy contentos con la fe en que Dios les iba a dar pronto más bendiciones materiales para seguir ayudando a la obra de Dios.

Durante 11 meses el templo estuvo con sus puertas abiertas celebrándose en el cultos sin ninguna interrupción, pero el 16 Julio de 1949 fecha en que el pastor de la Iglesia se presento en la Secretaria de Gobierno del Estado, a renovar su licencia de Ministro para seguir oficiando, en dicho departamento le informaron que su licencia desde esos momentos quedaba cancelada, en virtud de que no se había obtenido antes el permiso de Gobernación, añadiendo que el permiso que hacia un año había autorizado, fue equivoco a nuestro favor.

Ese mismo departamento giro instrucciones a las autoridades locales, recibir del ¨pastor¨ el inmueble y sus enseres y a la vez entregarlo a la junta vecinal.

La Iglesia de este lugar esperaba con ansia el regreso del pastor y que este traería consigo nuevamente el permiso para oficiar, pues estaba cerca el 22 Agosto, fecha en que se cumplía el primer aniversario de la dedicación del templo y se hacían los preparativos para ello.

De regreso a esta, con profundo dolor el hermano Esquivel comunico al Obispo del Estado, José Ortega A. y por conducto de este a la Iglesia, la cancelación de su permiso y las causas que lo motivaron. Al oír los hermanos la grave noticia se hizo presente otra vez a todos la angustia y dolor que no hacia mucho habían desaparecido. El hermano Ortega y Esquivel inmediatamente se trasladaron a la Capital del Estado con la confianza en Dios que algo bueno podría arreglar.

En su regreso hicieron saber a la Iglesia lo instruido por el Gobierno que aun cuando no tenían permiso para oficiar, pero si podían reunirse a practicar las oraciones de su devoción, hasta que el gobierno del centro se obtuviera definitivamente el permiso de apertura.

Esa misma noche en el culto, el hermano Ortega expuso un hermoso y extenso mensaje, exhortando al pueblo de Dios a perseverar firme y fiel al Señor Jesús en el momento de al prueba. Terminado el servicio se procedió a tener una conferencia con todo el Gobierno de la Iglesia, se llego al acuerdo en primer lugar, que el hno. Esquivel fuera inmediatamente a México a conseguir el ya mencionado permiso. Se formo la Junta Vecinal y su representante, que por unanimidad de todo el Gobierno, fue el hno. Felipe S. Coronado para tratar los asuntos ante la autoridad Municipal, y el hermano Marcos Fraire asistente de pastor, con la cooperación de los demás Oficiales presidir los servicios de la Iglesia.

Terminados estos arreglos, nuestro hermano Manuel Esquivel F. partió a la capital del país, yendo encomendado al Todopoderoso y el pueblo del Señor se quedo orando y esperando con paciencia y fe, que este sacrificio seria el último y que nuestro hermano volvería con el permiso. Se habían obtenido muy buenas recomendaciones por varios Diputados por el Estado de Chihuahua, y que se encontraban en la capital del país, creyéndose que esto ayudaría mucho para obtener el permiso, pero todo fracaso. El hermano Esquivel me comunicaba que mucho se estaba trabajando por todos los medios posibles para conseguir lo que se deseaba, pero que todo era inútil. Le conteste a nuestro hermano pastor que no desmayara en su fe y confianza en el Señor, que la Iglesia estaba en ayuno y por semana tenia 36 horas de oración a Dios, y por lo tanto El nos daría el triunfo.

En verdad era el Señor quien de una manera maravillosa iba a obrar, para nuestro convencimiento de que Dios contesta y obra, y lo hace en forma tal que nos vemos obligados a reconocerle y a glorificar su Santo Nombre.

¨Soy el hombre más feliz del mundo¨ expresaba el hermano Manuel Esquivel F. al regresar de la Capital del País, en donde permaneció por un mes arreglando el permiso de apertura del templo en Ciudad Juárez Chih. La razón para que nuestro hermano se sintiera tan feliz y satisfecho es porque por un verdadero milagro de fe en el Señor Jesucristo.

Se otorgo dicho permiso de la Secretaria de Gobernación. Pues hacia mas de 5 años que nuestros hermanos con una muy dura prueba habían venido haciendo gestiones de este permiso sin lograrlo y cada día se venia haciendo mas difícil la situación. Contaba nuestro hermano Esquivel, un tanto emocionado y con sus ojos llenos de lagrimas, pero con grande gozo, que después de haber recibido por cuarta vez la negativa del permiso, habiendo puesto en juego las recomendaciones y la entusiasta cooperación del hermano Ex-General Alfonso María Figueroa, un día pasando el nuestro hermano Maclovio Gaxiola L. Frente a la Secretaria de Gobernación sintieron de parte del Señor Jesús un valor y animo para dirigirse personalmente al Departamento de Gobierno y hablar con el jefe de dicho departamento. Reclamando justicia. Este fue el momento en que Dios obro y fueron oídos nuestros hermanos, en forma completamente favorable y atenta les dijeron lo que debían hacer y al día siguiente que fue el 18 Agosto del año 1949, le fue entregado el permiso a nuestros hermanos, quienes llenos de emoción salieron sin sentir como llegaron a las oficinas de Telégrafos para comunicar a los hermanos de Ciudad Juárez y al Obispo del Distrito Noreste la noticia.

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Estamos ciertos que esta fue la contestación de Dios a los ruegos de nuestros hermanos en Ciudad Juárez, y a otros muchos hermanos que sabiendo de esta necesidad oraron también al Señor. Amados hermanos, cabe recordar las palabras del cantico de Anna que dice ¨Mi corazón se regocija en el Señor, mi cuerno es ensalzado en Jehová. Mi boca se ensancho sobre mis enemigos, por cuanto me alegre en tu salud. No hay santo como tu Oh Jehová porque no hay refugio como el Dios nuestro. Amen 1era. Samuel 2:1-2 Cd. Juárez chih. 18 de Agosto de 1949

y la obra sigue adelante con la ayuda de Dios, precisamente porque la obra es solo de EL. sabemos que los triunfo que Dios le a permitido a la primera Iglesia en el distrito de Juarez, se debe a la dedicación y amor a su obra de los siervos de Dios de los cuales recordamos los siguientes periodos de trabajo, que a continuación presentamos:

Felipe S. Coronado 1933 al 1948
Manuel Esquivel Fonseca 1948 al 1952
Benit Peña 1952 al 1956
Emeterio Reta Gonzalez 1956 al 1960
Jesus Martinez 1960 al 1964
Manuel Esquivel Fonseca 1964 al 1968
Jose Mireles Vidaña 1968 al 1972
Miguel Agustin Reyes 1972 al 1980
Jose Mireles Vidaña 1968 al 1972
Armando Acosta 1981 al 1985
Juan Linares 1985 al 1989
Joel Mireles Calderon 1989 al 1996
Simon Barrientos 1996 al 1997
Norberto Dominguez 1997 al 2000
Manuel Esquivel Santiago 2000 al 2011

A este escrito debo agregar, que nuestro templó cuenta una historia bastante amarga. Pues después de sufrir tanto para que se nos diera el permiso del municipio por segunda ves, y de sentirnos muy seguros y contentos, fue quemado con la intención de terminar esta obra en dos ocasiones.

La primera ocasión fue por un joven aya por 1982 aproximadamente, estuvo en la primera iglesia, venía de California con carta de recomendación, por lo se le acogió en nuestra congregación, tiempo después mas o menos por 1985 confeso que el había sido quien prendió fuego al templo, contratado por alguien de los alrededores, pero no quiso decir de quien se trataba. Testifica el que después de prender fuego al templo, se fue corriendo porque sentía con sí alguien le estuviera persiguiendo, y de la prisa y el temor por su descuido lo atropello un automóvil que pasaba por el lugar, así herido y aun convaleciente cruzo la frontera de nuevo rumbo a El Paso Texas, y posteriormente de ahí tomaría camino hacia California donde el señor posteriormente lo salivaría. " a Dios Gracias".

La segunda ocasión fue una vecina. Esta información se sabe puesto que había testigos en el momento de aquel hecho. Se comentaba que era sobrina o hermana de un sacerdote católico, y la tarde del accidente, se le vio salir del templo. Otros testigos vieron a dicha vecina ir a comprar gasolina horas antes del incendio, y el recipiente que llevaba era el mismo que fue encontrado entre los despojos que dejo el incendio. Este hecho fue publicado inclusive en los periódicos de circulación local. (Y nosotros a llorar nuevamente) Verdaderamente fue un milagro que el templo no quedara completamente destruido.

Hecho que llamaría la atención del Jefe de los Bomberos, lo conocimos como Don Frenando, ya que el estuvo presente mientras nuestro templo ardía en llamas, y los desesperados llantos de nuestros hermanos se hacían notar ante tal calamidad. Días después el asistirá a uno de nuestros servicios donde el mismo testificaría que era un milagro que la estructura del templo no hubiera sucumbido ante las llamas, ya que el nos explicaba que un incendio que comienza entre el techo de una construcción, regularmente termina destruyendo toda la estructura.

¿Pero que paso? Qué Dios nos concedió hacerlo más bonito.

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FOTOS PARA RECORDAR[editar]

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