2a Guadalajara, Jalisco - WikiHistoria
lunes 21 de enero del 2019

2a Guadalajara, Jalisco

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HISTORIA DE LA SEGUNDA IGLESIA APOSTÓLICA DE GUADALAJARA


AGRADECIMIENTOS

--- A Jesús Nuestro Salvador, por la vida y el tiempo concedidos.
--- A la Iglesia, quien nos brindó el apoyo y cooperación necesarios.
--- A nuestro Pastor y ex Pastores, por su amable colaboración.
--- A mi Equipo de Trabajo, sin el cual esto no hubiera sido posible.
--- A mi hijo Moy, cuya valiosa labor permitió culminar esta Obra.
--- A mis colaboradores voluntarios, quienes espontáneamente lo fueron.
--- A dos familias por su aporte extraordinario: Los Piñón y los Valdovinos.

--- A mi familia, por su comprensión y paciencia.

ÍNDICE GENERAL

(Por favor, dé click en la sección que desee visitar)

PRESENTACIÓN
PRÓLOGO
CAPÍTULO 1 CINCUENTASEN EL PRINCIPIO…
CAPÍTULO 2 SESENTASCOMENZAMOS…
CAPÍTULO 3 SETENTASEN LA VÍA DEL CRECIMIENTO…
CAPÍTULO 4 OCHENTASAIRES DE CAMBIO…
CAPÍTULO 5 NOVENTASSENDAS DE ESTABILIDAD…
CAPÍTULO 6 DOS MILUNA NUEVA IMAGEN…
CAPÍTULO 7 MINISTERIOSMINISTERIO DE LA MUJER…
CAPÍTULO 8 IN MEMORIAMISLAS MARÍAS…
CAPÍTULO 9 PROCESO CONSTRUCTIVOCULMINACIONES…
CAPÍTULO 10 NUESTROS PASTORES
CONCLUSIÓN
ANEXO 1 PERIODOS PASTORALES
ANEXO 2 PERIODOS EPISCOPALES
ANEXO 3 MEMBRESIA (Permanencia)
ANEXO 4 MEMBRESIA (Antigüedad)



PRESENTACIÓN

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La historia de la Segunda Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús de Guadalajara, Jalisco, contiene obviamente mucho más de lo que aquí se presenta. Y es que de muchos acontecimientos tanto positivos o negativos que son parte de esta historia, no existen registros escritos u otro tipo de fuentes que son pertinentes para el caso. Tales registros serían grabaciones, videos, y algo de material fotográfico. Resulta benéfico que las mismas personas que hemos vivido formando parte de la iglesia, unos en una época, otros en otra, todavía vivamos muchos y algunos, afortunadamente, con cierto grado de antigüedad importante. Sin embargo, dada la ausencia de crónicas escritas, es poco menos que imposible conservar en la mente todo lo que ha sucedido en esta congregación. Lo que aquí se consigna, es lo que por ahora se ha podido rescatar, por cierto con mucho esfuerzo por parte del Hermano Moisés Quintero Pelayo, a quién comisionamos para coordinar y hacer este trabajo; para él también nuestro agradecimiento.

Cuando algunos escuchan o leen en alguna parte: Segunda Iglesia Apostólica de la fe en Cristo Jesús de Guadalajara, es posible que piensen que se trata de una iglesia de “segunda calidad”, pero esto no es así. Es una costumbre en la Iglesia Apostólica, en su nivel General, que siempre que en una ciudad o población llega a haber más de una congregación, a cada una se le distingue por número: Primera, Segunda, Tercera, etc. Y este número corresponde al orden en el tiempo que fue constituida cada una en su calidad de congregación autónoma a la que denominamos Iglesia local. La Primera es la que se organizó primero; Segunda, la que fue establecida enseguida, y así sucesivamente. Así que la nuestra es la Segunda Iglesia de Guadalajara porque fue fundada, en orden, después de la Primera.

La historia de cualquier grupo humano es importante y las historias de la Iglesia, tanto en su entidad General, como en su constitución local, tiene un muy alto valor. Esto es porque por medio de la historia las nuevas generaciones conocen sus raíces, pueden observar los cambios favorables o desfavorables que se viven en cada momento, y les sirve como base empírica para evitar caer en errores que se hayan vivido y consecuentemente, aplicar lo que haya dado resultados positivos.

De los 100 años que la Iglesia Apostólica de la fe en Cristo Jesús en su nivel General está por cumplir en el año 2014, la Segunda Iglesia de Guadalajara, para entonces, habrá existido por 54 años, es decir 54% del tiempo de vida de la Iglesia a nivel General. Y es precisamente en éste nivel nacional en que la Iglesia empieza, a partir de la década de los Noventa, a mostrar cambios en algunas de las formas de ser y hacer, como en la liturgia y en la forma de vivir la vida cristiana. Esto, con el correr del tiempo, se ha ido generalizando y todo se ha dado sin que haya habido convenio alguno al respecto. No obstante, ésta Segunda Iglesia conserva mucho de lo que la Iglesia Apostólica, a nivel General, mantuvo desde la década de los Sesenta a la de los Ochenta.

Esperamos que la parte de la historia que aquí se describe sea de utilidad para todos aquellos que tengan el deseo y la oportunidad de leerla.



Que Dios les bendiga ampliamente.


Rev. Gabriel López favela.
Pastor.

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Escribir la historia de cualquier grupo social, no es tarea fácil. Debe contarse con actitudes y material que permitan al investigador formar un rompecabezas de elementos históricos y culturales que forjen su propia visión. La conducción del escritor permite al lector entonces, introducirse en un ámbito extraño para ir conociéndolo cada vez mejor. Por otro lado, escribir la historia de un Grupo Religioso, tiene ya otras características. Se trata de un ámbito en donde hay un conocimiento previo tanto del cronista como del lector y la exposición se convierte en una narración que toca fibras muy sensibles del sentir humano.

Finalmente, escribir la muy particular historia de una Congregación en donde el escritor y los lectores son protagonistas, tiene sus aún mas específicas dificultades. La visión de quien narra los acontecimientos da a la historia un tinte personal que se presta a interpretaciones y críticas de lo más variado. En ese orden de cosas, ha tocado a nosotros, un grupo de cristianos heterogéneo en cuanto a edades, experiencias y extracciones socioculturales, expresar su visión y pensamientos a través de la palabra escrita y el estímulo visual.

Este honor nos llena de satisfacción aunque tal responsabilidad nos infunde un respetuoso temor. Sin embargo, nos encontramos dispuestos a enfrentar el reto porque creemos que conocer nuestro pasado y nuestro devenir histórico nos permite entender nuestra actualidad, logrando así una mayor plenitud de vida congregacional, familiar y espiritual. El presente trabajo no es el resultado de un esfuerzo personal sino el de un equipo de cristianos a los cuales me ha tocado el honor de coordinar y a quienes les estoy muy agradecido. Me permito expresar las gracias por el privilegio de comunicar el resultado de este trabajo a través de mis personales emociones y la palabra escrita.

Muy seguramente pareceremos parcos al tratar algunos asuntos y probablemente demasiado extensos en otros en opinión de algún lector. Este fenómeno es inevitable a pesar de nuestra buena fe. Quizá seamos injustos en algunos temas y demasiado severos al tratar detalles de otros asuntos que, sin embargo, deben ser expresados en aras de la verdad. Al mencionar personajes, la afinidad, la simpatía y la simple discrepancia de opiniones, puede que lastimen a alguien.

Pedimos y mucho agradeceremos la comprensión que se sirvan dispensarnos. Expresamos - desde luego - nuestras disculpas por cualquier sentimiento desagradable que pudiera surgir en alguna persona con el desempeño de nuestro trabajo. Deseamos con toda sinceridad, que esta pequeña unión de esfuerzos logre crear una mayor unidad de la Iglesia y un fraternal acercamiento entre nosotros para crecer en el amor del Señor. Seguramente será motivo de orgullo sabernos el producto del trabajo de cristianos sinceros que en su humildad solo quisieron servir y quienes con ello nos enriquecieron.

A toda la Iglesia, ¡Mil gracias por su amable cooperación! Al Eterno y solo Dios, se le dé el mérito que alguien aquí pareciera merecer. El es el único digno de la honra y el motivo de nuestra alabanza. Su privilegiado servidor y Consiervo en el Señor.



Hno. Moisés Quintero Pelayo


CAPÍTULO 1

DÉCADA DE LOS CINCUENTAS

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EN EL PRINCIPIO...

Corrían los primeros años de la década de los Veintes del siglo pasado. Una jovencita de 16 años, Sara Torres, se ve en la necesidad de casarse para evitar ser víctima de los facinerosos de la Guerra Cristera. De esta unión nació Salvador Valdovinos el 16 de Junio de 1922. Su joven madre renuncia a vivir con el hombre que le diera este hijo y se une en 1929, seis años después, con otro hombre joven, Luciano, originario de Zapotlán del Rey, hoy Ciudad Guzmán, Jalisco. Luciano Nació el día 4 de Enero de 1904.

Encontramos muchos años después a esta pareja, en la década de los Cuarentas, de visita en la casa de Salvador - hijo único de Sara - en Los Mochis, Sinaloa. Él insiste en hablarles de la Biblia y doctrinas ajenas a su tradición religiosa. Se resisten pero, al fin madre, ella condesciende y empieza a tomar en serio lo que ahora le parece tener sentido. Se regresan a Jalisco, tierra natal de ambos, y finalmente empiezan a congregarse en la Iglesia de Guadalajara por recomendación de de su hijo, quien irónicamente resultaría ser su padre en el Evangelio, cuando ellos decidieron aceptar al Señor a la manera Apostólica.

En la Iglesia, se encontró la pareja con un hombre diez años menor que ellos quien coincidentemente resulta ser su vecino en la Colonia del Fresno de esta ciudad. Hombre dinámico y sencillo, Juan Murillo empieza a trabar cierto grado de amistad con ellos. El hermano Juan, bautizado en Mazatlán y con poco tiempo de haber sido ordenado al Ministerio en Sinaloa, se había trasladado a esta ciudad por las necesidades de su patrón, el Ferrocarril del Pacifico. Platicando - para lo que el hno. Juan era muy bueno - se dan cuenta que hay además, otros asistentes provenientes de la misma Colonia del Fresno y empiezan a madurar la idea de reunirse allá para evitar sus largos viajes entre semana desde aquella Colonia hasta la Calle 32 del Sector Libertad de la Ciudad.

Consultado al efecto, el entonces Pastor, Rev. Manuel Ramírez, autoriza que lo hagan así y que tengan reuniones entre semana para evitar los traslados. Los Domingos acudirían a su servicio habitual en la Calle 32. Luciano y Sarita ofrecen su casa, situada en la esquina de las calles Naranjo y Eucalipto de la propia Colonia del Fresno, y acuerdan iniciar Cultos Barriales de inmediato. El Martes, día 10 de Enero del año de 1950, realizan el primer Culto de Barrio que eventualmente daría origen a lo que hoy es la Segunda Iglesia Apostólica de Guadalajara. Este esfuerzo evangelístico tuvo entre los primeros asistentes al Hermano Timoteo Torres, la Hermana María Mota y su hijo Efrén, así como a los propios anfitriones Luciano y Sarita. También asistían Abel y Rebeca Valdovinos, hijos de crianza de ésta pareja. Les presidía el propio Hermano Juan Murillo a quien acompañaba su numerosa familia. Eventualmente les acompañaba el Ministro de la Iglesia local, el Reverendo Lorenzo Varela.

Tras unos meses de reuniones del Grupito, llega una gran alegría, ¡los anfitriones deciden ser bautizados! Es el Pastor, Hno. Manuel Ramírez, quien consagra el enlace matrimonial y administra el bautismo a la pareja el día 24 de Junio de 1950. Ambos sacramentos se celebran el mismo día, en la actual Primera Iglesia. ¡Qué gozo albergaba en su pecho el Hermano Salvador Valdovinos!

Los Hermanos de la Colonia del Fresno no lo sabían, pero otro gran hombre de nuestra Congregación estaba en la ciudad de Mazatlán, Sinaloa a punto de entregar su vida al Señor. El día 27 de Agosto de 1950, es bautizado Onésimo Ponce, notable Hermano a quien tendríamos entre nosotros unos quince años después. Al año siguiente, el día 24 de Marzo de 1951, el Hermano contraería nupcias con la Hna. Bertha Burgueño, una jovencita bautizada en la misma ciudad unos tres años antes. Ese mismo año de 1951 pero aquí en Guadalajara, el día 15 de Septiembre, el Hermano Juan Murillo Frías - tras fugaz noviazgo - también une su vida a otra gran mujer, la Hermana Dominga Rodríguez, a quien conoció en la población Jalisciense de Magdalena.

Antes que finalice el año de 1951, en las lejanas tierras Norteamericanas del Estado de California, se bautiza el Hermano Jesús Jiménez Cano, el día 21 de Octubre. Este Hermano, quien actualmente es un anciano de 92 años y se congrega con nosotros, habría de visitarnos en ésa misma década y en los años Sesentas. Su vida y testimonio son muy interesantes. Los Estados Unidos han sido siempre un destino de muchas personas que han regresado ya convertidas a nuestro país y han dado origen a Iglesias completas. En el caso del Hermano, casi enseguida también regresó a su patria chica, nuestro Estado de Jalisco.

La Obra en la Colonia del Fresno continúa su trabajo, y el año de 1953 el Grupito decide comprar un terreno para hacer las celebraciones de Culto. Los Hermanos Sarita y Luciano le venden una fracción de su propiedad de 6 metros de frente por 12 de fondo. El predio estaba marcado con el número 360 de la Calle Naranjo y hoy tiene el Número 1516. La venta de la propiedad, sin embargo, no se formaliza sino hasta unos años después, dado que el trámite implicaba gastos que de momento no podían los Hermanos sufragar, además de que la posesión plena no corría peligro por estar ésta en manos de la propia familia López Torres.

En Diciembre de 1954 es bautizado otro ilustre miembro de nuestra Congregación, el Hermano Jorge Covarrubias Lozano, originario de Zacatecas. Le impartió el sacramento el entonces Pastor de la Iglesia, Reverendo Luciano Bojórquez. Al año siguiente toca al Hermano Jorge Covarrubias vivir de cerca la experiencia de la muerte del pastor Benito Peña Cortés, quien fuera asesinado En Huitzila, Zacatecas. Tocó a este notable Pastor realizar una actividad especialmente honrosa para la Segunda. Fue él quien inició al Ministerio a otro gran hombre que ya descansa en el Señor. Me refiero a nuestro muy querido ex Pastor y suegro mío, el Hermano Vicente Moreno Reyes. La muerte del Hno. Peña Cortés, según el epitafio sobre su tumba - lo cual tuve la buena suerte de leer personalmente sobre ella - ocurrió el día 20 de Diciembre de 1955. Notorio es, además, que el Hermano Jorge Covarrubias fue el principal testigo del martirio. La hermana Goyita Viuda de Covarrubias, tiene los vívidos recuerdos contados por su esposo y algunos objetos como memorial del infausto acontecimiento.

En Contraste, este año también fue escenario de felicidad para unas parejas con importancia histórica para nosotros. Sin ser bautizados aún, al declarado enamorado de su terruño Zapopano, el señor Salvador Ruvalcaba, y a la señorita María de Jesús Presaz, les unió el vínculo matrimonial el día 12 de Septiembre de 1955. Solo unos días antes, el día 27 de Agosto, otra feliz pareja contrajo nupcias en esta ciudad. Se trataba del señor José Vázquez Juárez y María Esther Ramírez. Ellos aceptarían al Señor según nuestra doctrina ¡Cincuenta años después!

En Mazatlán, Sinaloa, ya para terminarse la década de los Cuarentas, se había convertido y bautizado el Hermano Santana Barraza. Después de pastorear algunas Iglesias, llega a Ruiz, Nayarit, como Asistente de Pastor del Hermano José Avalos, quien pastoreó allí de 1951 a 1956. Durante este tiempo el Hermano Santana contrae matrimonio con la Hermana Ernestina Gándara, quien vivía en Santiago Ixcuintla, y pide él a su patrón, el Ferrocarril del Pacífico, su cambio a Guadalajara. El cambio le es concedido y en este mismo año de 1955 llega con su familia a la Iglesia de Guadalajara y atiende la Obra de la Colonia del Fresno en compañía del Hermano Juan Murillo y otros Ministros.

Llega el año nuevo, 1956 y durante éste el Hermano Jorge Covarrubias decide irse a vivir a San Martín Hidalgo, Jalisco, en compañía de su familia. Se congregan en ese lugar por poco más de 20 años. El festivo día 16 de Septiembre, celebrando la independencia de México, simbólicamente se independizan de este mundo para recibir el bautismo el mismo día, nuestros Hermanos Salvador Ruvalcaba Bravo y María de Jesús Presaz Garín, en la Iglesia de Guadalajara. Felices declaran que su bautismo - inolvidable para ellos - fue efectuado a las cinco de la tarde por el Hno. Oscar Hill Olguín. Más precisión, pienso yo, ¡Es pedir demasiado!

Como producto del trabajo evangelístico del Grupito de la Colonia del Fresno, el 24 de Diciembre de 1956 el Rev. Oscar Hill celebra el bautismo de la Hermana Carmen Dávalos, originaria de San Juan de los Lagos, Jalisco, a quien evangelizó el Hermano Santana Barraza. Ella continúa como Miembro de la Segunda en la actualidad aunque solo acude esporádicamente porque a su esposo, quien no se ha convertido a la fe Evangélica, no le agrada relacionarse con nuestra Membresía.

La Hermana Sarita tenía en sus instalaciones una serie de pequeños cuartos para rentar y daba asistencia alimenticia, con lo que contribuía a la economía familiar. Fue en uno de esos cuartos, en donde se alojó un hombre joven llamado Modesto Núñez. El joven ya había empezado a ser evangelizado en su natal Tapalpa por un humilde empedrador de calles conocido como “el Hermano Blas” cuyo origen denominacional él no recuerda. Cuando perdió contacto con su evangelizador se empezó a reunir con los Testigos de Jehová hasta que llegó a vivir a Guadalajara en donde la Hna. Sarita culminó la labor y el Hermano Modesto fue bautizado por el Rev. Francisco Moreno el día 21 de Abril de 1957. Unos meses antes, la Nochebuena de 1956, los hermanos Pedro Núñez y María de Jesús Manzano, sus padres, habían bajado a la pila bautismal compartiendo la alegría de la hermana Carmen Dávalos. El Hermano Sixto Medina, Asistente de Pastor, había administrado unos tres años antes el bautismo a la jovencita de 13 años, Magdalena Rea, señorita Guanajuatense con quien en la próxima década el Hno. Modesto se casaría.

El día 27 de Octubre de 1957 es bautizado por el Hermano Francisco Moreno el Hermano José Guadalupe Dávila, originario de Cocula, Jalisco, cuando éste contaba con 45 años de edad. El Hermano Lupe tenía un espíritu de servicio notable. Era obrero de profesión pero tenía amplios conocimientos de Albañilería. Nunca se logró que algún miembro de su familia se convirtiera pero nos recibían bien cuando les visitábamos. La esposa del Hermano, la señora María Luisa García, le tenía especial afecto al Hermano Vicente Moreno Reyes.

El año siguiente, dado que la Membresía local había crecido no solo con los Hermanos protagonistas citados, sino con algunos otros de quien se me escapan los nombres o no tengo fuentes para citarlos, el Grupo decide que ya tienen la capacidad para formalizar la compra del terreno en donde se llevan a cabo las reuniones. El Hermano Francisco Moreno, dispuesto a luchar porque ya quede organizada la Segunda Iglesia, pide se formalice la compra. El documento se firma el día 27 de Febrero de 1958 Ante la fe del Notario No. 39 de esta ciudad Capital, quedando el predio bajo el pleno dominio de la Iglesia. Las Escrituras fueron firmadas por Sarita Torres como vendedora y como compradores firman los Hermanos Maclovio Gaxiola López y Francisco Moreno Flores. El documento original está en poder de esta Comisión Histórica por cortesía de la señora Rebeca Valdovinos.

Otra notable familia de nuestra Iglesia se consolida el día 2 de Agosto de 1959. Los Hermanos Raúl García y Eliodora Duarte, contraen nupcias en Ciudad Obregón, Sonora, aunque no se vienen a congregar de inmediato.

Entre los congregantes de la Iglesia, y que también se reunía en la Colonia del Fresno, se encuentra el Hermano Margarito Peña, quien era Maestro Albañil. Fueron él y el Hno. Catarino Gutiérrez, quienes pusieron la bóveda del templo en la Calle 32 cuando la Iglesia era pastoreada por el Hermano Francisco Moreno, ya para terminarse los años Cincuentas. Al Hermano Modesto Núñez le honra haberles servido de peón, según lo declara hoy con mucha satisfacción. El Hermano Margarito Peña ya descansa en el Señor y al escribir la presente narrativa, el Hermano Catarino continúa militando en la Iglesia combatiendo aún.

Estos primeros diez años de nuestra Congregación recibimos el apoyo Ministerial de los Hermanos Juan Murillo y Santana Barraza, auxiliados por los Ministros de la entonces única Iglesia de Guadalajara entre los cuales se contaba al Hermano Timoteo Torres, padre del hermano Elías Torres, fundador de la numerosa familia que nos ha sido tan querida y que nos ha legado a un fiel servidor actual, el sencillo Ministro Eliseo Torres quien continúa sirviendo en esta Congregación. Esta década puede considerarse como la gestación de la actual Segunda Iglesia pues nace como tal después de unos diez años de vida grupal como Misión de la actual Primera Iglesia de Guadalajara.


CAPÍTULO 2

DÉCADA DE LOS SESENTAS

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COMENZAMOS...


Fac60.jpg

Esta histórica foto fue tomada en Julio de 1962 después de la Escuela Dominical y fue publicada en la sección gráfica de la Historia de la Iglesia que escribiera el Rev. Maclovio Gaxiola en 1964.

Empezando de Izquierda a Derecha y de arriba hacia abajo, se aprecian tres filas de personajes. El primero (En camisa de cuadros), es el Hno. J. Gpe. Dávila quien permaneció sirviendo a la Iglesia en varios cargos principalmente como Tesorero local. Partió a la presencia del Señor en el año de 1990. A su izquierda, aparece el Rev. Santana Barraza, nuestro primer pastor quien partió a la presencia del Señor en Octubre de 1997. Justamente atrás de él aparece el Hno. Luciano López, esposo de Sarita Torres, propietarios del inmueble donde se iniciaron los Cultos de la Segunda Iglesia. Justo a la izquierda del Hno. Barraza y abajo de Luciano aparece el Rev. Oscar Hill Olguín, quien en ese tiempo era nuestro pastor local. Tras el Hno. Oscar Hill aparece un hermano solo reconocido como José Luis. A la Izquierda del Hno. Oscar está el Hno. Vicente Carrillo. Justamente tras el Hno. Carrillo se encuentra el Hno. Epigmenio (Geño) Pérez. A la izquierda del Hno Geño aparece en camisa blanca y corbata nuestro Hermano Modesto Núñez, señorial miembro de esta Congregación quien ahora se congrega en la Quinta de Guadalajara. Tras el Hno. Modesto aparece en traje oscuro el corpulento Rev. Felipe Topete quien por esos días llegó de Tepic, Nay. con el encargo de recibir el pastorado de esta Iglesia. El Hno. Topete partió con el Señor en Sept de 1983. A la Izquierda del Rev. Topete está el Hno. Abel Valdovinos, hijo de crianza de la pareja formada por Sarita y Luciano. Abel falleció en Marzo de 2006. Directamente bajo Abel está el Hermano Margarito Peña. A la izquierda de Abel aparecen Beto Medina (hijo del Hno. Geño) y el Hno. “Chon” Venegas abajo de estos dos personajes y justo a la izquierda del Hermano Margarito Peña aparece un tío materno del Hno. “Chon” cuyo nombre era José Villegas.

En la segunda línea y justo bajo el Hno. Lupe Dávila se encuentran Rosa Medina y la Hna. María Mota. Esta última se estuvo congregando con nosotros por la década de los Setentas pero le perdimos el rastro al igual que al Hno. Margarito Peña. Enseguida y justo bajo su marido, aparece la Hermana Ernestina de Barraza. Luego sigue la Hna. Chuy Manzano, madre de nuestro Hno. Modesto Núñez. Junto a ella está un niño. el Hno. Ismael Barraza. Justo bajo el Hno Modesto está la Hna. Trinidad, esposa del Hermano “Geño” y luego un personaje importante de nuestra historia, la Hna. Sarita Torres. Tampoco tenemos identificada a la hermana a su izquierda.

En la línea del frente aparece en primer lugar (con una falda a cuadros), la Hna. Rosa García y enseguida Reyna núñez, hermana del Hno. Modesto. Enseguida aparece la Hermana Rosa Valdovinos para justo a su izquierda aparecer su hermana Rebeca Valdovinos. El niño y la niña de enseguida son hijos del Hermano “Geño” al igual que la adulta que les sigue. Tambien son miembros de la familia Pérez las tres niñas de enseguida para culminar con el niño Eliseo Barraza, actual pastor de la Iglesia Universal de Jesucristo en la Colonia La Nogalera. Tanto él como Ismael fueron compañeros de juventud de quien esto escribe. El Hno. Ismael partió con el Señor el 12 de Diciembre de 2011. Foto cortesía de la familia Barraza Bernal.


Este período marca al inicio de nuestra vida congregacional. Desconocemos la fecha precisa de la Declaratoria oficial del Grupo como Iglesia. Sin embargo, la conclusión de que fue en este año se fundamenta en los testimonios siguientes:

A). El acta de Presentación de Niños más antigua de la Segunda Iglesia registra al niño David Murillo Rodríguez y está fechada el día 14 de Enero de 1961.

B). Al recibir lo que hoy es la Primera Iglesia, en 1957, el Hermano Francisco Moreno encontró una Congregación devastada por una división. Sin embargo, el Dueño de la Obra pronto le prosperó y en su Autobiografía Ministerial publicada en 1980 en el Periódico Distrital “La Voz Apostólica” declara: “Al ver que ya no cabíamos en el templo, organizamos la Segunda Iglesia” El Hermano entregó la Primera el día 21 de Marzo de 1961 según él mismo lo asevera. Era el Hermano Moreno una persona meticulosa y ordenada, lo cual queda de manifiesto al leer su Autobiografía.

C). La Hermana Rebeca Valdovinos, quien estuvo desde el primer Culto en 1950, me declaró el día 30 de Agosto de 2010, lo siguiente: “ A mamá Sarita, junto con mi papá Chanito, se les considera fundadores de la Segunda Iglesia por haber sido en esta casa en donde se iniciaron los cultos que culminaron, unos diez años después, con la declaratoria como Segunda Iglesia de la Ciudad” .

D). Narra el Rev. Eliseo Barraza que estando su papá colaborando con el Hermano Murillo en la Colonia del Fresno: “ Es nombrado el Primer Pastor Oficial de la Segunda cuando ésta es declarada Iglesia en 1960”.

E). Finalmente, el Hermano José Ortega declara en su libro “Mis Memorias”, página 247, lo siguiente: “En el Pastorado del Hno. Francisco Moreno se formó la Segunda Iglesia de Guadalajara, cuyo primer Pastor fue el Hermano Santana Barraza.” En base a lo expuesto, me siento autorizado para declarar que dentro de un insignificante margen de error, la Segunda Iglesia se declaró como tal en 1960.

El Hermano Santana Barraza inicia su Pastorado en este año y pastorea la Iglesia durante unos dos años. Aunque su gestión fue muy corta, le corresponde a él el privilegio de haber sido nuestro primer Pastor. Hombre extraordinario a quien me tocó conocer, era muy celoso de la Doctrina y Disciplina Apostólicas. Era de profesión Ferrocarrilero y alternaba el trabajo con su servicio al Señor. Era muy hábil tocando la guitarra por lo que no le resultaba nada difícil iniciar Cultos en cualquier parte en donde “ Dos o tres se congregaran en el Nombre del Señor” .

En la Convención de Fresnillo, Zacatecas, del año 1960, se conocieron el Hermano Jorge Covarrubias y la señorita Gregoria Herrera. Al año siguiente contraen matrimonio en esa misma ciudad y la pareja decide irse a residir en San Martín Hidalgo. Luego llegan a congregarse con nosotros la familia García Duarte, conocida ampliamente por su estabilidad y permanencia. La Hermana Eliodora continúa congregándose con nosotros hoy en día. En este mismo año, 1961, el Hermano Santana entrega el Pastorado de la Segunda al Hermano Juan Murillo quien ejerce tal función hasta Febrero de 1962, para entregárselo al Hermano Oscar Hill Olguín.

A pesar de que ya éramos un “Iglesia independiente” respecto de la Primera, la arraigada costumbre evitó que los sentimientos de pertenencia se desarrollaran inmediatamente. El primer bautismo que se registra como de la Segunda Iglesia, es también considerado en el Libro de Actas de la Primera. Nuestro primer bautizado registrado es la Hermana María Mendoza Viuda de Palomares, cuyo bautismo se efectuó el día 15 de Febrero de 1962. Firman como Secretario local y testigo, los hermanos Roberto Palomares y Lorenzo Venegas. El Ministro oficiante es el Hermano Oscar Hill. El bautismo también lo registró la Primera Iglesia en su Acta No. 238.

El año siguiente, en Abril de 1963, contraen nupcias en San Luis Potosí los que en los Ochentas serían nuestros Hermanos y que a la fecha continúan congregándose con nosotros, la pareja formada por Santos De Lira y Mary Saucedo. Este año también marca la llegada del Hermano Guadalupe Dávila. El Hno. Lupito, como le decíamos con cariño, fue Tesorero Local, entre los varios cargos que ocupó en nuestra Iglesia durante su vida cristiana. Su fidelidad, seriedad, confiabilidad y gran espíritu de colaboración, le hicieron ser un Miembro muy querido de esta Congregación. Por este tiempo se tomó la fotografía de la “simpática congregación de la Segunda” según nos describe el Hno. Maclovio Gaxiola en la Sección gráfica de la “Historia de la Iglesia”, Edición de 1964, con motivo de Nuestro Cincuentenario como Iglesia Apostólica en México. Están unas treinta personas de esa época, frente a nuestro templo en la Calle Naranjo.

En este tiempo, el hermano Oscar Hill le entrega el Pastorado de la Segunda al Hermano Felipe Topete, quien pastorearía hasta Agosto del año siguiente, 1964, cuando las autoridades de la Iglesia Nacional le llaman a sustituir al hermano José Avalos Orozco como Obispo del entonces Distrito de Occidente, y culminar su período. Esto, porque al Hermano José Avalos se se le envía al Campo Misionero en la República de Nicaragua, en Centro América. El Hermano Topete fue conocido por su peculiar forma pausada de hablar, su gusto por el café tan caliente “que se defienda”, así como por su gran firmeza de carácter, inquebrantable fe y probada fidelidad a la Iglesia. Le entrega el Pastorado al Hermano Salvador Ruvalcaba, quien lo recibe en Agosto de ese año. Al Hermano Ruvalcaba le toca unir en matrimonio a los Hermanos Modesto Núñez y Magdalena Rea, acto litúrgico celebrado el día 24 de Septiembre, todavía en las instalaciones de Naranjo.

El día Primero de Enero de 1965, es bautizado otro líder familiar notable de esta Iglesia, el Hermano Francisco Vázquez Quirarte, quien es inmerso en las aguas bautismales en La Sabinera, municipio de San Martín Hidalgo, por el Pastor Lorenzo Cedeño, aunque no se viene a congregar de inmediato con nosotros. El 16 de Abril se bautiza, en Santa Cruz, Nayarit, el hermano Abel Valdovinos Vázquez, quien junto con su hermana Rebeca están al cuidado de los Hermanos Chanito y Sarita, hasta su muerte. El Pastor oficiante fue el Hermano Francisco Camacho, Pastor en Jalcocotán, Nayarit.

Poco más de un mes después, el día 22 de Mayo, pero en Los Mochis, Sinaloa, consagran su unión ante Dios el Hermano Gabriel López Favela y la Hermana Irma Hernández, nuestro actual Pastor y su esposa. Este año estuvo lleno de eventos importantes porque llega a congregarse con nosotros otra gran familia, Los Ponce Burgueño, quienes tan queridos fueron por nosotros y que continúan siéndolo hasta la fecha.

En 1966 el Hermano Roberto Palomares fue consagrado simultáneamente a los Hermanos Fernando Peña y Lorenzo Cedeño, en la Convención en Tepic. El Hermano Vicente Moreno inicia su Obispado y durante este tiempo, el Hermano Francisco Vázquez Quirarte es instalado al Diaconado. Solo lo ejerció un par de años y desistió para irse a residir al rancho.

Por estas fechas también, se retira de congregarse con nosotros Eliseo Barraza, quien lo había hecho desde su niñez. El no era bautizado, pero sí un activo joven congregante. El día 31 de Diciembre, siguiendo el ejemplo del año anterior de su hermano, la Hermana Rebeca Valdovinos es bautizada por el Pastor Salvador Ruvalcaba. A él también toco bautizar a la Hermana Reyna Núñez Manzano, y por lo menos a cuatro personas más durante su gestión. Le tocó también presentar a infantes como Abel Palomares, Raúl García Duarte, a unos hijos de la Hermana Carmen Dávalos y otros del Hermano Leonardo Baeza. No se era muy meticuloso en el registro de ceremonias según me he dado cuenta, porque sé de personas bautizadas e infantes presentados cuyo ceremonial no fue registrado.

El 23 de Marzo de 1967, el Hermano Ruvalcaba entrega las riendas de la Iglesia al Hermano Francisco Moreno Flores, quien había ocupado anteriormente el Obispado en el Distrito de Zacatecas y quien se vino a vivir a esta ciudad. Los Hermanos vivían por la Colonia Oblatos al Noreste de Guadalajara. Quizá por la gran distancia, su esposa, la Hermana Lorenza de Moreno acudía poco a los cultos de la Segunda. Muy posiblemente por la misma razón, el Pastorado del Rev. Francisco Moreno no dejó mucha huella entre la Membresía de aquel tiempo pues durante mis indagatorias no se me ha dicho gran cosa sobre su paso por esta Congregación. Cuando estaba cerca de culminar su Pastorado, autorizó que se empezasen a realizar Cultos, así como Escuela Dominical, en la Colonia La Nogalera. Esto, en virtud de que el número de Hermanos ya lo ameritaba. Sin embargo, al Culto Dominical en la del Fresno, sí acudían los congregantes que vivían en esa Colonia. El Hermano Moreno era muy metódico y cuidadoso con las fechas. La determinación de la Lista de Sucesión Pastoral, se elaboró tomando como punto de partida, los datos que él proporciona (Ver Anexo 1).

En el mes de Julio de 1967, mientras la familia del Hermano Murillo se congrega extraoficialmente en la Tercera de Guadalajara para apoyar en el establecimiento de la Obra, Ana Eva Murillo cumple sus Quince Años ahí. Ella había sido bautizada apenas si el 5 de Enero en la Primera Iglesia por el pastor José Avalos. En este año también, contraen nupcias los Hermanos Roberto Palomares y María de Jesús Fernández, en la ciudad de Zacapu, Michoacán.

Transcurren casi dos años más, y el día 20 de Marzo de 1969, el Hermano Francisco Moreno le entrega al Hermano Juan Murillo la Segunda Iglesia, quien la recibe interinamente, para entregarla al Pastor definitivo, el Hermano Víctor Rodríguez. El Hermano venía con una amplia trayectoria pastoral en el vecino Estado de Nayarit, de donde provenía. Había estado pastoreando la Segunda Iglesia de Tepic. El Hermano Víctor, en visionario gesto, decide comprar un terreno más grande para la Iglesia, dado que el templecito de Naranjo, ya resulta insuficiente. El predio tiene apenas setenta y dos metros cuadrados, pero dado que tiene un pasillo de poco mas de un metro de ancho, el espacio del templo es de solamente unos cincuenta metros cuadrados, con una anchura de poco más de cuatro metros. ¡Nuestro actual comedor y cocina solos, son más amplios que aquel templecito!

El Hermano Juan Murillo había comprado en los años Cincuentas, una propiedad por la Calle Durazno la cual, al no poder pagarla, se la pasó a su yerno, el Hermano Vicente Moreno, quien finalmente la liquidó. Sobre ese predio, el Hermano Juan Murillo había construido unos cuartitos que alquilaba para ayudarse en la economía. El Hermano Margarito Peña le ayudó a construirla y Ana Eva Murillo, siendo una niña, recuerda los viajes de tierra que ella misma hizo para elaborar los adobes para la construcción. Posteriormente, le fue vendida esta propiedad a la señora Amelia Muro, hermana del Hermano Daniel Muro, de conocida familia Apostólica.

Cuando la Iglesia necesitó un lugar mayor, se le pidió a la señora Muro nos vendiera de nuevo el lugar porque si bien con una adecuación, el área destinada a templo casi doblaría la de Naranjo. Este lugar tenía además, un patio grande y cuartitos muy modestos donde podría servir de Casa Pastoral. A los Hermanos les pareció bien el lugar y el Hermano Víctor Rodríguez hizo la negociación para pagarla en abonos, a lo cual la señora Muro accedió. Ella aceptó parte del pago en mensualidades ya que se le daría un anticipo fuerte con el producto de la venta del lugar en la Calle Naranjo. Los mismos Hermanos Sarita y Chanito nos lo recompraron. Se procedió a realizar el cambio físico del mobiliario, que básicamente lo constituían las bancas. Estas eran de madera, y a la postre nos las trajimos también a la Colonia Echeverría. Hasta hace todavía unos años, me tocó ver unas en alguno de los Salones con que actualmente contamos para la Escuela Dominical.

En los Años Sesentas, siendo pastor en la Primera el Hermano José Avalos, el Pastor nuestro, muy posiblemente el Hermano Francisco Moreno, le pidió en alguna ocasión prestado el púlpito de esa Iglesia para ser usado en un evento especial aquí. Como la primera ya tenía uno grande y nosotros carecíamos de el, nos lo facilitaron y debido a que no les era tan necesario, “se nos fue quedando”. Con los cambios pastorales ya no hubo quien nos lo reclamara y a nadie se le ocurrió regresarlo. El atril citado, que tiene la inscripción artística “Dios es amor”, tomó carta de naturalización dentro del templo y ya es nuestro. Su origen, sin embargo, se constata por la notoria similitud de diseño observable sobre el rótulo que corona la pila bautismal en el antiguo templo de la Primeria Iglesia, cubículo que ya es utilizado para actos litúrgicos.

Esta Década termina con condiciones básicas muy diferentes a la anterior. Ya tenemos un lugar mas espacioso, hemos progresado en Membresía, nuestro sentido de identidad se ha consolidado y nuestras familias se sienten felices por contar con un lugar de adoración, si no como lo hubiésemos deseado, por lo menos es más funcional y nos queda mas accesible. Varias familias son vecinas del templo. La Hermana María Mota y su hijo Efrén, por ejemplo, no tienen que descender de la banqueta para llegar de su hogar al templo. La familia Baeza vive a unas dos cuadras, la Hermana Carmen Dávalos está a unas tres cuadras, y muchos otros Hermanos están a distancias “caminables” desde el templo.

CAPÍTULO 3

DÉCADA DE LOS SETENTAS

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EN LA VIA DEL CRECIMIENTO...

Empezamos esta década y nos encontramos ya en la Calle Durazno No. 1257, casi esquina con la Calle Sabino, en la misma Colonia del Fresno. El Hermano Víctor Rodríguez está sufriendo por la separación de algunos Hermanos. Permanecen fieles algunas familias como el Hermano Lupe Dávila; Los Hermanos María y Efrén Mota; La Hna. Carmen Dávalos; La familia del Hermano Leonardo Baeza, quienes viven a un par de cuadras, en la Calle Pingüica; Los Hermanos Chanito y Sarita así como sus hijos, los hermanos Valdovinos. También permanecen El Hermano Margarito Peña, así como las familias Barraza, Murillo, García, Palomares y Ponce, entre los Miembros mas conocidos.

El día Primero de Junio de 1970, el Hermano Juan Murillo sufre un accidente incapacitante que le obliga a pensionarse del Ferrocarril. Por otro lado, a la familia Covarrubias, quienes no vendrían a congregarse con nosotros sino en unos diez años más, le nace un hijo, Jorge, quien ha sido muy útil a la Iglesia desde su juventud. El ha nacido el día 2 de Junio, en San Martín Hidalgo, Jalisco.

Otro caso es el de la Hermana Toña González, quien es bautizada en el mes de Agosto, a los 22 años de edad, por el Hermano José Avalos. Su familia son Miembros de la Primera en ese tiempo. Habiéndose congregado con nosotros desde el año pasado, Carlos Díaz Guzmán es bautizado el 16 de Septiembre de 1971 por el Hno. Leonardo Baeza, su evangelizador. Carlos permanece en nuestra Congregación durante unos diez años, para después dejar de congregarse. Enseguida llega a nuestra Congregación, quien resultara ser una bendición para nosotros, un joven dinámico y muy útil en el servicio de la Iglesia, el Hno. Andrés Bernal.

También ocurre un suceso desagradable: A raíz del matrimonio de los Hermanos Abel y Rebeca Valdovinos, con parejas católicas, estos deja de acudir a congregarse “por pena”, me manifiesta Rebeca hoy al ser entrevistada. Y es que por esos tiempos, la rigidez con que se manejaban estos asuntos le hizo sentir que había pecado de muerte. Intentando que sus hijos de crianza continuaran congregándose, Los Hermanos Luciano y Sarita, empiezan a acudir a la Iglesia Cristiana Universal. Esto explica mi fuerte curiosidad en el sentido de yo no haber conocido a la pareja, siendo ellos los personajes históricos tan importantes que son.

La Iglesia se debilita con estos hechos y el Pastor Rodríguez empieza a tener serias dificultades porque, para empeorar las cosas, surgen en su familia problemas que desaniman a buen número de Hermanos los cuales se van a congregar en la Primera Iglesia, dado el disgusto que estos hechos les originaron. La economía de la Iglesia toca fondo y los problemas por falta de cumplimiento con los pagos, se acentúan. La señora Muro, seriamente disgustada por el incumplimiento, inicia trámites legales para recuperar la propiedad. Ante estas expectativas, al Hermano Vicente Moreno Reyes, entonces Pastor de la Primera Iglesia, se le ordena haga un trueque pastoral con el Hermano Víctor para que éste se vaya a pastorear la Primera y él se venga a la Segunda.

El día Primero de Julio del año 1972 se culmina el cambio y el Hermano Vicente llega, con su familia, a esta Congregación. El que esto escribe, soy un Hermano quien se acercó mucho al Hermano Vicente, y su familia me era muy cercana. Yo los conocí cuando llegué a ésta ciudad proveniente del Estado de California, en los Estados Unidos, tres años antes, cuando él pastoreaba la Primera Iglesia. En la Primera, yo acostumbraba quedarme después de los Cultos en su casa y, frecuentemente, en compañía del Hermano Timoteo Torres, disfrutábamos de la hospitalidad con sendas humeantes tasas de café al que ambos éramos aficionados. El “Hermano Timo”, como le llamábamos, tenía un padecimiento que lo ponía muy tembloroso y, desde luego, a él ¡se le tiraba la mitad!

El Hermano Vicente Moreno tenía, en opinión de muchos, una especie de “gracia”. El Señor prosperaba los lugares que el pastoreaba y la Segunda Iglesia no sería la excepción. Lo primero que hizo fue negociar (¡sin dinero, por cierto!), para que la señora Muro suspendiera el avance del trámite legal al que desde luego, tenía todo el derecho. Me acaba de confirmar la Hna. Fany Viuda de Moreno hoy, 5 de Marzo de 2011, vía telefónica, que la lista de Miembros que recibió el Hno. Moreno fueron ¡menos de una docena! El resto -- que sí los había -- se habían retirado a la Primera Iglesia en el pastorado del hermano Rodríguez. No existen evidencias documentales en mi poder para avalar el dato porque el archivo casi se perdió, por descuido, con el posterior cambio a la Colonia Echeverría.

Yo me vine a congregar a la Segunda unos días después que la familia Moreno y recuerdo cómo me sorprendí el primer día que llegué a la Escuela Dominical. Es cierto que los asistentes a estas reuniones tradicionalmente es baja cuando se compara con la Membresía total de la Iglesia, pero ese día …. ¡quedé impactado! El templecito se veía medio lleno, pero siendo los Moreno y los Murillo, familias tan numerosas, era normal que así fuera. Naturalmente, casi ninguno de los hijos era bautizado por lo que la lista de Miembros asistentes, incluyendo a los Hermanos Vicente, Fany, Juan Murillo, la Hermana Minga y su servidor, ¡dudo mucho que haya llegado a diez!

En cierta forma me alegré de llegar a una Iglesia pequeña en donde mi ayuda quizá sería mas necesaria que en una Iglesia “grande”. Mi cambio obedeció a la simpatía que los Moreno me inspiraban. ¡Ni idea tenía que con el tiempo me casaría con una Moreno! El Hermano Vicente Moreno empezó a trabajar entre la Membresía. ¡Su tradicional método de trabajo no fallaba! Empezó a visitar a los que ya no se congregaban y a los que siendo vecinos de la Colonia, se habían regresado a la Primera. Promocionó las visitas a los enfermos y a los desalentados así como a los que casi no acudían a los Cultos. Se intensificaron las reuniones de oración y en unos meses empezó a notarse la diferencia. Volvieron los ausentes, empezamos a tener visitas y la situación cambió. La labor de sus ayudantes, los Ministros Juan Murillo, Santana Barraza y Leonardo Baeza, también determinaron el cambio de actitud. Antes de finalizar el mes, ya se registró un bautismo y antes de un año, ya se habían registrado 18.

En este mismo año de 1972 y ante las penurias por las que el Hermano y su familia pasaban (no recibía de ayuda pastoral ni el equivalente de un salario mínimo), y ante las condiciones tan precarias de la vida (dos cuartos para dormir la familia compuesta de 12 personas), el Señor inspira al Hermano Moreno para que escribiera el Himno “Soy peregrino”, que figura en nuestro Himnario Oficial bajo el No. 445 y cuyo contenido refleja su personal sentir y es una inspiración para el espíritu. Ya antes había escrito y musicalizado otro himno que aparece en nuestro Himnario, el No. 86, titulado “Dame mas sabiduría”, el cual se popularizó primeramente en los Estados Unidos y luego pasó a nuestro país, habiendo sido compuesto en el año de 1961 e inspirado en la necesidad de sus primeras experiencias magisteriales cuando era el responsable de la Educación Cristiana en el Distrito Federal. ¡Hasta Marcos Witt canta este himno! Sin embargo, siempre se anota como de: “Autor desconocido”. Bendito sea Dios que la recompensa del Hermano no está en este mundo.

Pero tras este impulso de nuestra Iglesia, viene la respuesta de Satanás. En 1973, nuestra Congregación sufre una pérdida. La familia Barraza Gándara abandona la Iglesia Apostólica, hecho éste que el Hermano Moreno confesaría después, haber sido su mayor insatisfacción como Pastor de la Segunda. El Hermano Barraza y su familia se van a congregar a un Movimiento Evangélico Nacional gestado dentro de la Iglesia Apostólica y que culmina con la separación de muchos grupos dentro de nuestras filas. Nace la Iglesia Cristiana Universal, la cual básicamente tiene nuestra misma Doctrina pero con personalidad propia, convirtiéndose en una nueva Denominación Cristiana. En algo atenúa la pena del Hermano, y el sentimiento de muchos de nosotros, el saber que no se vuelven al mundo y que continúan sirviendo al Señor a su manera. No nos toca a nosotros juzgar la genuinidad de los sentimientos que orillaron a tanto Hermano nuestro a dejar nuestra fraternidad. Si es que hay alguna respuesta que dar, la responsabilidad será determinada en su oportunidad por el Juez Justo, cuando Él lo considere conveniente. Indiscutiblemente, ¡son nuestros hermanos!

Dina Murillo, no bautizada aún, se había ido a los Estados Unidos en busca de fortuna. En Los Ángeles, California, conoció y contrajo matrimonio, con el Doctor Juan José Ponte, de cuya unión nacieron los jóvenes Julio, Rocío y Margarita, muchachos nietos del hermano Juan Murillo quienes fueron ampliamente conocidos en la Iglesia y cuya infancia tuve el placer de observar. La condición de Dina para casarse era que debían venirse a vivir a esta Ciudad, y el facultativo aceptó. Su promesa quedó cumplida, llegando a congregarse con nosotros.

Al año siguiente, 1974, El Hno. Luis Bernal, de 14 años de edad, llegó a la Iglesia en donde tanto él como su mamá se bautizarían al año siguiente, el día 17 de Agosto de 1975. Lo trajeron sus hermanos Martín y Andrés, quienes ya vivían en esta ciudad. En el mes de Junio, contraen nupcias dos parejas, Ana Eva Murillo y Héctor Zatarain, así como los Hermanos Carlos Díaz y Consuelo Hernández. Por este tiempo llega, proveniente de la Iglesia Interdenominacional, la cual se localiza en la Colonia Independencia de ésta Ciudad, la familia Vite Lazcarro. El Pastor José Avalos bautizó A los Hnos. Agustín y Victoria en el Nombre de Jesucristo, el día 27 de Abril de 1985 y se congregaron con nosotros, hasta que partieron a la presencia del Señor. Ambos fueron muy activos en la Construcción del templo de la Colonia Echeverría.

El Hermano Carlos Hernández, de nuestro interés futuro aún y quien haría una buena labor evangelística entre nosotros, es bautizado este mismo año en la Tercera Iglesia de Guadalajara. En su paternal intento por devolver a sus hijos el deseo de congregarse, nuestros Hermanos Luciano López y Sarita Torres empiezan a acudir a la Iglesia Apostólica en Zapopan, lo cual hacen durante los próximos diez años.

Fuera también de nuestra congregación, pero de interés para ella, en la Capital del País, el día 17 de Agosto, pero ya de 1975, es bautizado el Hermano Santiago Valero. Le bautiza el Pastor de la Primera del Distrito Federal, el Hermano Valentín Nieblas, insigne hombre de nuestra Iglesia, destacado en el Campo Misionero y quien, coincidentemente, pasó sus últimos años es esta ciudad. Durante el pastorado del Hermano Avalos, se estuvo congregando con nosotros. Tuve el honor de convivir con él, escucharle y admirar su valioso ejemplo.

1976 marcó en forma particular a quien esto escribe. El día 13 de Marzo, unimos nuestras vidas Lilia Zamir (Chamy) Moreno y un servidor de ustedes. Después de esto, El Hermano Vicente Moreno bautiza este mismo año a Cipriano Murillo, al Dr. Juan José Ponte Igrace y a la hermana Yolanda López López, en Mayo, Agosto y Septiembre respectivamente. Por estos días también, empieza a congregarse con nosotros el Hermano Francisco Vázquez Quirarte. El contraería nupcias un par de años después, el día 28 de Octubre de 1978, con la Hermana Amada Quirarte. Esto ocurrió en San Pedro Tlaquepaque y tuve el placer de acudir a su boda y ser testigo del nacimiento de una familia que habría de ser de fiel permanencia en nuestra Congregación hasta nuestros días.

Al siguiente año, 1977, arriba a nuestra Congregación, proveniente de la ciudad de México, la familia Valero Galván, quienes estarían con nosotros durante varios años siendo una bendición para la Iglesia. A estas alturas de la década, la Iglesia se consolida y empieza a crecer y a progresar. Años antes se habían establecido Cultos de Barrio en Loma Bonita, La Mezquitera y Cuisillos. El Hermano Ernesto Ramírez, padre de la Hermana Gabina Ramírez de Meza, realiza Cultos en El Colli. El Hermano Andrés Bernal empieza a hacerse cargo de una Célula Evangelistica en casa de los Hermanos Arroyo, quienes vivían a unas cuadras de donde luego se formaría la Cuarta Iglesia de Guadalajara, en la Colonia Lázaro Cárdenas. Cuando la Iglesia se estableció, el mes de Mayo de 1983, la familia Bernal Núñez deja de acudir y los Hermanos Arroyo se integran a la naciente Iglesia.

Por esos años el Hermano Vicente Moreno predicaba en una Estación de Radio que transmitía desde Tequila, Jalisco, ubicándose las oficinas de la Radiodifusora en la calle Mariano Bárcenas de esta Ciudad. Sus hijos se encargaban, cada semana, de llevar el carrete grabado (todavía no había audio cassettes). El señor Del Vivar, propietario de la estación radial, lo recibía para conducirlo a la población de Tequila desde donde se transmitía. Según mi pobre memoria, solo tengo memoria hoy en cuanto a que parte del producto de estos mensajes radiales, lo constituyó la familia del Hermano Atanasio Jiménez y su esposa, Enedina Vargas.

El día 22 de Marzo de 1978, el Hermano Vicente Moreno bautiza a la Hermana Enedina Vargas, para unos siete meses después, en Octubre, bautizar a su esposo, el Hermano Atanasio Jiménez. Ellos se bautizaron ya siendo ancianos y cuando la Hermana Enviudó, en tiempo del Pastor Avalos, permaneció con nosotros hasta que partió con el Señor. Los Hermanos venían del rancho y criaron, aquí mismo en la Colonia Echeverría, cerdos de engorda. La nieta de los hermanos, Enedina, nos visita esporádicamente.

El día 20 de Junio, el Hermano Vicente Moreno bautiza a la Hermana Carmen López, madre de Rosa María Núñez, esposa de Andrés Bernal. La Hermana Carmen poseía un espíritu muy dinámico en la Iglesia y era una gran Evangelizadora. Contrajo segundas nupcias con el Hermano Fidel Ramírez, tío de Gaby Ramírez de Meza.

Por este año, en visionario gesto, el Hermano Vicente nos decía que debíamos prepararnos para el crecimiento porque éste iba a ser muy notorio. El pequeño templo de la Colonia del Fresno ya resultaba insuficiente. Aunque compramos unas rústicas bancas de madera adicionales, y agregamos algunas sillas (de la “casa” pastoral), ya no podíamos contener a la concurrencia. Los Domingos había Hermanos parados a la puerta y en el patio interior tomando parte en el Culto. El Hermano Guadalupe Dávila, por muchos años nuestro Tesorero, nos invitó a que explorásemos la posibilidad de adquirir un terreno grande en la recién creada Colonia Echeverría. El Hermano Vicente Moreno se dedicó a explorar y un día, emocionado, nos comentó que había encontrado lo que a él le parecía la mejor opción. Eran tres lotes de 8 por 20 metros cada uno, juntos y en esquina. Dado que se trataba de lotes Ejidales y la propiedad era dependiente de la posesión, es de mencionarse que no tendríamos problema alguno porque estos predios los vendía el que fue dueño de la parcela entera cuando la zona pasó a ser urbanizada. ¡Nadie nos los disputaría!

El Hermano era un hombre de fe y con ese recurso (y una ridícula cantidad en fondo), se comprometió a la adquisición. Los lotes nos costarían $ 30,000 Pesos cada uno. ¡Era una suma enorme! Debo admitir que llegué a pensar que más que un hombre de fe, mi suegro era un hombre ingenuo. ¿De dónde saldrían los $ 90,000 pesos que costaría el terreno? Avergonzado, tuve que admitir después, que realmente era fe la que lo movió, porque antes de que culminara la década, el Obispo del Distrito, Hno. Abel Zamora, ya estaba oficiando un Culto de Dedicación y Colocación de la Primera Piedra. Se levantó una Acta Memorial de la cual desafortunadamente no contamos con una copia, y la introdujimos a una botella, que permanece hasta el día de hoy sepultada en los cimientos del actual anexo del templo.

Por estos años de cierre de los Setentas, empezaron los viajes del Hermano Vicente Moreno a los Estados Unidos con la intención de emigrar, con toda la familia, a ese país del Norte. Esto lo hicieron tan pronto arrancó la década siguiente.

Algunos recuerdos aislados vienen a mi mente que si bien no puedo precisar en el calendario, ocurrieron durante ese par de lustros. Desafortunadamente, A la Hna. María Mota le suceden hechos fatídicos en su familia. Heliodoro, uno de sus hijos, aficionado a las bebidas alcohólicas, muere arrollado por el tren cuando se encontraba bajo el influjo etílico. Tiempo después su otro hijo, Efrén, quien sí es un personaje de nuestra historia, muere de paro cardíaco y finalmente ella, no pudiendo soportar la muerte sobre todo de su hijo Efrén, fallece algo así como un año después. Era Efrén un hombre maduro quien contrajo nupcias en este país y se trasladó a la Unión Americana en busca de fortuna. Por allá se divorció de su esposa y se regresó a vivir con su madre, al lado de quien partió a la presencia del Señor. Era un magnífico ejecutante de la guitarra y ejerció alguna influencia en la formación musical de los jóvenes Moreno. A la Hermana no la traté. Era sería y retraída según la perspectiva que de ella siempre tuve.

Se congregaban con nosotros una pareja compuesta por el Hermano Juan y la Hermana Francisca. A ella le decíamos de cariño “Quica”, por lo que le quedó en forma natural a él, el mote de “Quico”. El Hermano se ganaba la vida vendiendo fruta en un carrito de manos y deambulaba por la Colonia. La Hermana Quica era muy esforzada y era notoria su fe y dinamismo en la Iglesia. Ella padecía de un problema cardíaco que le impedía ser madre y por las ansias propias de ese anhelo, decidió un día tomar el riesgo. Se atrevió a quedar embarazada. ¡Tuvimos la pena de asistir a sus servicios funerarios! El Hermano Quico, viudo y solo, se perdió en la mundanalidad y abandonó la Iglesia. Había otra pareja (un poco mas “pareja”), a quienes llamábamos, a la Hermana, “Chicha”, por su nombre, Narcisa, y desde luego, a su esposo, el Hermano José Luis Carrasco, “Chicho”. El Hermano era comerciante ambulante y salía frecuentemente de la ciudad. El, sin embargo, hace años partió con el Señor dejando viuda a quien me tocaría la suerte de entrevistar a fines del año pasado (2010), en virtud de haber logrado localizarla. Pero, muy a mi pesar, por mis compromisos personales, intenté hacerlo hasta el pasado mes de Enero, ¡Mala Suerte! A la hermana Chicha, la arrolló un auto en Diciembre y le quitó la vida.

A principios de la década que nos ocupa, se congregaba con nosotros una pareja muy particular. El Hermano Salomón Vázquez y su esposa Heroína, suegros de la Hermana Bertha Ponce Burgueño. La Hermana tenía una peculiaridad muy notoria: Frecuentemente, al estar en el Espíritu, no solo hablaba en lenguas, también ¡Cantaba en lenguas! Nunca he visto repetirse éste fenómeno aunque he sabido que se han observado otros casos. Un detalle jocoso que platicaba el Hermano Vicente Moreno, solo producto de su imaginación, era que en una ocasión un simpatizante llegó a la Iglesia y como es común creer que el bautismo es para poner nombre, pidió que se le bautizara con el nombre de Opio. ¿Porqué no, si en la Iglesia estaban la hermana Mota y la hermana Heroína?

Recuerdo también que el Hermano Vicente hacía frecuentes viajes a zonas de Jalisco como Concepción de Bramador, Talpa, Atenguillo, Cuautla y otras poblaciones. Por aquella época los Ministros acudían con cierta periodicidad a pequeños poblados en donde vivían Hermanos de la Congregación. Eran tiempos muy difíciles en la economía pastoral. Los primeros años de la década de los Setentas el hermano recibía una compensación miserable. Los hijos crecían, se enrolaban en la escuela, y las necesidades eran cada vez más apremiantes. Tenía 10 hijos y una esposa que a la mitad de la década tuvo que ponerse a trabajar para apoyar la economía. Sin embargo, la mano del Señor se manifestaba de manera increíble.

Muy posiblemente debido a que el Hermano estaba siendo escuchado por la Radio, noté que cada vez salía más de la ciudad y le auxiliaban en los viajes los Hermano Juan Murillo y el Hermano Leonardo Baeza. El Hno. Murillo era su suegro y Ministro tradicional de la Iglesia desde sus inicios.

En la localidad, los Diáconos Bernal y Valero le apoyaban también. Anteriormente, por unos años, fue Asistente de Pastor el Hermano Natividad Valdez, de quien lo último que supe es que viaja frecuentemente a los Estados Unidos y es Miembro de la Tercera Iglesia en donde hace unos años me tocó verlo y saludarlo. Los Hermanos Bernal y Valero, son producto del Ministerio del hermano Moreno y se han distinguido en las labores pastorales, llegando ambos a ocupar el puesto de Obispo en nuestra Organización.


CAPÍTULO 4

DÉCADA DE LOS OCHENTAS

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AIRES DE CAMBIO...



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Nótese el techo a dos aguas, el letrero de la Iglesia, los pequeñitos recién plantados “Ficus”y el popularísimo “Vocho” de la Hermana Gina Ruvalcaba adornando nuestra fachada. Un grupo de hermanos no reconocibles hacen conversación animada alrededor del famoso “Vocho”. Cortesía de la familia Valero Rubalcaba.



Culminamos otra década y llegamos a 1980. La familia del Hermano Beto Palomares regresa a nuestra Congregación después de una ausencia de unos diez años. En Mayo se bautiza una gran pareja, la formada por los hermanos Ricardo Álvarez y Norma. Esta tradicional familia ha vivido con nosotros muchos tiempos de gloria y tiempos de dolor, permaneciendo estables en la Iglesia después de tantos años. Otra excelente y muy útil pareja también, los Hermanos Andrés Bernal y Rosa María, contraen nupcias civilmente en Noviembre y solemnizan su enlace religioso el día 21 del mes de Diciembre.

El mismo mes, el Hermano Vicente Moreno bautiza a Vasthy Carreón, hija de otro gran hombre de antaño, el Hermano Gregorio Carreón. Este siervo del Señor, Misionero y después Pastor de la Iglesia en León, Guanajuato, se retiró a vivir sus últimos años en esta ciudad. El Hermano Moreno, entrañable amigo suyo, le facilitó durante varios años una casita que había él adquirido por traspaso que le hiciera el Hermano Roberto Robledo en los años Sesentas. Su hija, Vasthy Carreón, estuvo viviendo con los Moreno por algunos años en la Colonia del Fresno.

El año siguiente, 1981, viene a congregarse con nosotros Carlos Hernández. Proviene de la Tercera Iglesia en donde unos cinco años antes se había entregado al Señor. El mes de Junio llega una muy apreciada familia, los Covarrubias. Este año Dios bendijo mi matrimonio con el nacimiento de nuestro primogénito, Moy, quien nace justamente el día 10 de Septiembre para sorpresa y alegría de mi padre por ser también el día de su Cumpleaños. Fue su postrer regalo ( o “cuelga” como él le llamó), porque justamente un par de meses después, mi padre parte a la presencia del Señor en el Estado Norteamericano de California.

Y la lista continúa porque dos más de nuestras actuales y tradicionales familias hacen historia: Llega la familia Ortiz Montes, cuyos miembros continúan siendo una bendición para nosotros en la actualidad. No dispongo de la fecha exacta de de su arribo. Fuera de nuestros medios, otra notable familia se fundaba. El Hermano Jesús Miranda se une en el vínculo indisoluble con la Hermana Martha Elia en la Tercera Iglesia, después de haber sido bautizados el mismo mes de Mayo, por su entonces Pastor, el Hermano Abel Zamora. No es sino hasta unos tres años después que vienen a congregarse con nosotros, pero su influencia en la vida de nuestra congregación es incuestionable.

Hacia el final de año se retira de entre nosotros el Hermano Santiago Valero para ir a hacerse cargo de la Iglesia en Tecomán, Colima. Santiago hizo gran parte de su vida pastoral en Uruapan, Michoacán, llegando a ocupar el Obispado en esa región. Actualmente es Obispo en el Estado Norteamericano de Washington, en el Oeste de aquél país, trabajando para la Iglesia Apostólica. Culmina el año con el bautismo de Elizabeth García Duarte, hija de la Hermana Eliodora, en el mes de Noviembre. Aunque éste no está registrado en los Libros, fue bautizada por el Hno. Vicente Moreno.

El día del Amor y la Amistad, el 14 de Febrero, pero del año 1982, el Hermano Vicente Moreno bautiza a las últimas dos personas registradas durante su pastorado. Bautizó a su hijo, Juan Moreno y a su cuñada, Dina Murillo. Empiezan a congregarse con nosotros una familia muy querida, la familia del Hermano Raúl Robledo y su esposa Francisca Montoya.

El Hermano Luis Bernal, quien después sería Pastor nuestro, fue en diferentes ocasiones Presidente, Secretario y Tesorero de la entonces Sociedad de Jóvenes durante el pastorado del Hno. Vicente Moreno. También fue Encargado de la Escuela Bíblica Dominical y en su calidad de Diácono, se quedó en una ocasión a cargo de la Segunda durante unos seis meses por la ausencia temporal del Hno. Moreno quien fue a los Estados Unidos para atender sus asuntos migratorios. El Hermano Bernal se retiró de nuestra congregación en los últimos meses de pastorado del Hermano Vicente Moreno para ir a congregarse a la Iglesia en Zapopan. Ya empezábamos a hacer Cultos formales en la Colonia Echeverría pero conservábamos aún nuestra Sede en la Colonia del Fresno.

El mes de Julio viene la alternancia. El Hermano Vicente Moreno entrega la Dirección de la Iglesia al Hermano Rubén Becerra. Ya bajo su pastorado, el Hermano Santiago Valero contrae nupcias en Altavista de Ramos, Jalisco, el día 20 de Octubre, con la Hna. Mabiela Quirarte, una joven señorita Miembro de la Cuarta Iglesia de Guadalajara. Otra pareja, los Hermanos Carlos Hernández y Elizabeth García solemnizan su enlace matrimonial el día 4 de Diciembre. El Hermano Becerra culminó el cambio de la Segunda Iglesia desde sus instalaciones en Sabino y Durazno, a la Colonia Echeverría. Los Cultos se llevaban a cabo en el actual comedor porque el templo no tenía techo aún.

El año 1982 no podía terminarse sin una digna despedida. El Hermano Rubén Becerra sumerge en las aguas bautismales a dos notables Miembros de nuestra Congregación por ya mas de un cuarto de siglo y que han prestado útiles servicios a la Iglesia local. Me refiero a las Hermanas Amelia y Lidia Covarrubias, quienes continúan con nosotros y dignifican ante la Iglesia a la noble familia Covarrubias. Solamente unos días después, el Hermano Becerra se retiraría para irse a pastorear la Iglesia en Guacamayas, Michoacán, por órdenes expresas del entonces Obispo del Distrito, el Reverendo Abel Zamora Velázquez.

Un Año Nuevo, 1983, aparece en el horizonte. Es un año pleno de acontecimientos históricos. En el mes de Enero, ocurre un cambio pastoral. El Hermano Rubén Becerra, le entrega las riendas de la Segunda al Hermano Miqueas Solís, quien solo pastorea por poco menos de un año. Me tocó vivir una situación desagradable bajo su mandato. En un viaje imaginario en retrospectiva, diré que cuando el hermano Vicente Moreno localizó el terreno en la Echeverría, declaró que era su deseo que “cada ladrillo colocado se ponga donde debe ser” Al efecto, nombró un Comité Pro Construcción que debía realizar los trámites ante las autoridades y contratar a un Ingeniero para que nos hiciera los Planos. Entre este grupo de Hermanos se contaba a Guadalupe Dávila, Onésimo Ponce, Andrés Bernal, y a su servidor así como otros que de momento no recuerdo. Yo quedé como Presidente del Comité. Con ese carácter, estuve presente en todo asunto relativo a la adquisición, planeación constructiva y, junto al Pastor, la supervisión del avance del proceso. El plan original contemplaba que el anexo del templo tendría instalaciones para la Casa Pastoral y así se plasmó en los Planos. Para economizar (recordemos que nuestras finanzas no eran muy sanas), pedí a un amigo mío, el Ingeniero Moisés Pérez Muñoz, nos elaborara tales planos los cuales están actualmente en poder de la Secretaría local y nos fueron elaborados gratuitamente. ¡Tanto el Rev. Moreno como el Ing. Muñoz fallecieron en Octubre de 2010 con una diferencia de días!

En los Planos originales no se contemplaba aún la propia nave del templo sino solo el anexo. Posteriormente, el Ing. Muñoz hizo las adecuaciones para que apareciera todo como es hoy, proyecto modificado por nosotros. El conflicto anteriormente citado con el hermano, consistió en que a él le urgía techar el templo y no había Planos aún. Yo le pedía que esperase. Adicionalmente, le pedí que el nivel de las ventanas al pasillo no fuese el que tienen porque desarmonizaban con el proyecto de la casa pastoral. El hermano Miqueas desconoció -- con todo su derecho -- mi Nombramiento, y construyó como él quiso. Las consecuencias de su error son notables y nos resultaron costosas. La prueba es que el cuartito adjunto al salón grande de la planta alta, tiene desnivel notorio en el piso y posteriormente tuvimos que atirantar los marcos rígidos del templo porque fueron hechos sin cálculo estructural y Obras Publicas no aceptaba el proyecto como estaban tales marcos por representar un riesgo para la seguridad de los concurrentes. Al hermano Francisco Medina, no recuerdo si a algún otro, le tocó soldar los refuerzos con algunos de nosotros como ayudantes. Ante esta situación, en buenos términos, y para no causar una tensión innecesaria, mi familia y yo nos trasladamos a congregarnos en Zapopan hasta que el Hermano entregó el pastorado.

Afortunadamente, con mi ausencia evité la penosa experiencia de presenciar la venta de nuestras instalaciones de Sabino y Durazno, las cuales fueron vendidas en forma desventajosa para nosotros, tema que no trataré con más profundidad. Lo positivo fue que el producto de la venta de la antigua Sede estuvo a nuestra disposición para continuar la construcción aquí. En este punto, creo conveniente verter una oportuna aclaración. Tanto aquí como muy posiblemente en otros puntos de mi relato, habrá situaciones penosas que deban decirse, y que lesionen el sentimiento de algún Hermano o persona. Solo si el tema en cuestión es históricamente trascendente lo haré, porque desconociendo nuestro pasado, somos susceptibles a repetir errores realizados y la experiencia debe ayudarnos a evitarlos en el futuro. Lo haré con todo respeto, solo si cuento con las pruebas que funden mis aseveraciones, para evitar que rumores sean tomados como verdades.

El mes de Mayo de este año, 1983, el Campo Evangelístico de la Colonia Lázaro Cárdenas fue declarado como la Cuarta Iglesia de Guadalajara. Esta información me la proporcionó el Hermano Germán Hernández en una entrevista personal. A la Segunda Iglesia le satisface saber que aunque la flamante Cuarta había sido Misión de la de Zapopan, nos honró saber que contribuimos en su momento con nuestro granito de arena ya que algunos miembros de ésta Congregación cambiaron su membresía a la recientemente declarada Cuarta Iglesia.

También tuvimos sucesos desagradables. En su residencia en Tepic, el día 14 de Septiembre, partió a la presencia del Señor nuestro ex Pastor, el Hermano Felipe Topete Amador. El se estaba congregando en la Primera de Tepic cuando, por causas atribuibles a complicaciones del Mal de Parkinson que padecía, fue llamado al descanso eterno. Su esposa, la Hermana Victoria, le seguiría el 21 de Marzo de 1988, unos cinco años después, cuando partió con su Señor por causa de Enfisema Pulmonar.

El día 2 de Octubre es bautizada la pareja formada por los Hermanos Rafael Navarro García y María Luisa Valdivia Briseño. Ellos fueron el producto del trabajo evangelizador de nuestro Hermano Jesús Miranda y Fueron bautizados por el Hermano Abel Zamora en la Tercera Iglesia.

Cuando la Hermana María Luisa enviudó, en 2005, se vino a congregar con nosotros y continúa haciéndolo hasta la fecha. Al mes siguiente, Noviembre, arriban a nuestra Congregación otra notable familia, la encabezada por nuestros Hermanos Clemente Valencia y su esposa Leticia Flores, quien ya descansa en el Señor. La familia del Hermano ha sido de mucha bendición para la Iglesia. El hermano tiene un Don evangelizador extraordinario. Durante diez años, funcionó una Célula de Evangelismo en su casa de la cual salieron 12 personas para ser bautizadas. Entre ellos, se cuentan a los Hermanos Manuel y Anita, Petra de Romero, la Hermana Cayetana y sus hijos, el Hermano Venancio y la familia Medina. Declara el Hermano que el Señor le ha concedido más de 50 estrellitas para su corona. Desde luego, yo le creo. ¡Quizá está a la fecha desperdiciado!

Otras dos familias arriban a nuestra Congregación. La familia Torres Gómez, de entre los cuales el entonces no bautizado aún, Hermano Elías Torres, jefe de la familia, solo acudía muy esporádicamente. Aún permanece con nosotros Eliseo, humilde muchacho quien no tiene ningún inconveniente en servir a la Iglesia en cualquier forma que se le pida. Últimamente he platicado con él ¡y se siente feliz por su Ordenación al Ministerio! La otra familia que llega a congregarse con nosotros es la de la Hermana Elba López de Gutiérrez. Ella y su esposo, quien después aceptaría al Señor, ya partieron a la presencia del Señor, pero todo parece indicar que provenían de la Primera Iglesia y se vinieron a congregar aquí, a raíz de la llegada del Hermano Avalos.

El día 23 de Noviembre, llega el relevo pastoral y el Hermano Miqueas Solís entrega la Segunda Iglesia al hermano José Avalos, quien en ese entonces estaba ocupando el pastorado de la Primera Iglesia. La Segunda estaba pasando por una situación muy difícil. Su Membresía estaba confusa y dispersa y el Hermano recibió una lista de 40 miembros, como dijera luego Absalón Avalos, “Fuertemente necesitados de atención” . La actitud sencilla y conciliadora de nuestro hermano José Avalos, viene a inyectar nuevas energías y a propiciar el cambio.

Casi coincidiendo con la estancia del pastor Avalos, otra familia, la López López llegó también a la Iglesia y se ausentó casi cuando el hermano Avalos se fue. Nuestros hermanos Ramón y Anita, así como sus hijas, ya se habían congregado en la Segunda en tiempo del hermano Vicente a quien apreciaban mucho. El hermano Ramón y su familia vivían por aquella época en la Colonia Ferrocarril y él viajaba estacionalmente a los Estados Unidos. Cuando estaba en la ciudad, precedió al hermano “Quico”, de los Setentas, en la actividad de venta de frutas en un carrito de mano. Yolanda, quien actualmente vive en El Salto, es la única que nos visita muy de vez en cuando. Guarda buena amistad con mi esposa Chamy, y es prima de Rosa, esposa del Hermano Andrés Bernal.

Ya para finalizar el año, nuestra Hermana Amelia Covarrubias Herrera es nombrada Tesorera local, puesto que desempeña durante los próximos cuatro años, hasta 1987.

El año de 1984 arriba a esta congregación, proveniente de la Ciudad de México, otro gran hombre y su familia, el Hermano Pedro Valero y la Hermana Manuelita. Él sería por muchos años nuestro Secretario local y distinguido Evangelista de la Segunda Iglesia. Con su esfuerzo, creció San Agustín y se constituyó la Iglesia de Loma Bonita, Obra ésta última a la que entregó los años finales de vida, marcando un ejemplo de cristiano excepcional. También empieza a congregarse con nosotros Miguel Segobiano, quien también marcaría la historia de San Agustín en años por venir.

Cuando enjarramos la fachada del templo local, a él le tocó hacerlo, “incluyendo la palomita” , declara con satisfacción. Por cierto que la Paloma, símbolo del Espíritu Santo, la confeccionamos un día un grupo de Hermanos en el Comedor. Ya no recuerdo quienes formábamos el grupito pero sí recuerdo que discutíamos si estaba muy grande, si muy pequeña, si demasiado delgada, o si parecía “embarazada”. Fue una convivencia llena de risas y buen humor y finalmente terminamos, quedando satisfechos del resultado.

Otra familia que arribó ya para terminar el año, fueron el Hermano Eliseo Barraza y Ernestina Bernal. Provenían de Ruiz, Nayarit y estaban recién casados. Se congregaron con nosotros, con el recuerdo nostálgico del Hermano Eliseo porque cuando él era un niño fue presentado al Señor justamente en esa población por el entonces pastor de la Iglesia en Ruiz, el Hermano José Avalos. Eliseo también se congregó de joven en la antigua Segunda en los Años Sesentas y Setentas. Una familia más, en ese mismo año, se retira de la Congregación. El Hermano Beto Palomares y su esposa se ausentan definitivamente.

El día 30 de Enero de 1985, muere el Hermano Luciano (Chanito) López, primicias de nuestra Congregación, quien ya no se congregaba con nosotros. Ese mismo año la Hermana Sarita sufre un accidente incapacitante y permanece el resto de sus días en una silla de ruedas, hasta que va al encuentro del Señor ya para finalizar la siguiente década.

El día 5 de Septiembre se bautiza el Hermano Santos De Lira. Su esposa lo haría en unos años más. Tras este feliz acontecimiento, y contrastando con él, a solo un mes de distancia, el día 8 de Diciembre, parte a la presencia del Señor otro gran hombre de Dios, el Hno. Francisco Moreno. Su esposa, la Hna. Lorenza, le sigue unos 9 años después, el 9 de Noviembre de 1994.

Por esta época llega también, proveniente de Nayarit, el Hermano Leopoldo Herrera, quien después se casaría con Amelia Covarrubias. El fue bautizado en ese Estado por el Hermano Irineo Luna, ministro ya retirado y que era considerado un verdadero patriarca en Nayarit y hoy ya descansa en el Señor. Tuvimos la oportunidad de conocerlo porque llegó a visitarnos varias veces en la Segunda debido a su gran amistad con la familia Avalos. Un hombre muy sencillo y de apariencia humilde, portaba una especie de morralito en el que traía sus pertenencias. Era impactante escuchar su mensaje. El hermano “Polo” fue llamado al Diaconado por el Hermano Mauro Ruvalcaba y cuando llegó a esta Congregación, el Hermano Avalos le refrendó tal Categoría. Leopoldo fue mi alumno en la clase de Jóvenes de la Escuela Dominical y aprendí mucho porque le gustaba meterme “en aprietos”. ¡Mil Gracias, Polo!

Provenientes de la Tercera Iglesia llegó otra pareja que haría historia entre nosotros. El Hermano Jesús Miranda y su esposa Elia. Trabajadores por naturaleza, los hermanos se entregan a la Obra del Señor con un notable espíritu de servicio. Si se les pone a trabajar, son felices. Si se les mantiene inactivos, se vuelven tristes y opacados. Sabiamente, el Pastor Avalos aprovecha estos recursos y envía al Hermano Miranda a ayudar al Hermano Pedro Valero en la Misión San Agustín.

No solo le ayuda, sino que termina haciéndose cargo de la Misión por unos tres años dado que al Hermano Pedro le aquejaba un padecimiento que debía atender.

El día 22 de Marzo del año siguiente, 1986, contraen matrimonio eclesiástico los Hermanos Miguel Segobiano y María del Carmen Barón. Su enlace fue celebrado por el Pastor José Avalos y la pareja declara su enorme agradecimiento por habérseles ayudado para lograr su unión, dado que su economía casi se los impedía. Agradecido, Miguel me manifiesta, ¡ que hasta pastel les regaló la Iglesia!

En un lejano rincón de nuestra Patria, en el extremo Norte del país, se celebró otra fiesta. El Hermano Ismael Valerio, actual congregante nuestro, padre de Ruth, se entrega al Señor y es bautizado el mes de Octubre en Tijuana, Baja California Norte. Mientras tanto, aquí en la Segunda, ya nos visitan la pareja de novios Pablo Aguilar y Lourdes Ávila. Los simpatizantes empiezan a acudir a mi clase de la Escuela Dominical en donde continúo aprendiendo gracias al acicate del Hermano Leopoldo Herrera. Humorísticamente hablando, ¡Ya me urgía que se casara para que cambiara de clase!

El día 7 de Marzo de 1987, nuestros todavía simpatizantes, Pablo Aguilar y Lourdes Ávila celebran su unión matrimonial en esta misma ciudad. Otra feliz pareja, la conformada por Leopoldo Herrera y Amelia Covarrubias contraen matrimonio el día 2 de Octubre. Esta pareja ha sido de mucha bendición para la Iglesia. Polo (quien obviamente ya no era alumno de la clase de jóvenes), sirvió a la Iglesia como Diácono, Maestro en la Escuela Bíblica Dominical y nos ha ministrado con sus aptitudes musicales, pues es un magnífico ejecutante de la guitarra. Aunque Leopoldo ganó una esposa, la Iglesia perdió en este año a una funcionaria. Amelia entregó el cargo de Tesorera local para ponerlo en manos de su hermana Lidia, quien ha sido su notabilísima sucesora.

Recordemos que no fue sino hasta muy recientemente que tales funcionarios pueden ser designados. ¡Por más de veintes años consecutivos, la Iglesia la ha preferido! Permíteme felicitarte, vía este conducto, por tu excelente trabajo, Lidia.

Durante estos tres últimos años, la Iglesia se había fortalecido mucho. Una muy buena cantidad de hermanos se trasladaron a nuestra congregación y los bautismos fueron en aumento. Solo durante este trienio, se registraron 23 bautismos. Entre los bautizados estaban el Hermano Francisco Medina, de ejemplar y numerosa familia. De igual forma, los Hermanos Agustín Vite y su esposa Victoria, de extracción Interdenominacional, quienes habían estado con nosotros muchos años. De la misma manera, la hermana Conchita Medina, apreciadísima hermana, junto con su hija Virginia. Además, Griselda Vera, quien luego contraería nupcias con el hermano Santiago Quirarte, Maestro de profesión, familiar de la hermana Amada de Vázquez.

En nuestras entonces tradicionales reuniones anuales en la Misión San Agustín, el día Primero de Enero de 1988, seis personas son sumergidas en las aguas bautismales. Tres de ellas son relevantes para nuestra Congregación. Son los Hnos. Pablo Aguilar y Lourdes Ávila, así como la esposa de nuestro hermano Raúl Robledo, la hermana Francisca Montoya, quien se entrega al Señor después de ardua batalla contra sus principios religiosos y su propia familia.

El día 14 de Mayo contraen nupcias Moisés Murillo y Juana Cervantes .Por lo menos Juanita, se había estado congregando muy regularmente por unos meses. Moisés es uno de los hijos del Hermano Juan Murillo. Hace ya mucho que Moy dejó de asistir a la Iglesia. Sin embargo, su relación con la Iglesia siempre fue buena, si bien no llegó a bautizarse. Juana tampoco lo hizo. Tuvieron cinco hijos, de los cuales la mayor, Mayra, es casada y solo ella y María Isabel, la menor del matrimonio, están registradas como presentadas en la Segunda Iglesia. Mayra fue presentada el 15 de Enero de 1989 y María Isabel el día 2 de Abril de 2000. La pareja está actualmente separada y Moisés vive con otra pareja con la que procreó un hijo quien tiene solo un año de edad. Moisés recuerda con cierto notorio orgullo, que su padre “Dejó todo, hasta a la familia, para servir al Señor”

El mes de Septiembre es testigo de dos acontecimientos importantes para la Iglesia. El día 4 es bautizada una gran líder y mujer, la Hermana Julia Torres. Su familia se había estado congregando con nosotros desde 1983 cuando ella solo contaba con 14 años de edad. De una gran actitud para el servicio, nos ayudó con la atención a los niños y con cuanto le era requerido. Su disposición era excelente cuando de servir al Señor y la Iglesia se trataba. El otro también fue un suceso dichoso.

Al día siguiente, pero en Santiago Ixcuintla, Nayarit, una servicial pareja de Hermanos contraían matrimonio. Los Hermanos César López y Angélica, unen sus destinos para siempre. Se vendrían a vivir a esta ciudad luego, para congregarse con nosotros haciendo de las instalaciones del templo, su residencia.

El día 20 de Noviembre, el Hermano Juan Murillo realiza, en la Calle Aldama No. 45 de Atotonilco el Bajo, Jalisco, el primer culto Evangelístico que daría nacimiento a la Iglesia en ese lugar. La celebración se llevó a cabo en el hogar de los Hermanos Mateo Ordaz y su esposa, la Hermana Mónica Silvina. ¡Otro año cerrado con broche de oro!

Llegó 1989. Algunos de nuestros Miembros notables y que permanecen con nosotros, son protagonistas de la historia. En este año vienen a congregarse con nosotros la familia De la Rosa Bañuelos. Casi todos sus hijos han sido bautizados aunque no todos en la Iglesia Apostólica. La Hermana Amelia Bañuelos aún no era bautizada pero lo sería un par de años después. La menor, Lety, vive actualmente en casa con mamá. Es la única soltera y no bautizada aunque convivió con los niños y muchachos de la Iglesia hasta los 16 años. También se empiezan a congregar, como simpatizantes, la numerosa familia Minjares, quienes se bautizarían luego. Ellos permanecieron con nosotros durante una década.

El día 16 de Julio, son bautizados dos miembros de apreciada familia, los jóvenes de 15 años de edad, Joel Ortiz Montes y Daniel Valero Rojas. Ambos muchachos serían importantes servidores de la Iglesia en los años por venir. Unos días después, el 3 de Septiembre, se bautiza también una muy querida Hermana que aún nos acompaña y que es miembro de una tradicional familia, la hermana Mary Saucedo de De Lira. La bautiza el Hermano José Lino López. Su esposo, el Hermano Santos, ya tenía unos 4 años de bautizado, ¡por lo que se puso feliz! Su felicidad fue mayor porque en un par de meses más, el día 26 de Noviembre, su hijo Alberto, también bajaría a la pila bautismal. A él lo bautizó el Hermano Agustín Reyes, entonces Obispo Presidente Nacional. La ceremonia fue celebrada aquí mismo, en la Segunda Iglesia.

El día 10 de Septiembre, un par de meses antes, otra jovencita se había entregado al Señor, acatando el mandamiento al aceptar el bautismo. Rebeca García Duarte es bautizada por el Hermano Avalos. Ella es Miembro de la segunda familia más antigua que aún asiste a la Iglesia. Su mamá, la Hermana Eliodora, es ejemplo de asiduidad y este año cumplirá, D.M. 50 años de ser Miembro de la Segunda. En cuanto a permanencia de Membresía, solo le supera la Hermana Carmen Dávalos, quien asiste muy esporádicamente y es Miembro único en la familia, porque su esposo no es bautizado.

Personalmente, siempre tuve curiosidad por saber qué pasó con el Hermano Margarito Peña. El era una persona muy asidua a los Cultos, un tanto introvertido y un compañero por muchos años. Lo tenemos en varias de las fotos de los Cincuentas. Era Maestro Albañil y ya narré que ayudó a los Murillo a construir la casa en Sabino y Durazno cuando era propiedad de ellos. Sin embargo, siendo yo de los más antiguos Miembros de la Segunda, no supe qué fue lo que paso con él. Le perdí definitivamente el rastro en esta década.

Dos acontecimientos dignos de mención ocurren para cerrar los comentarios respecto de la Membresía. Este año se regresan formalmente a congregarse a San Agustín, la familia Segobiano Barón, quienes siempre se consideraron Miembros de esa Congregación y solamente de la Segunda en función de su dependencia de ésta como Iglesia madre. El mes de Noviembre, es uno de gran importancia para la Hermana Cayetana Mastranzo. Ella empieza a congregarse con nosotros en virtud de haber sido sanada de cáncer en la matriz, de manera milagrosa.

Congregacionalmente, seguimos, al culminar esta década, atendiendo nuestras Misiones. Es, en este punto, conveniente hacer una aclaración histórica. Nuestras Misiones eran Atotonilco el Bajo, Loma Bonita, Mezquital del Oro, Ocotlán y San Agustín. Aunque para consolidación de todas ellas se requirió y fue de bendición la maternidad espiritual de la Segunda Iglesia, hemos de reconocer que no eran el producto del esfuerzo evangelístico de esta Segunda Iglesia, demasiado ocupada en su propio crecimiento y conformación. Si de esta forma debiéramos rotularlas, entonces solamente Loma Bonita y Atotonilco el Bajo podrían ser consideradas como “nuestras Misiones”.

Las otras tres se debían a la dependencia de esta Iglesia, solo respecto del pastorado del Hermano José Avalos. Estas ya existían como grupos aspirantes a Iglesia organizada cuando él era pastor en la Primera de Guadalajara. Fue por solicitud de los propios congregantes en esos lugares que, con el consentimiento de parte de nuestras autoridades, estos grupos dependían de la Segunda.

Este hecho no nos quitó el entusiasmo y la fraternidad de nuestras Convivencias. Teníamos la costumbre de visitar cada año, como Iglesia, Mezquital del Oro, en el Estado de Zacatecas, todos los días 12 de Octubre y San Agustín, en Tlajomulco, todos los días Primero de cada año. Aprovechábamos así el asueto casi general de los Hermanos aquí en la zona metropolitana.

Cuando el hno. José Avalos entregó el Pastorado en la siguiente década, esta costumbre desapareció. ¡Fue una verdadera lástima para quienes las disfrutábamos!

En lo material, se han adquirido los terrenos para Misión Loma Bonita y Ocotlán. Durante la gestión del Obispo Presidente, Hermano Agustín Reyes, Nivel Nacional donó una fuerte cantidad con la que se culminaría la construcción del templo de Loma Bonita, haciéndolo funcional para los Cultos. Nuestro templo madre termina de construirse, solo quedando pendientes asuntos relativos a los acabados y se compran las bancas. La adquisición de las bancas se hizo cooperando cada familia con la compra de una banca las cuales fueron construidas por el hermano Retes, un carpintero que compró la madera y tras acabarlas finalmente las transporta hasta esta Ciudad desde la población de Ayutla, Jalisco. La propia Colonia logra avances urbanísticos. La Iglesia es fuerte en Membresía, fogosa en espiritualidad, enriquecida anímicamente y adquiriendo importancia entre las de la Zona metropolitana. Durante este tiempo no teníamos músicos oficiales, “Shalón” Avalos tocaba el acordeón, Roberto Chávez la guitarra, y Juan Valero el bajo. Después se compró un órgano que era tocado por Absalón.

A las Iglesias en formación, les hemos auxiliado con nuestros líderes, nuestra experiencia y les apoyamos con Miembros que salieron de con nosotros para ir a congregarse con ellos. ¡Y no solamente a las Iglesia Apostólicas! Nuestra influencia fue más allá. Hay Iglesias hermanas en la zona, no Apostólicas, quienes se han beneficiado con nuestro desempeño y fuerza evangelizadora.

A nuestros líderes, el reconocimiento por sus esfuerzos. A nuestra Membresía, la gratitud por el compañerismo. Al Señor y Dueño de la Obra, ¡La Honra y Alabanza!


CAPÍTULO 5

DÉCADA DE LOS NOVENTAS

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SENDAS DE ESTABILIDAD...

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Nuestro santuario ya iba tomando forma. El pastor José Ávalos se recrea bajo uno de los arbolitos cuya sombra él siempre soñó ver un día cubriendo a los hermanos durante los recesos. Pronto les pusimos cajetes que cumplieron doble propósito. Recolectar agua para regarlos y servir de asiento a los asistentes a nuestras celebraciones durante los cortos períodos de inactividad litúrgica, tiempo que aprovechábamos para convivir la hermandad en amena armonía. La satisfacción llenaba el corazón de nuestro estimado Hermano Chepe cuya alegría nos contagiaba y llenaba de optimismo. ¡Eh tiempos aquellos! Cortesía de la familia Ávalos Gómez.


Empezamos la década con una Iglesia estable, con una Membresía dinámica, con capacidad económica satisfactoria y firme fuerza evangelizadora. Nuestras Misiones están operando a muy buenos niveles, nuestros líderes motivados y en acción. El mes de Marzo de 1990, el Hermano Leopoldo Herrera recibe la Congregación de Atotonilco el Bajo, en su calidad de Encargado, puesto que desempeña hasta Octubre para entregarle el cargo al Hermano Pablo Aguilar.

La señora Abigaíl Ceseña sintió inquietudes por conocer las Escrituras y empezó a leerlas por su cuenta en casa. El Hermano Raúl Robledo, quien realizaba Cultos en su propio hogar, la contactó y terminó en ella la labor de enseñanza, conduciéndola a la Iglesia. Durante éste año de 1990, ya se había estado congregando con nosotros y el día 26 de Abril la Hermana es bautizada. Ahora el Hermano Robledo y ella continúan la labor con su esposo, el Ingeniero Félix Esparza.

El día 13 de Mayo, el hermano Guadalupe Dávila engrosa las filas de la Iglesia triunfante. Su fidelidad, seriedad, confiabilidad y gran espíritu de colaboración le hicieron ser un Miembro muy querido de esta Congregación desde sus primeros tiempos. Su familia nunca se convirtió y aunque nos recibían bien, nunca aceptó al Señor persona alguna entre sus familiares. El Hermano Lupe tuvo complicaciones de Diabetes, sufriendo dos infartos. Luego sufrió un coma diabético del que ya no salió. El día 13 de Mayo, a la edad de unos 78 años, partió a la presencia del Señor.

Después de congregarse con nosotros una buena temporada conociendo la Doctrina y Disciplina Apostólicas, finalmente la Hermana Cayetana Mastranzo decide aceptar al Señor a la manera Apostólica y es sumergida en las aguas del bautismo por el Pastor Avalos, el día 5 de Agosto.

Durante este año también, Colocamos el piso a nuestro Santuario. Se colocaron las ventanas y se enjarraron los muros del templo. A propósito de las ventanas, recuerdo, con nostálgica simpatía, las observaciones del Hno. Jorge Covarrubias. Siendo él de la “vieja guardia”, no le gustaban las ventanas del templo porque decía que las cruces eran un ornato con simbolismo idolátrico. A él le desagradaban mucho las prácticas “modernas” de la Iglesia. Le disgustaba que se cantase, sobre todo con instrumentos, a la hora de la oración. Tampoco era de su agrado la Batería, a la que llamaba “botes viejos”. A pesar de sus señalamientos, el Hermano mantenía una actitud de tolerancia y siempre permaneció fiel y cooperador en la Iglesia.

La Iglesia continúa su marcha en la estabilidad que disfruta y ya en el año de 1991, el 16 de Junio, el Hermano Isidro Pérez suministra el sacramento bautismal, el mismo día, a los Hermanos Felipe Minjares y su esposa Rosalba. Un par de meses después, el día 27 de Agosto, otra pareja se bautiza el mismo día, pero en el Estado de Durango. Se trata de nuestros Hermanos Pedro Piñón y su esposa Juanita Jaramillo quienes vendrían a congregarse con nosotros hasta la década de los Dos Mil.

Este mismo año, los Hermanos Absalón Avalos, Raúl Robledo y Andrés Bernal, son instalados en el Diaconado por el Hno. José Avalos. El caso específico de Absalón, quien desde su llegada fue el responsable de la Educación Cristiana local y Ayudante Pastoral , se había detenido por muchos años en virtud de que el Hermano no había recibido la manifestación glosolálica, requisito que Nuestra Reglamentación exige a los Diáconos propuestos. Personalmente fui testigo del nacimiento de una Carrera Ministerial joven y dinámica. Al principio, a mi me parecía, Shalón nos dirigía en virtud de su capacidad profesional como sicólogo. De repente, un día, ¡lo vi nacer! Me di cuenta que ya era un Siervo especial de Dios. Su apoyo al Pastor iba mas allá de la ayuda que un hijo presta a un padre. Dirigió a la Iglesia siempre bajo la autoridad pastoral y con el respeto que le caracteriza, haciéndolo notablemente. El Hermano fue bendecido con la Gran Manifestación en una Convención a la que tuve el gusto de acudir. Creo que fue en Aguascalientes. Todos estábamos felices por el acontecimiento.

Este año llegó también a la Congregación una madre soltera y su hijo Miguel Ángel. la Hermana Lolita Zárate había sido bautizada en la Unión Americana y llegó a esta Ciudad para establecer su residencia en nuestro vecindario. Dado que ella no se bautizó en la Iglesia Apostólica, el Pastor Avalos refrendó su profesión de fe y le dio plena comunión. Miguel Ángel es ahora un hombre casado, de 29 años de edad. La Hermana se estuvo congregando con nosotros hasta hace poco. Ahora se congrega en otra Denominación Cristiana.

¡De nuevo la influencia Norteamericana! Proveniente del Estado de California, Antonio, hijo de la señora Amelia Bañuelos, realiza una visita a su familia y le regala a mamá una Biblia. Ella la empieza a leer y él le conduce a la Cuarta Iglesia para que se congregue. Cuando ella se entera de nuestra cercanía geográfica, decide quedarse con nosotros y el día 15 de Septiembre de este 1991 entrega su vida al Señor, siendo bautizada por el Pastor Avalos. Todos sus hijos, a excepción de Lety, la menor, son bautizados y cristianos profesantes si bien no todos Apostólicos. Dos de sus hijos, Víctor y Olga, ambos casados y con hijos, estuvieron congregándose con nosotros durante esta década. Víctor es Ministro y de alguna manera continuó relacionándose con nosotros porque, siendo Diácono en la Cuarta Iglesia, sirvió en el Penal Federal de Islas Marías en donde el Hermano Murillo fundó una pequeña Congregación, asunto éste que luego veremos con mas detalle. Desde su infancia, Lety, la hija de la Hermana Amelia, fue asidua congregante nuestra. Ella dejo de hacerlo, como suele ocurrir, alrededor de los 16 años de edad. Sin embargo, nos visita esporádicamente y su formación es definitivamente apostólica ¡Y lo declara!

Aunque sin afectación congregacional, sino solo como un dato histórico, mencionaré que quien fuera nuestro Hermano Salvador Valdovinos, fallece el día 12 de Diciembre de 1991.

¡Llega 1992! Este año está lleno de acontecimientos históricos para nuestra Membresía. Tras esfuerzos evangelísticos realizados por los Hermanos Abigaíl y Raúl Robledo, el Hermano Félix Esparza da el paso de obediencia y es bautizado el día 29 de Marzo. Varias familias, particularmente, estamos de plácemes. Unos tres meses después la Hermana Amelia trae para ser presentada al Señor, a su nieta, Merari, simpática miembro futuro de nuestra comunidad infantil. La niña había de permanecer con ella y entre nosotros, hasta la adolescencia.

La Primera Iglesia nos apoya este año porque el hermano Eduviges Cázares, Jefe de señorial familia de esa Congregación, se hace cargo de nuestra Misión en Ocotlán, Jalisco. El hermano trabajó eficientemente ahí y solo se retiró cuando en 1994, la Congregación es declarada Iglesia autónoma. Regresa en compañía de su esposa Febe a congregarse a la Primera de donde siempre se sintieron Miembros. Otra pareja de nuestra Membresía, la formada por los Hermanos Jesús Miranda y Martha Elia, se regresan a congregarse en la Tercera Iglesia. Como Iglesia Apostólica que somos, estas migraciones solo nos confirman que aunque seamos la Primera, Segunda, Tercera o Enésima Iglesias, nuestros destinos históricos se entrelazan porque somos esencialmente la Iglesia del Señor. ¡Le alabamos por ésta bendición!

Otra familia se conforma al contraer nupcias los Hermanos Cayetana Mastranzo y José Magaña en la población de Chapala, el día 2 de Septiembre. Les une civilmente la Autoridad, quien en ese momento descansa sobre la persona de otro ex Miembro nuestro, el Hermano Pablo Aguilar, Juez Civil local. Unos días después, el día 6, es bautizada y empieza a congregarse con nosotros una esforzada jovencita a quien la familia García Duarte apoyara y evangelizara con sus dichos y particularmente, con sus hechos. La albergaron en casa y fueron para ella su familia. Sandra (Sandy) Bolaños, es bautizada por el Hermano José Lino López, para la alegría de la Iglesia y particular beneplácito de su íntima amiga, la Hermana Becky García Duarte.

Este año también cerró con broche de oro. El día 26 de Diciembre solemnizan su unión ante Dios otra excelente pareja de nuestra Membresía. Nuestros muy apreciados Hermanos y útiles siervos del Señor en esta Iglesia. Raúl Robledo Montoya y Lidia Covarrubias Herrera, unen sus destinos para siempre. Fin de año con manteles largos, como solía decir nuestro extinto Hermano, Juan Murillo.

En el mes de Febrero del siguiente año, 1993, el Hermano Absalón Avalos es ordenado al Ministerio por el entonces Obispo, el Hermano Isaías Pérez. Los primeros bautismos que se tienen registrados como administrados por él, fueron oficiados el día 28 de Noviembre de este mismo año. ¡Fue una cosecha abundante! Bautizó a siete Hermanos. Dos de ellos, para la Misión San Agustín. Los otros cinco son notables Miembros de nuestra Congregación. Olga De la Rosa, Paty De Lira, Marthita Ortiz y los hermanos Elizabeth y Abraham Núñez Rea, estos dos últimos, hijos del Hermano Modesto Núñez, Miembro distinguido de nuestra Iglesia desde 1954, y que se congregó con nosotros unos Cuarenta años.

En este año nos tocó vivir, como Congregación, una sentida pérdida. Gracias a Nuestro Señor, no fue total. Y es que se ausenta de entre nosotros una familia muy querida, la compuesta por los Hermanos Raúl Robledo y su esposa Francisca. Desafortunadamente para nuestro Hermano Raúl y para nosotros, se van muy lejos, ¡Parten al extranjero! Estamos seguros que fue para bien y sabemos con certeza, porque hemos sido debidamente informados, que sigue toda su numerosa familia siendo de bendición para la Iglesia. Desde su llegada a la Unión Americana se integraron al trabajo en la Obra y actualmente el Hermano continúa sirviendo como Asistente de Pastor, en Indio, California. Solo dice extrañar a sus hijos que viven lejos. Dos se quedaron en México y los otros Ocho, radican en los Estados Unidos. Nos ha visitado, trayendo a su hijos aquí residentes, mucha alegría y a algunos de sus amigos, nos ha causado más de una lágrima nostálgica su presencia. ¡Que Dios bendiga a toda su numerosa familia abundantemente!

Pastoreaba por los años Setentas la Iglesia de Nochistlán, Zacatecas, un humilde Ministro, el Hermano Pablo Rosales, quien era amigo personal del Hermano Vicente Moreno y era la causa por la que nos visitaba esporádicamente. Su situación económica era precaria y venía con nosotros (que no andábamos mejor), a departir con su tan querido amigo. La Iglesia hacía una ofrenda de amor para poner en sus manos y la familia Moreno hacía también un esfuerzo extra para auxiliarlo. El hermano agradecía profundamente aquellas hoy consideradas raquíticas ofrendas, y lo demostraba sin querer por las lágrimas de gratitud con las que se retiraba. Estoy seguro que sus visitas no eran con el fin de pedir ayuda, nosotros lo hacíamos con todo gusto, en una época en la que los concurrentes vestían huaraches y colgaban sus sombreros en un perchero colocado al efecto dentro del templo. El único Hermano de la Membresía que tenía un automóvil, si bien éste me había sido vendido en abonos y por mi propia familia, era yo. Antiguo, pero automóvil al fin, ¡Yo era el único “rico”!

Los recuerdos que acabo de narrar surgieron en mi mente a propósito de introducir la información de que empezaron a congregarse con nosotros la familia del hermano Modesto Rosales, hermano de aquél antiguo visitante. El hermano Modesto partió a la presencia del Señor el día 21 de Junio del año 2008. Su esposa, la Hermana Socorro, aún vive en la Colonia Huentitán.

La familia estuvo congregándose con nosotros unos años y en el 2001, poco mas o menos, el Hermano Gabriel les entregó su Carta de Traslado para la Séptima de Guadalajara, Congregación muy cercana a su domicilio.

El día 23 de Enero, pero ya de 1994, el Hermano Absalón administra el sacramento del bautismo a los esposos Pablo Meza Torres y Gabina Ramírez Sereno, dinámica pareja que actuaría entre nosotros en el Caminar Cristiano por unos quince años. Su enlace matrimonial, realizado el día anterior, también fue solemnizado por el Hermano Absalón. Fuimos testigos de la infancia y juventud de sus hijos y del crecimiento y madurez suyo que tanto benefició a la Iglesia durante su cariñoso multifacético servicio en nuestros medios. Actualmente se congregan en la Séptima de Zapopan, comúnmente conocida como “Monte Sión”. Esa Congregación, dicho sea de paso, conserva nuestro sello indiscutible. Fue fundada por el Hermano Lino López, próspero hombre de negocios e importante miembro de la Mesa Directiva Nacional, quien estuvo congregándose con nosotros hasta que se fue a ese lugar para levantar Pueblo al Señor. Era considerada nuestra Misión y atendida pastoralmente como tal. Señalar los orígenes históricos de su actual Pastor, Absalón, sale sobrando.

Trece días después, el Obispo Isaías Pérez declara la Congregación de Ocotlán, Jalisco, Misión nuestra, como Iglesia autónoma. Los hermanos Eduviges Cázares y su esposa Febe, retornan a congregarse a la Primera Iglesia de Guadalajara. La Iglesia en Ocotlán queda a cargo del Hermano Carlos Hernández, esforzado laico de nuestra Congregación, quien se hace cargo de ella alrededor de un año y medio. El apoyo que otro Miembro de señorial familia le diera, su esposa Elizabeth García, es algo que siempre apreciaremos. En el Nombre del Señor y en el humilde nuestro mismo, Agradecemos el valioso trabajo de estos Obreros. Definitivamente, ¡no quedará sin recompensa!

Celebramos otra festividad, de diferente índole. Los ángeles hicieron fiesta con nosotros el día 9 de Octubre. ¡Otra buena cosecha! Se engalanan las familias Torres, Esparza, Núñez y Gonzáles. Siendo el Bautista, un Ministro visitante, el Hermano Cornelio Quintero sumerge en la pila bautismal a otras seis preciosas almas para el Señor. Se bautizan Eliseo y Evelyn Torres, Ithamar Esparza y Fabiola Mosqueda, así como José Cruz González y Pedro Núñez Rea. Los puros nombres evocan recuerdos felices unos y un tanto trágicos los otros.

El año de 1994 culmina con la partida de con nosotros de una señorial familia. Los Hermanos Modesto Núñez, su esposa María Magdalena y sus hijos, cambian su Membresía para retirarse de nuestra Congregación por motivos de necesidad de atención de su fuente de ingresos, los negocios del Hermano en Ameca y Cocula. Con pesar, les vimos irse. Nos entristecen este tipo de eventos pero estamos conscientes que el Dueño de la Obra la mueve como Él quiere. ¡Él es el Señor!

1995 es un año de mucha trascendencia histórica para la Segunda y hay eventos importantes dignos de mención. En un hecho sin precedentes en la historia de nuestra Congregación, los Hermanos Ricardo Álvarez, Andrés Bernal y Félix Esparza dirigen recitales musicales evangélicos en el DIF de la Colonia. El entonces Director del Centro, era conocido mío porque fue Director de la Escuela Preparatoria en donde estudié mi Bachillerato. No solamente nos permitió el uso de las instalaciones. Además nos felicitó por el evento, en el cual tuvimos una buena audiencia de personas de la Comunidad. Aunque no recuerdo cuantos días fueron, las personas de la Colonia nos escucharon con agrado y respeto. Nuestros jóvenes estuvieron cantando emocionados, alabanzas al Creador.

El mes de Marzo, contraen matrimonio nuestros simpatizantes Eloísa Fierro Meza y Ernesto Ramírez Camberos. Esto como preparativo para ser bautizados. Nuestra Doctrina antepone este acto al bautismo, en notable discrepancia con otras Denominaciones Cristianas. ¡Conozco algunos lamentables casos! Una vez regularizada su situación conyugal, la Hermana Eloísa llega a la pila del bautismo el día 18 de Junio, pero no lo hace sola. Ha habido otra buena cosecha. El hermano Absalón bautiza a seis personas ese día. El otro bautizado es miembro de una notable familia de la Iglesia. Se trata de la Hermana María Amelia De la Rosa Bañuelos. Los otros cuatro bautizados, lo son para la alegría de nuestros Hermanos en la Misión San Agustín.

En cuanto a traslados, el Hermano Carlos Hernández y Elizabeth, entregan la responsabilidad de la Iglesia de Ocotlán y se ausentan de entre nosotros. Elizabeth fue Maestra de Niños en la Segunda. Está muy satisfecha por ver a “sus niños”, entre ellos a las Torres, Dany Valero y los Núñez Rea, convertidos en hombres y mujeres de bien. En la actualidad, Carlos pastorea una Iglesia Cristiana no Apostólica en Tonalá. También se retira formalmente de entre nosotros, la Hermana Ernestina Bernal de Barraza. Se va a apoyar a su esposo - encomiable labor - en los trabajos pastorales de la Iglesia Cristiana Universal en la Colonia La Nogalera.

Otra persona que dejamos de ver no se trataba de miembro alguno de nuestra Membresía, sino de una de nuestras vecinas. La señorita Lupita, hija de Doña Lola, la vecina de al lado. Cuando nosotros llegamos a la Colonia, ellas ya estaban aquí. Lupita declara recordar mucho a los jóvenes de la época con quien se llevaba bastante bien y platicaba al culminar los Cultos. Ella nunca nos acompañó a uno, que yo recuerde, pero su familia nos tenía gran aprecio, excepto su abuelita, me confesó al entrevistarla. A la abuelita, dice Lupita, realmente, le caíamos bastante mal. Lupita es una persona postrada en Silla de Ruedas. Recuerda mucho a César y Angélica, sus vecinos por mas de diez años y entre otros Hermanos guarda bonitos recuerdos de los Murillo y particularmente de la Hermana Minga, declarando que: “Era una persona excelente” Recuerda con gran aprecio la afabilidad del hermano José Avalos. No ha olvidado la ocasión en que una noche un borracho se estampó en su casa. ¡Menudo susto! Sin embargo, el accidente pudo haber sido peor de no haber atenuado el golpe uno de nuestros arbolitos plantados en la banqueta. Nosotros simplemente lo reemplazamos, pero para ellos fue una bendición. Contrajo nupcias hace unos cinco años y Dios les concedió un hijo. Ella Se ve radiante y feliz.

Nuestros inquietos Miembros siguen fuertes y dinámicos en su constante labor. El Hermano Andrés Bernal y su esposa Rosa María, van a hacerse cargo de la Misión en San Agustín. En otro orden de cosas, ya para culminar 1995, el día 24 de Diciembre, acepta al Señor, en la Unión Americana, el Hermano Sergio García, quien luego sería el esposo de la Hermana Adela Montes. El fue bautizado por el Hermano Daniel Muro Jacobo, hijo del Hermano Apolinar Muro, quien se estuvo congregando con nosotros . El Hermano Muro Jacobo fue, además, Pastor en la Tercera Iglesia de Guadalajara. ¡Curiosidades de la vida!

Otro hecho que ha tenido consecuencias importantes en el modus vivendi de nuestra Congregación se da precisamente en este año. Algunos hermanos, propusieron al Pastor Avalos que se hicieren cambios importantes en el horario normal de las actividades Dominicales. Quienes tenemos mucho tiempo en la Iglesia recordaremos que las actividades y horarios normales de aquellos años eran: De las Once de la mañana a la Una de la tarde, Escuela Bíblica Dominical. Luego venían reuniones de las Fraternidades si procedía o reuniones para ensayar algún himno, ya que presentar uno por “Sociedad” durante el Culto, era obligado en esos tiempos. Enseguida pasábamos todos al Comedor en donde se convivía entre la Hermandad y luego visitábamos algún enfermo, necesitado o Hermanos que no estaban acudiendo regularmente a los Cultos, según el caso. De las Cuatro de la tarde a las Seis y Media o Siete, Culto Dominical “de regla”. El Pastor, con su característica manera de oír las sugerencias y someterlas a consideración antes de tomar la decisión, realizó una consulta entre los líderes.

No quiero obviar el explicar qué era para él un líder. Todos los funcionarios de las Fraternidades; todos los Maestros de la Escuela Dominical y demás funcionarios de ella; Los funcionarios de la Iglesia como el Tesorero y El Secretario; Los Encargados de Ministerios o Comisiones que estaban funcionando; los encargados de Células o Campos de Predicación dependientes de la Iglesia y, en general, cualquier hermano a quien se le hubiese encargado una Comisión, como la de Aseo o Ujieres, por citar algo, eran “los líderes” para él. De la reunión de los líderes, el Hermano Avalos conformó el Grupo Discipular, acostumbrado medio de trabajo de aquellos tiempos.

Al principio, hubo algo de confusión. Una de las posiciones era que si cambiábamos el horario, podríamos visitar enfermos, hermanos desalentados o no concurrentes, después del culto, sin limitación de tiempo puesto que ya habríamos comido para, digamos, las dos o dos y media de la tarde. También tendríamos más tiempo para convivir con nuestras familias. Yo estaba, como es de suponer, del lado opositor. Alegábamos que si cambiábamos el horario, ni nos quedaríamos a las Reuniones, ni visitaríamos algún hogar que lo requiriera, ni todos conviviríamos en el Comedor y mucho menos quedarnos a ensayar himnos grupales. Lo único que tendríamos sería más tiempo para la familia. Resulta obvio que estos argumentos opositores resultaron proféticos pero, ¡Mayoría manda, y los cambios se realizaron! Platicarles esto a los Hermanos nuevos en la Senda Apostólica, les extrañaría mucho, pero….. a los “veteranos”,…. En fin, ¡A lo hecho, pecho!

El día 19 de Agosto de este importante 1995, tuvimos el placer de celebrar las Bodas de Oro Pastorales al Hermano Pastor, Rev. José Avalos Orozco (¡Así, con todas sus letras!). Cubrimos de mesas y sillas todo el patio, como es nuestra costumbre y convivimos con él y su familia. Algunos hermanos nos pusimos de acuerdo y le obtuvimos, para regalarle, un Álbum fotográfico del Recuerdo. Algunas de esas fotos se incluyen en el presente trabajo.

¡Feliz Año Nuevo 1996! Arribamos a él, como aún es nuestra costumbre, en las instalaciones de la Iglesia. Con posterioridad, el día 31 de Marzo despedimos al Pastor Avalos, quien entregó las riendas de la Iglesia al hermano Luis Bernal. Tuve el privilegio de dirigir, al igual que los Directores de las fraternidades, unas palabras a la Iglesia y al Ministerio congregado ahí, en mi calidad de Secretario local. Destaqué el reto al que el Hermano Luis Bernal se enfrentaba al recibir la Iglesia de tan insigne Siervo de Dios. El hermano Luis estaba consciente del reto y pareció agradecer mis palabras. Él había sido Miembro de nuestra Congregación y se sentía entre los suyos. Por mi parte, y dada la convivencia en nuestros días de Juventud, es al único de nuestros Pastores a quien tuteo. Justamente para evitar caer en algún exceso de confianza por mi cercanía, le presenté mi renuncia, la cual el aceptó a partir del mes de Mayo de 1996.

El Pastor Bernal era muy diferente al Pastor Avalos pero la Iglesia pronto se acopló a él. Solo fueron unos pocos meses de ajuste y ya estábamos de nuevo en la senda por la que la Congregación estaba acostumbrada a transitar. El Hno. Luis Bernal dio un impulso espectacular a la Juventud. Los jóvenes empezaron a crecer en número y espiritualidad. Luis y Esperanza eran aún jóvenes y les encantaba trabajar con los muchachos. Su pastorado se caracterizó no solo por el impulso y tiempo dado a los jóvenes; también bautizó a un gran número de ellos. Nuestros Libros registraron 38 bautismos durante su corto pastorado. Solo 16 eran adultos y…. ¡22 eran jóvenes!

Antes de un mes, el día 28 de Abril, bajan a las aguas bautismales tres personas más. Entre estas se encuentran las jovencitas Claudia Medina, de una de las familias señoriales en nuestra Congregación, y Blanca Serna Bogarín, un Miembro de excelencia. Ella es y ha sido por muchos años, nuestra Secretaria local, cargo que empezaría a ostentar a partir del año 2001. Un par de meses después, se bautizan tres personas más, entre ellas, dos jóvenes, las señoritas Angelina (Gely) Pérez y Dina Margarita (Magui) Ponte Murillo.

El Hermano Jesús Bañuelos, medio hermano del Pastor Bernal, arriba a nuestra Congregación el mes de Octubre. Contrastando con su llegada, la Hermana Yolanda López López, se ausenta de la congregación este mismo año. En Septiembre y Octubre, respectivamente, son bautizados el Hermano Pedro Villagrana y la Hermana Esther Ramírez, miembros de nuestra Congregación quienes se han hecho notar. Sus vidas se entrelazan en la historia y ellos se profesan mutuo afecto.

El hermano Pedro quedó huérfano en su adolescencia apenas si a los once años. El jovencito aquel se abrió camino por la vida siendo acarreador de agua y peón de albañil. A los trece años se dedicó a la pintura de casas, a los veinte se hizo subcontratista y luego trabajó como rotulista. A los 28 años de edad, ya con taller propio, se dedicó a la pintura comercial trabajando para las Empresas Grasas Vegetales, Purina y De la Peña. Aunque solo cursó los primeros años de la Primaria, en alguna ocasión el Hermano también fue Empresario de Lucha Libre. En su espectáculo incluía artistas y cantantes y él mismo era el animador o Maestro de Ceremonias. Ocasionalmente también cantaba.

Cuando laboraba para esas Empresas, se relacionó con la Hermana Esther, cuyo hijo trabajaba para él. Ella le empezó a hablar del Evangelio y él finalmente se entregó al Señor. La hermana Esther misma había sido evangelizada con anterioridad por su hija Raquel, residente en Sinaloa. El resultado de ese esfuerzo, son varios de nuestros Hermanos porque el Hermano Pedro luego le habló a la Hermana Toñita Pérez, y a su propia hija Elizabeth Villagrana, quienes también se bautizarían aquí mismo en la Iglesia. El hermano Pedro vivió unos Ocho años en las instalaciones del templo. Un hermano fiel, maduro, servicial y afable.

Llega 1997. El día 23 de Abril se bautiza en la Primera Iglesia, una gran luchadora evangélica y ejemplar mujer, la Hermana Chuyita Munguía, quien luego se vendría a congregar con nosotros. Solo cuatro días después, varios de nuestros jóvenes son bautizados por el Pastor Bernal. El día 27 de Abril es el día especial para los Hermanos Tarín Esparza, Eva Ortiz, Julio Ponte y Evy Madaí Peña. No se bautizan solo ellos, ya que les acompañan otros tres Hermanos de la Misión San Agustín. Posteriormente, el día 5 de Octubre, se celebran más bautismos. Bajan a las aguas sacramentales el joven Hermano Maciel Esparza, así como dos Adultos. El Hermano José Vázquez Juárez, esposo de la Hermana Esther Ramírez y el Hermano Bernardino Pérez. Este último se retiraría posteriormente de nuestra Congregación en el año 2000.

Sin bautizarse aún, empiezan a congregarse con nosotros Juan José Camacho y el joven Ismael Castillo. Ambos fueron después bautizados en esta Segunda Iglesia. En lo que hace a las emigraciones, los Hnos. Pablo Aguilar y Lourdes Ávila, dejan de congregarse con nosotros. También tuvimos enlaces matrimoniales este año. Los Hermanos María de Jesús Torres y Francisco Pérez, padres de Gely Pérez, se unen para siempre el día 26 de Junio y empiezan a congregarse con nosotros. El día 21 de Noviembre, Alberto De Lira y Julia Torres también unen sus destinos para siempre. Nos dio mucho gusto acompañar y felicitar a estos miembros de apreciadas familias. Justamente el día anterior, día 20, acabábamos de ser testigos presenciales del bautismo del Hermano Ernesto Ramírez, esposo de nuestra Hermana Eloísa Fierro.

Un acontecimiento de interés histórico acababa de ocurrir unos días antes. El Hermano Santana Barraza, quien fuera nuestro primer Pastor en los Sesentas, parte al descanso eterno el día 6 de Octubre. Su esposa, la Hermana Ernestina, le seguiría un par de años después. Ellos, según se recordará, estaban pastoreando la Iglesia Cristiana Universal en la Colonia La Nogalera. Su hijo Eliseo quedó al frente de la Iglesia hasta el día de hoy.

Aquí es pertinente mencionar un acontecimiento ocurrido a nivel Distrital que nos afectó directamente. En el mes de Noviembre se reúne el Obispo con los Presbíteros para presentarles, entre otras cosas, el Proyecto de Cambios Pastorales. Esto es común que hagan los Obispos con anticipación porque se analizan éstos cambios para ser presentados en la siguiente Convención para su análisis y aprobación, que en nuestro caso sería en Marzo. El Presbítero de Zapopan se opone a su cambio y manifiesta una actitud inadecuada que hace suponer que está dispuesto a retirarse de la Iglesia Apostólica, lo cual efectivamente hace casi enseguida. Ante tal hecho, el Obispo se ve obligado a realizar cambios antes de la Convención y siendo el Hermano Luis Bernal el Ministro idóneo para esa importante Congregación, dispone el cambio y designa al Hermano Gabriel López, quien era el Pastor en la Primera Iglesia, como Pastor de la Segunda. La alternancia en nuestra Iglesia se da el día 1º de Febrero de 1998. En tanto llega Marzo, cada Pastor empieza a cumplir sus funciones en las Iglesias en cuestión y el cambio queda aprobado definitivamente por la Convención a finales de Marzo en Manzanillo, Colima.

Durante los cambios Pastorales, es común que se den detalles de acoplamiento similares a los que ocurren en un matrimonio. No hay deseo de separación, solo de conciliación de intereses. En la Iglesia, sin embargo, la conciliación de intereses no se da. ¡No es un Contrato Civil! Lo que sí se da es el conocimiento mutuo del carácter de la Iglesia y del Pastor, para reiniciar juntos la marcha.

Cada Congregación es diferente a cualquier otra aún cuando todas sean de la misma Denominación, y la Segunda no es la excepción. En el caso del Hermano Gabriel, el cambio no se dio con la suavidad del anterior, especialmente por dos motivos, en mi humilde opinión. El primero es que la Iglesia estaba consciente y comprendía que el retiro del Hno. Avalos era imprescindible por motivo de su edad. El segundo era que en el caso del cambio por el que ahora estaba pasando, la Iglesia estaba un tanto resentida por el apresurado cambio de un pastor relativamente recién instalado, sin entender los motivos que le dieron origen y que son los que he expuesto.

La llegada del Hermano Gabriel tuvo sus propias peculiaridades y en su momento también, “el río siguió su cauce”. Los roces iniciales propios de cada cambio desaparecieron y la Iglesia siguió caminando. Bajo otras circunstancias, sí, ¡pero caminando! Ella tiene, como organismo vivo que es, sus propios mecanismos de depuración. Al llegar un Pastor nuevo, al cierto tiempo aquellos a quienes su gestión no les sea agradable, se retiran voluntariamente de la Congregación. De igual manera, aquellos Miembros de la Congregación de origen del Pastor cambiado a quienes les satisface especialmente su quehacer eclesiástico o hasta personal, emigran hacia el lugar hacia donde el cambiado llegó. El traslado es un derecho libremente ejercido entre la Membresía Apostólica. Yo mismo, en el ejercicio de ese derecho, llegué a esta Iglesia en virtud de mi personal preferencia por el Ministerio del Hermano Vicente Moreno.

Para proseguir en el trabajo de la Iglesia, el Hermano Gabriel organiza el Grupo Discipular local, que no había sido integrado formalmente. Hasta este punto, se aplicaba en la Iglesia el Sistema de Células Evangelísticas, según lo marcaba el Programa Nacional Misión Apostólica 2000, creado para la década 1900 – 2000. Sin embargo, a tono con los nuevos tiempos, el Grupo estudiaría durante tres meses (Abril a Junio), un libro sobre los “Grupos Familiares” que sería la nueva forma de trabajar de acuerdo a los nuevos Lineamientos Generales. En este grupo estaban inscritos los Hermanos: Pedro Villagrana, Juan Andrés López, Rubén Patiño, Moisés Vázquez, Juan Durán, Alberto de Lira, Abinadab López, Martha de Miranda, Pablo Meza, Gaby de Meza, Raúl Robledo, Ricardo Álvarez, Martha Ortiz, Rosy Robledo, Angélica de López, Lidia Covarrubias, y Obed López.

El día 21 de Marzo ocurre una fatalidad para nuestros Hermanos Modesto Núñez y su familia. Ellos ya no eran parte de nuestra Congregación pero los lazos fraternales y sobre todo tan duraderos, no se rompen fácilmente. Pedrito, como le decíamos de cariño, parte a la presencia del Señor debido a un accidente automovilístico. En acompañamiento fraternal, un buen número de Jóvenes de nuestra Congregación se trasladan a la cercana Población de Cocula para patentizar la solidaridad y simpatía a nuestros Hermanos en tan doloroso suceso. Pedrito se había entregado al Señor aquí mismo cuatro años antes, habiendo sido bautizado, según ya se dijo antes, por el Ministro Cornelio Quintero.

Otras familias de nuestra Congregación sufren pérdida física irreparable cuando la Hermana Carmen López parte a la presencia del Señor el día 19 de Mayo a la edad de 70 años. Ella era la madre de Rosa María Núñez, la esposa del Hno. Andrés Bernal. La hermana Carmen era una persona muy dinámica en el evangelismo y muy servicial en la Iglesia. Fue bautizada por el hermano Vicente Moreno el 20 de Junio de 1978 en esta Segunda Iglesia y contrajo segundas nupcias con el hermano Fidel Ramírez Barriga, tío de Gabina Ramírez de Meza.

A raíz de la llegada como Pastor a nuestra Congregación, se vienen con él otras familias López, sus hijos, pues ellos procrearon siete y la mayoría son casados. Hoy en día, la pareja pastoral cuenta con una decena de nietos. También casi coincidiendo con su llegada a esta Congregación, regresa otra familia, la compuesta por nuestros hermanos Jesús Miranda y Martha Elia, procedentes de la Tercera Iglesia. La Hermana Chuyita Munguía también arriba a ésta Congregación procedente de la Primera Iglesia en donde a principio de año (25 de Enero para ser exactos), fue bautizada su hija Aracely. Chely también viene a congregarse aquí.

Para cerrar 1998, mencionaré que fueron bautizadas 8 personas en este año por nuestro Pastor. Justamente al realizar el cambio Pastoral, el día Primero de Febrero, es bautizada la Hermana Rocío Ponte Murillo, hija de la Hermana Dina Murillo quien aún se congregaba con nosotros. Martín Ernesto Ramírez es bautizado el día 5 de Abril. El es hijo de nuestra Hermana Eloísa Fierro. Enseguida, el 28 de Junio, es bautizada la Hermana María Guadalupe Arriaga, notable esposa y madre por quien su esposo y dos hijas aceptarían al Señor en el Siglo XXI.

La Hermana Esther Gómez Espinosa, madre de todos los jóvenes Torres, representante de señorial familia de los Cincuentas, es por fin bautizada en Diciembre. No lo había hecho por problemas que habían impedido la regularización de su matrimonio con el señor Elías Torres, padre de todos sus hijos. Finalmente, el día 27 de Diciembre es bautizado otro Miembro notable de la familia Apostólica aquí en la Segunda Iglesia. Me refiero al Hermano Moisés Vázquez Quirarte. ¡Qué bella familia la de Moy Vázquez! Me congratulo una vez más por haber sido testigo de su integración cuando acudí a la boda de sus padres.

¡Llega 1999! Año cabalístico para el mundo, presagio escatológico de Nostradamus, Discusiones hasta Universitarias en cuanto a que si termina el Milenio en este o el otro año, Etcétera. El mundo está demasiado ocupado en sus asuntos y queramos o no, nos arrastra en muchas de sus corrientes. Sin embargo, la Iglesia prosigue su marcha con pruebas y dificultades, pero con optimismo. ¡La promesa es demasiada hermosa como para despreciarla!

Durante el transcurso de este año, algunos Miembros de nuestra Congregación se han retirado. Tal es el caso de Becky García, hija de nuestra hermana Eliodora Duarte. Otra familia muy popular entre nosotros, la familia Torres Gómez, se va a congregar a la Primera Iglesia. Quedan, sin embargo, dignamente representados por Evelyn y Eliseo, quienes son y han sido una bendición para nosotros. Deja de congregarse con nosotros también, Sandra (Sandy) Bolaños, para irse a laborar a Gómez Palacio, Durango, como Secretaria en las Oficinas del Distrito en aquel Estado, lo cual haría durante ocho años.

Algunos Miembros históricos recorren la senda sin retorno. El día 27 de Mayo, la Hna. Sarita de López, quien ya no se congregaba con nosotros, parte a estar con el Señor. Ella pasó los últimos 14 años de vida en una silla de ruedas. Otra gran mujer, la Hermana Ernestina Gándara de Barraza, también duerme el sueño de los justos, aunque ella parte el día 20 de Diciembre. En notorio contraste, esta Congregación se ve bendecida por la llegada a nuestros medios, de los Hermanos Ricardo Balderramos y su esposa Mary. Ellos no se bautizarían sino hasta el año siguiente.

Este es el Segundo, dentro de los Trece años en que el hermano López Favela nos ha pastoreado, en lo que se refiere a bautismos. Tuvimos justamente Trece bautismos este año. El más prospero sería 2008, con 12 y el pésimo sería 2009, con solamente Dos bautismos en los 365 días devenidos. Nuestro carpintero, el Hermano Juan Durán, fue bautizado el 27 de Junio. El mismo día fueron bautizados la hermana María de Jesús Torres y su esposo Francisco Pérez. La hermana Chuyita tiene problemas deambulatorios por cuestiones neurológicas pero es asidua asistente a la Iglesia, en compañía de Gely. A su esposo casi no lo vemos acudir. Otra pareja, la de Liz Villagrana, hija del Hermano Pedrito, y su esposo Mario González, son bautizados el día 18 de Julio. Esta fecha es también memorable para una esforzada familia de la Iglesia, los Patiño. Su hija Marthita, también fue bautizada este mismo día.

La Hermana Gregoria Sepúlveda recibe el bautismo el día 12 de Septiembre y finalmente, otra fiel servidora de esta Congregación, la Hermana Julia Ángeles Vite, también acepta el sacramento salvífico el día 28 de Noviembre. Aunque ella había estado muchos años con nosotros, era de extracción Interdenominacional y por lo tanto, no bautizada en el Nombre del Señor Jesucristo. ¡1999 fue su año!


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Esta década, por su importancia, requiere algunos comentarios extras. En los primeros años de este período se bautizan los Hermanos Cesárea Pérez y Raúl Robledo López, destacados Miembros de nuestra Congregación por sus notables labores evangelizadoras. Del paradero del Hermano Raúl estamos bien informados. Del destino de nuestra Hermana Cesárea, no puedo decir lo mismo. Lo último que supe de ella es que estaba viviendo en alguna parte del Estado de Michoacán. ¡Que Dios le bendiga dondequiera que esté!

En éste período también, con la importante colaboración del Hermano Murillo y otros Miembros de nuestra Iglesia, como su señora esposa y la hermana Elba, se establece la Obra en el Penal Federal de Islas Marías. Se construyó el “templo” allá y se bautizaron varios Hermanos. Este tema es tratado más ampliamente en el Capítulo Ocho.

Parten a la presencia del Señor algunos personajes que pasaron por nuestra Iglesia por períodos de tiempo no determinados aquí pero que nos dejaron gratas memorias. Fallece el hermano Valentín Nieblas, ex misionero en Nicaragua, quien frecuentemente nos visitaba y era amigo personal del Hermano José Avalos. Me tocó llevarle a casa varias veces cuando nos visitaba y hará unos cinco años me tocó ver a su viuda, la hermana Alberta. Todavía vive y estoy enterado que se esta congregando formalmente en la Séptima de Zapopan (Monte Sión). Recuerdo que en vida nos decía el Hermano, aquí en la Segunda: “Mi Dios es tan poderoso que hace de los negros, blancos. Si no lo creen, ¡Véanme a mi!” y es que el Hermano, quien era una persona morena, perdió casi todo su color debido a un desorden cutáneo denominado vitíligo.

Partió a estar con el Señor el Hermano Nicolás Meléndez, anciano Hermano residente en Cuisillos, Jalisco, quien fuera roca inconmovible de la fe Apostólica en ese lugar. Me tocó visitarlo acompañando al Hno. Avalos. Le tenía un gran afecto y le decía, con cariño: “Bienvenido mi pastor Chepito” . Él estuvo congregándose con su familia en la Segunda durante la década de los Setentas. Cuando falleció, en esta década, fuimos un buen número de Hermanos a esa población a acompañar a sus familiares. La verdad, nunca supe del destino final de esa familia.

En el año de 1995, partió a la presencia del Señor otro célebre personaje histórico con quien tuvimos el privilegio de convivir, el Hermano Isidro Pérez. Siendo Misionero en Tonalá y correspondiendo esa Misión al Presbiterio de la Segunda, él bautizaba frecuentemente en nuestra pila bautismal. Recibió del Señor la gracia de orar por el descenso del Espíritu Santo y en sus Campañas, las manifestaciones de esta naturaleza eran muy notables. Se contaban normalmente por docenas y no eran raros los milagros de sanidad aunque a una escala muchísimo menor.

Varios de los hermanos de esta congregación fuimos bendecidos por su Ministerio ya que el hermano Absalón Avalos habló por primera vez en lenguas en Aguascalientes y yo mismo fui bendecido con la Manifestación Pentecostal durante una de sus Campañas aquí.


CAPÍTULO 6

DÉCADA DE LOS DOS MIL

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UNA NUEVA IMAGEN...



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La belleza, seguridad y armonioso conjunto de elementos del exterior de nuestro templo armonizan perfectamente con el bello interior. Así luce en la actualidad nuestro Centro de Reunión de la Iglesia. Profunda satisfacción nos produce el disfrutar de sus instalaciones y ofrecer a nuestros visitantes un lugar de estancia fraterna y adoración comunitaria en el Espíritu Santo. ¡Cómo les hubiera gustado a nuestros antiguos pastores ver este bello lugar! La fachada se terminó durante la época del Rev. José Avalos. El barandal fué colocado durante la gestión del Rev. Luis Bernal y el embellecimiento integral es el resultado del esfuerzo congregacional del Nuevo Milenio. Cortesía de la familia Quintero Moreno.


¡Hemos llegado al Año Dos mil! Recuerdo que cuando yo era un adolescente veía el año 2000 como una meta difícil de alcanzar. No podía imaginarme teniendo Cincuenta Años. ¡Los seres humanos somos así! Nos imponemos nuestros propios límites y nuestras propias metas. Le sucedió inclusive al gran Apóstol San Pablo, cuando dijo: “…Les diré un misterio, ¡no todos moriremos!” El sabía la verdad. La verdad es que el Señor vendrá por su Iglesia. A él solo le faltó visión para entender que “vengo pronto” puede significar miles de años y no necesariamente unas décadas. El creía que el Señor vendría en Su tiempo e indiscutiblemente lo hará. Compartimos con San Pablo esa esperanza.

¡La Iglesia y yo hemos hemos cumplido Sesenta Años! A solo un mes de su gestación en Enero de 1950, su servidor vio la luz de este mundo el día 8 de Febrero. En esto lo realmente emocionante es que aunque yo pronto me iré, la Iglesia permanecerá y mientras Su Esposo viene, continuará la espera hasta que el esplendoroso retorno sea una realidad.

Fueron varias las familias que en este año se retiraron para congregarse en otros lugares. La Iglesia local disminuye, pero la Iglesia Eterna se fortalece. Entre las familias que han emigrado este año, sobresalen la familia Bernal Núñez, quienes se retiran definitivamente de nuestra Congregación para ir a reforzar a la Novena Iglesia de Guadalajara (también llamada Francisco Villa). Conocemos los motivos de esta decisión y nos honran. Son necesarios allá porque el ministerio musical de los hijos así lo reclaman. ¿Recuerdan a la Hermana Sarita? ¡Los hijos nos mueven, enseñan y educan!

Deja también de congregarse con nosotros la familia Esparza Ceseña. Parten a reunirse en Tlaquepaque, a unas cuadras de su casa. Sin embargo, el Hermano Félix nos visita esporádicamente ¡La nostalgia le atrae dulcemente! La familia Ramírez Fierro también se retira y de la misma manera, nos da gusto que engrosen las filas de otra Congregación y no las del caos mundanal. Un vecino nuestro, el Hermano Bernardino Pérez Villalobos, quien es de extracción Católico-carismática y fue compañero nuestro en tantos momentos agradables, ha decidido retirarse de la Iglesia Apostólica para buscar nuevos senderos. ¡Gracias a Dios, también sin dejar El Camino!

Una pareja que trajo bendición a la Iglesia y que dio grandes satisfacciones a nuestro Hermano Pedro Villagrana, padre de la esposa, también cambia de residencia. La Hermana Elizabeth Villagrana y su esposo José Mario González, emigran para irse a vivir a los Estados Unidos. El Hermano Pedro pasa largas temporadas en la casa de ellos en Houston, Texas. Otra bella pareja matrimonial, con la que convivimos muy fraternalmente y de la que recibimos solo amabilidades, es la establecida por los Hermanos Felipe Minjares y su Esposa Rosalba. Sus hijos engrosaron las filas de nuestros alumnos en las Clases Menores en la Escuela Dominical y dejaron amigos entre nosotros al partir. Su salida fue por motivos de trabajo. ¡Los Hermanos progresaron y la Iglesia de Puerto Vallarta fue bendecida!

Quien se fue para ya no disfrutar nosotros de su presencia física, fue el Hermano Jorge Covarrubias. Este notable personaje de nuestra historia parte a la presencia del Señor el día 30 de Septiembre. Deja una viuda triste y una muy grande familia a vivir de recuerdos nostálgicos.

También sus Hermanos en la Iglesia lo echaremos de menos en nuestras celebraciones aunque a unos y a otros nos llena de esperanza la común fe. El Señor nos concederá pronto compartir la experiencia bienaventurada, como dijera San Pablo: “sea que vivamos o sea que muramos....” . Pidamos al Señor irnos habiendo hecha realidad la temática de uno de sus himnos favoritos, el cual entonamos para despedirle: “Hasta el fin lucharé”

Hubo desde luego, quien llegó a congregarse con nosotros. Emigran hacia nuestros medios la familia Piñón Jaramillo. Nuestros Hermanos Pedro y Juanita llegan a refrescarnos, literalmente también, con su presencia. Ellos se dedican a la venta de paletas y helados y algunos Hermanos, incluyéndome yo, hemos paladeado esas ricuras que ellos comercializan.

El 27 de Agosto se bautiza el Hermano Raúl Gutiérrez Zaragoza, esposo de nuestra Hermana Elba López, excelente evangelista ella quien llegó a acompañar al Hermano Juan Murillo y la Hermana “Minga” al Penal en Islas Marías. La alegría de nuestra Hermana Elba fue muy grande y la Iglesia compartimos con ella el venturoso evento.

Para los Hermanos Ricardo Balderramos y su esposa María, el Bosque La Primavera fue el escenario de un memorable evento al que asistieron, y en el cual aceptaron al Señor. Enseguida fueron bautizados el día 4 de Noviembre. El mismo día fueron bautizadas la Señorita Enic Carrillo y la Herman Francisca Pérez. Para celebrar la Nochebuena dignamente, el día 24 es sumergida en las aguas del bautismo la Hermana Lidia Alejandre García, última persona bautizada este año.

¡Iniciamos el Nuevo Milenio! El Sábado 13 de Enero del año 2001, la Segunda Iglesia celebró conmemorando los 50 años desde que se inició el trabajo, en aquel tiempo, como Campo de Predicación de la Primera y única Iglesia de Guadalajara. Asistió un grupo regular de Hermanos, dentro del cual se encontraba el anterior Pastor y Obispo del Distrito en ese momento, el Hermano Luis Bernal. Entre las personalidades de antaño presentes en la celebración, contábamos al Hermano Roberto Palomares y dentro de nuestra propia Membresía, estaban representadas las familias Murillo, García, Ponce, Vázquez y Quintero. En ese Culto intenté leer una Reseña histórica, misma que no culminé porque la emoción me lo impidió. Cantamos himnos del recuerdo, oramos en Acción de Gracias y nos fue expuesta La Palabra.

Ese mismo año recibimos en nuestros medios a la familia Vázquez Ramírez. Esther y José habían sido bautizados aquí mismo por el Pastor Luis Bernal unos cuatro años antes pero se ausentaron de la ciudad y ahora vuelven a ella. Esta familia fue el conducto, como ya he narrado, para la conversión del Hermano Pedro Villagrana y los que a través de él mismo vinieron al Señor.

El mes de Noviembre fue testigo de la conversión y bautismo de otra hermosa alma para Cristo. La Hermana Micaela Cortés se sumerge en las aguas del bautismo el día 4 de Noviembre. Nuestro Pastor tuvo además el gusto de bautizar al mes siguiente, a un miembro de la apreciada familia De Lira. Mónica pide ser bautizada en el Nombre del Señor Jesucristo, lo cual le es concedido el día 9 de Diciembre. El mismo día se entrega al Señor el Hermano Ismael Castillo, con quien se culmina el año en lo que a Nuevas Criaturas se refiere. Ismael y Enic Carrillo formarían luego una bella familia al contraer matrimonio en un par de años más, el día 30 de Abril de 2004. Ellos ya recibieron la bendición de los hijos y permanecen en nuestra Congregación, hasta el día de hoy.

El año 2002 llegó y con él algunos distinguidos Miembros nuestros empezaron a congregarse. Rafael Huerta, un joven residente de la Colonia La Perla, en el Oriente de la ciudad, en la conocida como Zona Zapatera, llega a la reunión del Grupo Celular que funciona en la casa de la Hermana Chuyita Munguía. Su testimonio es por demás interesante. Tuvo que “desobedecer” a sus padres para acudir a los servicios. Sin ser bautizado y siendo casi un adolescente, el Señor le dio de su Espíritu Santo para fortalecerle. En otra familia, el Señor escuchó las plegarias de la Hermana Lupita Arriaga y su esposo empieza a acudir a la Iglesia. Sin embargo, transcurrirían todavía unos cinco años para que él pidiese ser bautizado..

Un miembro de otra sobresaliente familia viene a la Iglesia parta enriquecer la vida de nuestra Congregación y la de sus padres, Esther y José. Se bautiza el día 7 de Julio, la Hermana Guillermina Vázquez. Su esposo y su hijo lo harían en los años por venir. Incansable evangelizadora, posee una gracia increíble para hablar del Evangelio y ser escuchada. Su origen humilde y espíritu afable demuestran lo intrascendente que resulta la ausencia de los estudios seculares cuando el amor de Cristo llama a ganar almas para Él.

En notable contraste, la Iglesia Triunfante engrosa sus filas. El Hermano Ernesto Ramírez, esposo de la Hermana Eloísa Fierro, familia que ya no se congregaba con nosotros, parte a la presencia del Señor tras un coma diabético que le causó un infarto. Gracias a Dios, sus atribulados sobrevivientes cuentan con la esperanza de las promesas del Señor. A quienes conocimos al Hno. Ernesto nos fue satisfactorio dar a la familia el acompañamiento, al Hermano nuestro ¡hasta luego! y al Señor las gracias por permitirnos la bendición de su fraternal convivencia.

El año 2003 se ausentan de nuestra Congregación los Hermanos Jesús Miranda y su esposa Martha Elia, familia de antecedentes históricos notables, quienes se distinguen además, por su asiduidad a las actividades de la Iglesia. Han decidido irse a congregar nuevamente a la Tercera Iglesia.

Un suceso que me enterneció ocurrió hace 3 o 4 años. Viniendo de visita a esta ciudad mi cuñado, el Hermano Juan Moreno Murillo, me pidió fuéramos a la Colonia del Fresno para recordar viejos tiempos. En los Setentas, acostumbrábamos los jóvenes ( Sí, ¡yo también fui joven!), comprarle elotes y tamales a un vendedor que no fallaba todas las noches. El hombre era muy conocido en la Colonia. Le conocíamos como “Don Remy”. Coincidentemente, en esa visita de Juan Moreno, ¡nos topamos con el! Juan corrió y se fundieron en un tierno abrazo al reconocerse mutuamente y noté lágrimas en el rostro de mi cuñado. Estuvieron platicando un buen rato y nos despedimos con la esperanza expresada por ellos de volver a verse. ¡Fue su despedida! Precisamente en este año, Don Remy partió por el camino que no tiene retorno.

Culminamos este 2003 con una buena cosecha de almas ya para finalizar Diciembre ¡Fue una fiesta! La Hermana Guillermina estuvo de plácemes por el bautismo de su esposo, Juan José Camacho. Los Hnos. Juan José y Guille tienen actualmente una Célula en su hogar; La Hermana Lupita Arriaga, feliz por el bautismo de su hija Sandra Esparza y el hermano Pedro Villagrana, emocionado por el bautismo de la Hermana Toñita Pérez, su antigua vecina pero flamante “estrellita”, como decíamos antes los Apostólicos. ¡Él se la ganó para Cristo, en el argot moderno!

También bautizó nuestro pastor al Hermano José Acosta López, miembro único de su familia que ha aceptado al Señor a la manera Apostólica. Por él, para acompañarle, ¡los ángeles hicieron la fiesta un poco más alegre que por el resto! El Hermano es producto de una Campaña casa por casa que se realizó entre los vecinos para invitarles a un Culto con carácter de Especial. Otro año cerrado “con broche de oro”, como he venido diciendo. Todos los citados como bautizados este fin de año fueron bautizados el día 21 de Diciembre con excepción de Sandra, quien lo fue en Nochebuena.

El día 4 de Febrero ya de 2004, un grupo de hermanos nos reunimos en una velada que nuestro Pastor denominó “Líderes Maduros”. Tuvo como finalidad unir al grupo en oración, entre otras cosas. Entre ellos estuvimos: Nuestro Pastor y su esposa, Abinadab López, Pablo Meza y Gaby, Blanquita Serna, Raúl Covarrubias y Lidia, Rubén Patiño, Eliseo Torres, Ricardo Álvarez y Norma, David Pérez, Cruz González y quien esto escribe.

Nuestros Hermanos Blanca Serna y la familia Medina inician un venturoso 2004. El día 15 de Febrero se bautiza la Hermana Rosario Bogarín, mamá de Blanquita. La Hermana Chayito es una fiel servidora de la Iglesia. También se entregó al Señor Georgina Medina, miembro de una de nuestras notables y serviciales familias. Esta familia, que por cierto es muy silenciosa, posee un gran potencial el cual demuestran en cuando se les pide cooperación. Viene otro feliz suceso el día 30 de Abril. Celebrando el Día del Niño, se forma una nueva familia. Enic Carrillo e Ismael Castillo contraen nupcias. Esta hermosa pareja continúa entre nosotros y están siempre dispuestos para prestar Servicio en la Iglesia a la simple insinuación.

Agosto 8 será una fecha inolvidable para un agradable joven de nuestra feligresía. Rafael (Rafita, le llaman los jóvenes), es bautizado en esta fecha culminando un preciado anhelo de su corazón ya que desde los 14 años fue llamado por el Señor. El es producto de la ejemplar vida y actuar de nuestra Hermana Chuyita Munguía. Durante este año también, llegan a congregarse con nosotros la familia Valerio, después de toda una vida (30 años), viviendo en la ciudad fronteriza de Tijuana, B.C.N. Nuestro Hermano Ismael es empleado de las Oficinas Nacionales de nuestra Iglesia y Toña nos ha sido muy servicial. Ninguno de sus hijos es bautizado y solo la jovencita Ruth es asistente regular a la Iglesia. Ella acaba de dar gracias ceremonialamente al Señor por su XV Aniversario.

La familia De la Rosa Bañuelos se vistió de luto este 14 de Septiembre por el sensible fallecimiento del Jefe de la Casa, el señor Rogelio de la Rosa. El era el padre de una activa familia en el Pueblo del Señor. Familia de doce miembros, solo su hija Lety y él mismo, no fueron bautizados. Algunos de los hijos de su familia sirven en el Ministerio, si bien no todos en la Iglesia Apostólica.

El año 2005 arranca con un suceso agradable. La Hermana Adela Montes contrae nupcias el día 19 de Febrero con el Hermano Sergio García, Miembro de la Iglesia en Tlaquepaque. La Hermana Adela se va con su esposo a congregarse en aquella Localidad un par de años, para luego regresar la pareja a la Segunda en 2007 en donde permanecen hasta el día de hoy. Si les vemos ausentarse con frecuencia y pocas veces vemos a todos los muchachos Ortiz Montes juntos, es porque tienen que atender el Domingo una pequeña empresa de alimentos que la familia posee.

Los Hnos. César López y Angélica Ramírez, tan conocidos entre nosotros, observan con mucha alegría sumergirse en las aguas bautismales a su hija Angélica Nayelly el día 5 de Junio. En aquel momento la familia se estaba congregando en la Primera de Zapopan, lugar donde el Hermano Luis Bernal ofició tan memorable acto. En similar posición encontraríamos unos cuatro meses después, el 18 de Octubre, a otra familia con sangre Ramírez. Pablo y Gabina ven con gran orgullo cómo su hija Nohemí desciende a las aguas del bautismo para recibir, por conducto del Hermano Gabriel López, tan memorable sacramento.

Entre estos dos eventos dichosos ocurrió otro que representó una pérdida física para la Iglesia Militante y para una numerosa familia de antaño. Nuestro ex Pastor, Evangelista incansable y sencillo hombre de Dios, Juan Murillo Frías, parte a la presencia del Señor el día 13 de Junio. Su partida fue rápida y casi inesperada pero tan memorable como las otras celebraciones, sin bien, ésta triste y nostálgica. A raíz de este doloroso acontecimiento se retira a congregarse a la Iglesia de Zapopan, su hija Dina Murillo. De acuerdo a las Sagradas Escrituras, el Señor estuvo feliz ese día porque: “Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos” Salmo 116:15.

La Hermana Elba López de Gutiérrez acostumbraba acompañar a los Hnos. Juan y Dominga en sus viajes evangelísticos al Penal Federal Isla Marías. Como para acompañar a la apreciada pareja, quienes se le habían adelantado, antes de transcurrir dos meses de la partida del Hermano Juan, también ella parte a la presencia del Señor el día Sábado 6 de Agosto. La Hermana Elba poseía una modesta propiedad que tenía la intención de vender y separar una parte del importe para donarlo a la Iglesia. Tras su partida, su hija Cindy cumplió su voluntad y entregó a nuestra Tesorera, la suma prometida. Esta fue invertida en su totalidad en la remodelación del Comedor, como en su oportunidad lo hizo público nuestro Pastor.

Este año se retira de congregarse con nosotros el Hermano Daniel Valero. Su protagonismo histórico en la Segunda Iglesia no merece menos que una muy honrosa mención. Me tocó platicar en la década de los Noventas con su extinto padre, el Hermano Pedro Valero, hombre extraordinario por su pasión y entrega a la Obra del Crucificado. Era un hombre de oración y patriarca de una gran familia. El y la Hermana Manuelita procrearon a cinco hijos: Eliú, Sara, Xóchitl, Daniel y David. La familia llegó a esta congregación en 1984. El Hermano Avalos comisionó al Hno. Pedro para que se hiciera cargo de la Obra en San Agustín, siendo al mismo tiempo Secretario de la Iglesia durante cinco años. Esto fue así hasta 1988, cuando yo le relevé en el cargo de Secretario Local. De San Agustín se trasladó a Loma Bonita. En ese tiempo emigró casi toda la familia, para apoyar en la ya funcional Congregación de Loma Bonita. Solamente Daniel conservó su membresía entre nosotros..

En esa próspera Misión me toco tener la charla a que hice alusión en el párrafo anterior con el Hermano Pedro. ¡El humilde hermano por poco me hace soltar el llanto! Me preguntó que yo qué opinaba respecto de la posición de Daniel de quedarse aquí en la Echeverría. Pensaba que quizá su juventud e inexperiencia pudieran de alguna manera afectar negativamente el desarrollo de la Segunda. ¡¿Quién era este humilde servidor para que un hombre de su talla me pidiera opinión?! Hice lo mejor que pude diciéndole que Dany era una bendición aquí y que él mejor que nadie sabía la clase de hijo que tenía. Quedó muy satisfecho y me dio las gracias de una manera realmente conmovedora. Si alguno de ustedes se ha sentido pequeño ante alguien realmente importante, me comprenderá. Este gran siervo de Dios continuó su camino en esa Congregación, desde donde partió a la presencia del Señor en 2001.

Dany por su parte siguió siéndonos de bendición en la Segunda y contrajo luego matrimonio con una excelente pareja: Evelyn Torres, extraordinaria mujer a quien tuve el honor de conocer desde su infancia. Toda la Iglesia la recuerda particularmente por su valentía en la lucha contra el cáncer, padecimiento que finalmente le quitaría la vida. Antes de partir con el Señor, alguien le preguntó que cuál consejo daría a los Hermanos desde la posición en la ella se encontraba. Contestó valientemente: “¡Sirvan y sean fieles al Señor hasta el final!” Mentiría si digo quién me narró esto pero usted, lector Hermano que me lo dijo, sabrá que no estoy mintiendo. Daniel deja de congregarse con nosotros este año 2005 pero todos los que le conocieron estarán de acuerdo conmigo en que su Diaconado aquí fue una bendición. Tenía Daniel la capacidad, sin menospreciar a nadie más de nuestros servidores, de ejercer una muy especial gracia. Cuando de entrar a la presencia del Señor en alabanza se trataba, la Iglesia podía percibir claramente ese Don muy suyo.

En este 2005, como parte de los procedimientos para aplicar en las Iglesias locales el Programa Nacional denominado EXCELENCIA, en el llamado Ciclo Evangelístico, se han implementado unas actividades especiales que contemplan un programa bien definido. Se realizan Seis acciones entre nuestros prospectos invitados al Programa: Anotar, Orar, Contactar, Confirmar, Desatar, y Llevar. Llevar significa que nuestros prospectos acudan a un Culto especial denominado “Día del Amigo”.

Después de este Culto, nuestros invitados ya están preparados para acudir a un Encuentro.

El Encuentro consiste en dedicar un tiempo exclusivo a la búsqueda de la presencia de Dios. En esta actividad se desarrollan conferencias, videos, y ministraciones, que nos lleven a sacar aquello que nos impide tener esa comunión íntima con el Señor. Para evitar distracciones, los Encuentristas deben apartarse y no preocuparse de nada porque se les da de comer y atiende en lo que necesiten para que estén sin tensión emocional alguna, situación propia esta, de la vida actual.

La Segunda Iglesia se integró a ésta forma de trabajo asistiendo por primera vez a un Encuentro los días del 18 al 20 de Marzo de 2005 en el Campamento denominado Lamdín, en el Bosque de La Primavera. Ahí se llevó a cabo un Encuentro a nivel Interpresbiterial. Entre los asistentes estaban las parejas matrimoniales formadas por los Hermanos Gabriel e Irma, Abinadab y Zoila, Juan y Mariana y Ricardo y Norma. Además, los Hermanos: Blanca Serna, Rubén Patiño y Eliseo Torres.

Posteriormente, se realiza el Primer Encuentro local los días 25 y 26 de Junio de ese mismo año.

Le han seguido muchos otros que han sido de bendición para la Membresía y para muchos de nuestros simpatizantes. Hay algunos Miembros de nuestra Congregación que son el producto de esta forma de evangelizar. Desafortunadamente, también originan deserción en la Iglesia porque algunos de ellos, emocionados, deciden bautizarse y cuando se dan cuenta del compromiso adquirido, se retiran de entre nosotros. En donde el evento es innegablemente benéfico en todos los sentidos es para la Membresía, entre quienes ha resultado ser enriquecedor y edificante. Obviamente, es mi muy personal punto de vista y solo lo avala la observación porque entre las personas que entrevisté encontré más casos de deserción que de permanencia.

Cerraba el año, cuando la familia García Duarte nos invitó a compartir su alegría. Rebeca contrae nupcias con el Hermano Facundo Mateo el día 30 de Diciembre en esta ciudad. La pareja establecería su domicilio en el Estado de San Luis Potosí en donde actualmente tienen su residencia. Tendríamos el honor de presenciar la felicidad de los novios, un buen número de Hermanos de la Segunda.

En el año 2006 que empezaba, regresa a congregarse en ésta Iglesia otra pareja de Hermanos que habían estado con nosotros desde el año 2000 pero que se habían ausentado temporalmente. Los Hermanos Fausto López y su esposa Esther, venían ahora provenientes de Manzanillo en donde estuvieron durante ese par de años de ausencia. El Hermano tiene un testimonio muy especial. El es originario de Chapala y cuando joven fue ladrillero en el kilómetro 15 de la antigua carretera a Chapala. Buscando mejores condiciones de trabajo, se trasladó a la ciudad de Ensenada, en la Baja California Norte. Ahí obtuvo empleo como buzo, actividad a la que dedicó veinte años de su vida. Por curiosidad, le pregunté qué era exactamente lo que hacía trabajando en el buceo. Me contestó que su patrón le pedía que extrajera “Sargazo” del mar. ¿Qué es eso? Le pregunté. Me dice que es una Alga que se exportaba al Japón. Luego aprendí que los japoneses lo usan como saborizante y como suplemento alimenticio pues contiene vitaminas A,B,C y E además de una decena de minerales entre los que se encuentra el Yodo, base medicinal que desde los 1800´s se emplea para tratar el bocio y trastornos de la tiroides. Por su capacidad anticelulítica se emplea contra la obesidad y aún como laxante. ¡Qué interesante!

Después que se retiró de esa actividad (los buzos no deben bucear más de veinte años), se empleó en la Construcción. Ahí lo visitaban con regular frecuencia los Testigos de Jehová. Un día encontró una Biblia rota y deshojada y empezó a leerla con la intención de contender con los Testigos. Era esta una versión Católica de las Escritura y quedó impactado por la lectura del libro de Baruc. Posteriormente llegó como compañero de trabajo un antiguo amigo de parrandas, el Hermano Briseño, quien ya se había bautizado y de ahí a la conversión de él y su esposa, hubo solo un paso. De visita en esta ciudad años atrás, en alguna ocasión había entrado a la Segunda accidentalmente durante el pastorado del Hermano Avalos. Cuando regresó a esta ciudad para incursionar en la actividad de Albañilería que sigue ejerciendo a pesar de sus más de Ochenta años de edad, buscó la Iglesia para congregarse con nosotros. La pareja no tiene hijos porque se casaron en una etapa tardía para la paternidad. Ellos son parte de nuestra Feligresía actual.

La Hermana María Luisa Valdivia, quien se congregaba en la Tercera Iglesia, había perdido a su esposo, el Hermano Rafael Navarro, apenas el año pasado. En virtud de la cercanía geográfica de esta Congregación, decide venirse a congregar con nosotros. Dado que ella estaba viviendo sola y otra viuda de nuestra Congregación, la hermana Toñita Pérez también lo estaba, la Hermana Irma, esposa de nuestro Pastor, les recomienda compartir domicilio para que se acompañen la una a la otra. Así lo han hecho compartiendo Membresía y domicilio hasta éste día.

También en este 2006, llega a congregarse con nosotros un anciano respetable, el Hermano José de Jesús Jiménez, de 93 años de edad. Él es un Nonagenario que tiene un testimonio también muy interesante. Nació en Ayotlán, en 1917 y contrajo nupcias con Refugio Fernández en 1943. La pareja no procreó hijos y su esposa falleció en 1998. Se bautizó en California el 21 de Octubre de 1951 y recibió el Espíritu Santo el mes siguiente, el día 12 de Noviembre. Él declara que nos visitó en la Colonia Del Fresno tanto en la década de los Cincuentas como en la de los Sesentas. No narraré lo que me platicó. Solo les citaré algunas de sus expresiones: “Cuando yo era un niño, el padre Católico que nos visitaba en el Rancho decía que la gente que tuviera una Biblia estaba condenada. También estaban condenados los que estuvieran a 50 metros de donde hubiera una” .

Debido a que él no fue a la escuela cuando sus padres se fueron a un pueblo, declara: ” Como el Gobierno multaba a los padres que no pusieran a sus hijos en la escuela, me anotaron y acudí durante 45 días a "parbulitos". Ahí conocí números y letras pero no aprendí a juntarlos o a leerlas”.

Ya casado regresa a su pueblo, Santa Rita, en Ayotlán, y dice: ”Ahí ganaba yo Cinco Pesos diarios y al faltar el trabajo, me trasladé a los Estados Unidos en 1946”.

En los Estados Unidos, estuvo trabajando en Campos agrícolas y nos platica: “En el campamento en donde yo vivía, cerca de Viselia, en California, nos visitaban unos evangélicos los cuales nos daban literatura. El cura del lugar nos decía que quemáramos lo que nos dieran o que se lo diéramos a él. Los hermanos que nos visitaban me regalaron mucha literatura, ¡Hasta libro de magia traía el paquete!

Una vez bautizado regresa a Jalisco y nos platica: “ me dediqué por unos cinco años, a vender mercería por los ranchos y aprovechaba para visitar a los Hermanos”. Finalmente el Hermano agrega: “En mis viajes a Guadalajara, la línea de camiones que me traía tenía su Terminal por la Calle Industria y la Calzada Independencia pues por aquellos tiempos cada Línea tenía su propia Terminal. No se construía todavía la Central Camionera. Ésta empezó a funcionar en 1950”.

Para terminar, le pedí su muy particular opinión respecto de la Iglesia actual y dice: “Extraño los viejos tiempos cuando había manifestaciones frecuentes de milagros en la Iglesia. Hoy en día solo oigo mucho ruido y no me gustan las "brincoletas" que se observan. La verdad es que veo muy pocas evidencias del Espíritu Santo” Así termina el Hermano su narrativa y me dirijo especialmente a mis lectores viejos: ¡Estoy seguro que disfrutarán la entrevista!”.

El día 8 de Marzo de 2006 Abel Valdovinos partió con el Señor. El Era hijo de crianza de los hermanos Sarita y Chanito y les acompañó, lo mismo que su hermana Rebeca, hasta su muerte. La señora María Eugenia Torres, su viuda, vive aun junto a sus tres hijos: Ernesto, Hugo Alberto y Mónica quienes actualmente viven en Jardines de la Paz. Otro Miembro de la Iglesia con quien convivimos los “antiguos”, fue con el Hermano Paulino Ortiz, padre de Joel, Marthita y Eva. El partió a la presencia del Señor el día 14 de Mayo.

El día 9 de Julio es bautizada la Hermana Lupita Esparza Arriaga para alegría de su mamá y de todos nosotros ¡La Hermana Lupita está feliz! Dos de sus hijas ya son bautizadas, su esposo está acudiendo y ella espera que pronto se bautice. ¡Su deseo se cumplirá! El Hermano Abinadab está reconociéndole méritos particulares al señor Esparza quien ya coopera en el área de Construcción de la Iglesia y lo hace con notable buena voluntad. Un par de meses después, El día 10 de Septiembre, bajó a las aguas bautismales el Hermano Azael Vázquez, miembro de la importante familia de nuestros Hermanos Francisco Vázquez y Amada Quirate.

Ya en 2007, el día 29 de Abril, realizamos la Ceremonia de Dedicación del Templo. Deseo aclarar que esta Dedicación estaba destinada al Santuario exclusivamente. El lugar en general ya había sido dedicado en otra Ceremonia por el entonces Obispo del Distrito, Rev. Abel Zamora antes que finalizara la década de los Setentas. Desafortunadamente, como ya lo comenté en su oportunidad, no disponemos del Documento probatorio, aunque aún viven testigos. Entre los honorables presentes a la actual Ceremonia, estaba el Hermano Félix Gaxiola Inzunza, nuestro entonces Obispo Presidente, quien presidió la Ceremonia de Dedicación, y nos trajo El Mensaje.

Fuimos bendecidos con la presencia del también entonces Obispo del Distrito, el Hermano Evelio Rodríguez. Fue un culto de gran celebración al término del cual la concurrencia disfrutó de una deliciosa comida.

Desde el nacimiento de la Segunda Iglesia, incluyendo el período de gestación en los años Cincuentas, nos han supervisado Quince Obispos. Solo a tres no he conocido personalmente y Seis de nuestros Obispos fueron también nuestros Pastores. Tres de estos Obispos ocuparon el más alto cargo en nuestra Iglesia, llegaron a ser Obispos Presidentes. Uno de estos Hermanos, el Rev. Abel Zamora Velázquez pasa por la Segunda Iglesia por lo menos en dos importantes ocasiones. La primera ocasión me honró personalmente y la segunda fuimos honrados como Congregación. Fue él quien consagró nuestra unión matrimonial en 1976 y ya mencioné que también fue quien nos presidió celebrando el Culto de Dedicación del terreno en que están actualmente nuestras instalaciones. El Distrito al que hemos pertenecido desde el nacimiento de nuestra Congregación ha cambiado de nombre y tenido Siete denominaciones. Actualmente se le conoce como Distrito de Guadalajara. Presentamos un listado de Obispos en el Anexo 2.

El año 2007 fue el de mayor cosecha en bautismos que la Segunda ha tenido en sus últimos diez años y el más fructífero del pastorado del Hermano López Favela. ¡Se registraron 19 bautismos! Entre los mas importantes desde un punto de vista estrictamente histórico, figuran: El Hermano Juan Gonzalo Esparza, esposo de la Hermana Lupita Arriaga, bautizado el 29 de Abril; El mismo día se bautizó el Hermano Martín Bañuelos García, hijo del Hermano Jesús Bañuelos; Se bautiza el Hermano Luis Arturo López, quien se había estado congregando con nosotros desde 2006. Él es bautizado el día 10 de Junio y se convertiría en el esposo de Mónica de Lira; La jovencita Eugenia Martínez Carrillo, también de apreciada familia, se bautiza el día 15 de Julio; Los Hermanos Guille y Juan José Camacho, vieron con ojos pletóricos de lágrimas, descender a la pila sacramental a su hijo José Alejandro Camacho Vázquez el día 5 de Agosto.

La Hermana Josefina Sandoval llegó un día a esta Congregación y se sintió feliz. Le pidió al Señor que si debía permanecer entre nosotros, se lo mostrara. Acudió a un Encuentro y fue sellada con el Espíritu Santo en aquel lugar. Gratamente convencida, pidió ser bautizada. Su anhelo se cumplió el día 23 de Septiembre siendo sumergida a la figura del Salvador, en las aguas de nuestra pila, en compañía de tres personas más. Cuando ella empezó a acudir a la Iglesia, le acompañaban su madre y sus hermanas. Sin embargo, sus hermanas dejaron de asistir. Su madre, quien se había bautizado el día 5 de Agosto aquí mismo, abandonó la Iglesia y volvió a sus creencias. Posteriormente falleció. La Hermana Josefina se dedica a cuidar niños y vive en un Departamento que le renta la familia Vázquez Ramírez. Ella fue originalmente evangelizada por la Hermana Francisca Pérez de Martínez, quien ya no se congrega con nosotros. La Hermana Guille terminó la Obra iniciada por la Hermana Francisca.

Nuestro muy apreciado Hermano Pedro Villagrana se retira de esta Congregación después de casi Doce años de vivir en las instalaciones del Templo. El Hermano se va a vivir a casa de su hija Lorena a San Luis Potosí porque su soledad ya se empieza a tornar peligrosa. Mucho nos sirvió su presencia en la Iglesia. Apoyaba en la Liturgia, era excelente Evangelizador y muy apreciado y respetado por el vecindario. Nos visita un par de veces al año y es siempre una bendición verlo y conversar con él. Es un hombre amoroso y servicial.

¡La familia De Lira, estuvo de fiesta! El día 27 de Octubre, contraen nupcias Mónica y Luis Arturo López. Su unión quedó formalizada en el Libro respectivo en el Acta No. 33. Su matrimonio fue consagrado por nuestro Pastor, el Hermano Gabriel López Favela.

Algunas familias llegan a congregarse con nosotros este año: La familia de nuestro Hermano Jesús Orozco y su esposa Martha Lorena Arce. El es Ministro ordenado y ella miembro de una antigua y notabilísima familia de la Primera Iglesia, la compuesta por el Hermano Miguel Arce y Esther Sepúlveda. Otra Hermana que viene a congregarse con nosotros también proviene de la Primera. Se trata de la Hermana Zoila Romo Angulo.

Una familia más es la que integraron los esposos Luis Rivera y Andrea Raquel Bravo. Ellos fueron bautizados por nuestro Hermano Santana Barraza en la hermana Iglesia Cristiana Universal en La Nogalera en las décadas Setenta y Ochenta. Tienen una grande familia de diez hijos. Algunos son bautizados en la Iglesia Apostólica y otros en la Universal Cristiana y los que no son bautizados guardan buena relación con la Iglesia. La Hermana Natividad Magdaleno, madre de la Hermana Raquel, dejó de congregarse por motivos de salud desde hace unos tres años. Ella fue bautizada en la década de los Setentas por el Hermano Moreno, sin que su bautismo haya quedado registrado en el Libro correspondiente.

El día 14 de Diciembre de 2007 es llamada al descanso una sencilla gran mujer, la Hermana Lety Flores, esposa de nuestro Hermano Clemente Valencia. Servicial y reservada, se ganó el cariño de la Iglesia por sus méritos personales y actitudes cristianas. La hermana se congregó con nosotros por 24 años y fue madre amorosa, esposa cooperadora y fuerte apoyo para su esposo en los diferentes cargos que ha ocupado sirviendo al Señor a través de la Iglesia. Tuve el placer de visitar a esta bella familia desde hace muchos años. Siempre Fui excelentemente recibido y tratado, mucho más allá de lo merecido. Charlábamos animadamente, cantábamos alabanzas al Señor y disfrutábamos mucho la convivencia. La Hermana dejó un ejemplo difícil de igualar.

El día 13 de Noviembre de 2008, quedará grabado en la mente de nuestro hermano Daniel Valero. En la ciudad de Culiacán, Sinaloa, une su vida en segundas nupcias, ahora con la hermana Concepción Santos. Los hermanos ya han sido bendecidos por la presencia de un hijo. La bella familia de cinco miembros sigue siendo de bendición a la Iglesia y una gran satisfacción para la familia Valero.

Diciembre, último mes del año, cierra también venturosamente para la Iglesia y en particular para nuestra muy apreciada familia Vázquez Quirarte. ¿Y cómo no? Dos de sus miembros deciden obedecer el mandato del Señor en las aguas del bautismo. ¡Sarita y Jonathan deciden bautizarse! Felizmente, se les imparte el sacramento salvífico el día 14 a ambos. También en este mes llega proveniente de la Unión Americana, en donde fue bautizado en la Iglesia Unida Pentecostal, un hombre joven, Gamaliel Vargas García. Tapatío emigrado, su retorno al terruño precede la celebración de su Cumpleaños número 23 precisamente en unos días, en cuanto asoma el Año Nuevo. Su familia permanece en California pero él ha encontrado entre nosotros un buen ambiente que le agrada y esperamos proporcionarle el calor hogareño de nuestro compañerismo. ¡Felices de tenerte aquí, Gamy!

Como Iglesia Militante, el año de 2009 es uno de los más desafortunados del último Cuarto de Siglo. El más raquítico en cosecha de almas, ¡solo tuvimos dos bautismos! Únicamente tuvimos un traslado de que yo tengo conocimiento. Llegó a congregarse con nosotros la Hermana Juana Becerra Sánchez. Ella es un caso curioso del Don de Sanidad y de Glosolalia. Fue bautizada en la Primera Iglesia en la década de los Ochentas por su entonces pastor, Hno. José Lino López. Refiere que a ella se le dijo que había recibido el Espíritu Santo, ¡pero no lo recuerda! Duró unos días como aletargada y nunca ha hablado en lenguas conscientemente, aunque se ha soñado varias veces haciéndolo. Refiere haber orado por sanidad y por lo menos me narró tres casos milagrosos. Desafortunadamente, su complicada vida le dificultó el desarrollo cabal de este Don.

Una familia tradicional muy querida, se retira de entre nosotros para ir a congregarse a la Séptima Iglesia de Zapopan (Monte Sión). Tuvimos el placer de tenerles muchos años compartiendo con nosotros momentos tristes y felices y nos fue muy grato ver a sus niños convertirse en jóvenes alegres y activos. Estamos seguros que la familia Meza Ramírez seguirá siendo una bendición entre esa parte del Pueblo de Dios y de nuestra Iglesia. Solo nos conforta este pensamiento. ¡Fue triste verles partir!

En la Convención Distrital el día 18 de Marzo de este año es ordenado al Ministerio el Hermano Abinadab López. En la siguiente Convención, dos años después, será también ordenado otro Diácono nuestro, el Hermano Eliseo Torres.

¡Otra gran pérdida en el año! A la cuarta familia más antigua de la Segunda, con una permanencia de más de cuarenta años, toca el turno de enlutar sus corazones y los nuestros. El día 10 de Octubre, consciente de que se iba, con severo sufrimiento pero en absoluta paz y acompañado de su gran familia y numerosos hermanos en la fe y amigos, vive sus últimos momentos para partir suavemente a la presencia del Señor, el Hermano Onésimo Ponce. Fallece en un hospital del IMSS frente a sus hijas Bertha y Loyda Zamir quienes reciben su último suspiro. Entrañable amigo personal de quien esto escribe, puedo decir que fue uno de los hombres que más huella ha dejado en mi vida. Hombre extraordinario, fiel amigo y Hermano, confidente discreto y tierno, consejero poseedor de una personalidad carismática y humildad impactante, solamente se enardecía cuando la injusticia le sacaba de sus cabales.

El Hermano Onésimo Ponce era originario de Mazatlán, Sinaloa. Quedó huérfano de padre y madre a los cinco años de edad y se crió con su abuelita. Se convirtió en esa misma ciudad a los 14 años de edad. Fue su primo, el Hermano Santana Barraza, nuestro primer Pastor Oficial, quien le presentó a la hermana Bertha y tras romántico noviazgo, unieron sus vidas para siempre. El era de origen muy sencillo y casi todos los gastos de la boda fueron hechos por la familia de la novia lo que el aceptó tan feliz como apenado. Dada su calidad de analfabeta, se ufanaba de que su esposa lo guió en el aprendizaje de Aritmética y Lectura. ”Su Libro de texto: ¡La Biblia!” declara hoy orgullosa la Hermana Bertha Burgueño.

Al Hno. One le encantaba entonar alabanzas lo cual hacía con un conocimiento admirable. Sabía ser guiado por instrumentos o cantaba “A capela”, como él decía. ¡No se le iba una nota! 15 de sus años en El Camino los vivió en Mazatlán en donde fue iniciado al Diaconado, cargo que desempeñó por unos tres años pero del cual se retiró por un incidente pastoral. Ferrocarrilero de corazón, el Hermano se traslado con su familia a ésta ciudad a donde llegó a la Segunda Iglesia cuando el Hermano Salvador Ruvalcaba era Pastor. Vivió 45 años en el seno de nuestra Congregación, desde donde partió suavemente.

Rafael Huerta en lo particular y la Iglesia en lo general, lamenta otra partida. Rafa declara en su entrevista: “Evangelicé a mi tía Ruselba Dávila Morales, quien aceptó al Señor y fue bautizada el día 7 de Octubre de 2007. Recibió el Espíritu Santo ese mismo año y partió a la presencia del Señor el día 30 de Octubre del año 2009”. Contundente su aseveración y entendible el dolor de todos los que hemos experimentado una pérdida similar. Para ellos nuestras oraciones, acompañamiento y palabras de aliento. Ellos ya vencieron y parafraseando al gran Apóstol San Pablo, diremos: “ Han terminado la carrera, han guardado la fe, por lo demás, les espera la corona de vida….” ¡ánimo!

¡Una noticia nos alegra! El día 27 de Octubre el Hermano Joel Ortiz es nombrado oficialmente Diácono de esta Congregación en un Culto realizado en la Primera Iglesia de Zapopan. En el mismo Culto es instalado al Diaconado el Hermano Jesús Martín Bañuelos Arce y se ha estado congregando con nosotros por tres años. Ha sido una bendición en esta Iglesia con el Ministerio musical y de Canto.

Otra noticia refrescante se avecina. Tras una espera de unos cinco años para regularizar su situación legal, la pareja formada por los señores Francisco Camacho y María del Rosario González por fin lo logran. Contraen matrimonio civil el día 30 de Octubre y el día 7 de Noviembre, ¡Triple Fiesta! Consagran su unión ante Dios y ante la Iglesia y ese mismo día, son sumergidos en las tan ansiadas aguas bautismales por el Reverendo Gabriel López Favela.

Como espectral figura surgida del año anterior, Carlos Díaz, un antiguo Congregante de nuestra Iglesia me informa que el pasado mes de Diciembre un automóvil atropelló y privó de la vida a la Hermana Narcisa. Su esposo, el Hermano José Luis Carrasco, hace ya muchos años que partió a la presencia del Señor. Carlos no recuerda cuándo. El hermano era Ferrocarrilero y la pareja se congregó con nosotros en la década de los Setentas.

No puedo culminar este Capítulo sin mencionar, por lo menos por nombre, a los Hermanos que se han distinguido en las labores Ministeriales. No que sean superiores al resto de los Hermanos. ¡Somos el cuerpo del Señor y en un cuerpo todos los miembros con importantes! Inclusive, los Hermanos que nos presiden son bíblicamente nuestros servidores ¡Y con cuanto gusto la hacen! La labor de liderazgo que estos Hermanos han desarrollado debe reconocerse porque es digno y el Apóstol recomienda que tengamos en especial honra a quienes nos presiden. Algún orden de mención debo tomar. Los enlistaré alfabéticamente aunque desde luego, sus puros nombres nos lo dicen todo:

**Abinadab López Hernández **Alberto De Lira Saucedo
**Daniel Valero Rojas **Eliseo Torres Gómez
**Jesús Orozco Hernández **Jesús Martín Bañuelos Arce
**Joel Ortiz Montes **Juan Murillo Frías
**Julio Ponte Murillo **Manuel Monje Uriarte
**Obed López Hernández **Pablo Meza Torres
**Pedro Villagrana González **Raúl Robledo López
**Raúl Robledo Montoya **Ricardo Álvarez Arreola
**Ricardo Álvarez Rodríguez **Uziel Peña Macías




A quienes sí mencionaremos en detalle por atención a que se trata de damas, son a dos grandes mujeres de nuestra Congregación. Me refiero a nuestra Tesorera, la Hermana Lidia Covarrubias de Robledo, quien ha ejercido ese cargo desde 1988. ¡Veintitrés Años! Es admirable el cariño y entrega con que lo hace. En un momento de su vida tuvo que desempeñar ese cargo junto con otros propios de su dignidad. Fue Tesorera, Empleada, Hija Previsora, Ama de Casa, Esposa y Madre. ¡Increíble tarea!

A Nuestra Secretaria local, Blanca Serna, le debemos respeto y admiración. El cariño y afecto con el que sirve a la Iglesia es muy justo reconocérsele. Mujer tierna y jovial, A ella no le prendimos diez velitas a su pastel por una década de servicios a la Iglesia. Es más, ¡ni pastel le dimos!

A ambas va nuestro aprecio y la seguridad de nuestras más altas consideraciones. En el Nombre precioso de Jesús, a nombre de la Segunda, y en el mío propio, les damos las más calurosas felicitaciones por su bella actitud y dedicación. ¡Nos han llegado a ser muy queridas! Que el Altísimo les colme de bendiciones en compañía de sus también apreciables familias. ¡Adelante, valiosas servidoras! Por este tipo de trabajos no se puede cobrar aquí. ¡El Señor paga muchísimo mejor!


CAPÍTULO 7

MINISTERIOS

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MINISTERIO DE LA MUJER...

La segunda Iglesia de Guadalajara está consciente de la importancia capital que reviste el ministerio de la mujer cuando éste es observado como lo describe San Pedro: “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” Es decir, entendemos que se trata aquí de un ministerio de los creyentes y los creyentes somos el Cuerpo de Cristo el cual es La Iglesia. En ese sentido damos a la mujer la igualdad a que tiene derecho como coheredera de la vida eterna y sabiendo que el género masculino y femenino están incluidos en el versículo a que he hecho alusión porque nuestro idioma Español implica ambos géneros cuando usa exclusivamente el masculino en una narrativa u otra expresión verbal.

Nuestros más activos Miembros evangelistas desde que nacimos como grupo celular en la década de los Cincuentas, han sido precisamente mujeres. La compasión y acompañamiento a nuestra Membresía en épocas de necesidad extrema ha sido principalmente ejercida por nuestras mujeres. Aún cuando los varones también acostumbramos colaborar en la función de alimentos en nuestros Comedores congregacionales, es innegable que quienes dominan el arte culinario son también ellas. Nuestros Cantos y ministerios musicales están pletóricos del empuje femenil de todas las edades. Hacer cualquier intento por demeritar la función de la mujer rayaría en la miopía y en un sentido a todas luces injusto y carente de sabiduría.

Durante nuestros primeros años como congregación autónoma, allá por la década de los Sesentas, sobresalió la Hermana Sarita de López, incansable evangelizadora, testificadora del poder de Dios como muchísimos varones no hemos sido capaces de ser. De esa grandeza femenil aún hay quien testifique. Viven aún, para honra nuestra, su hija de crianza, la Hermana Rebeca Valdovinos, y el Hermano Modesto Núñez, (“Estrellita” como solemos decir los Apostólicos), de esta gran mujer.

Salvo por su recio carácter, no creo que alguien se atreva a demeritar el trabajo evangelístico de la Hermana Elba López quien a riesgo de su integridad física y sufriendo críticas aún de algunos Hermanos, se atrevió a acompañar a los Hermanos Murillo para fundar la Obra entre los presos de Islas Marías allá por los Noventas. Su amor por la Iglesia permanece como testimonio tras su partida al dejarnos la donación de recursos económicos gracias a los cuales nuestro actual Comedor luce la magnificencia de que podemos disfrutar.

Nuestra Hermana Marthita Hurtado compartió angustias y conflictos por la Obra del Resucitado, hombro a hombro con su compañero de toda la vida, el Hermano Jesús Miranda, su esposo. Sus méritos como maestra, Hermana compasiva y compañera de oración, ejemplo de mujer virtuosa y reina del hogar, no pueden ser cuestionados. ¿Alguien podría verter una crítica sobre la personalidad afable, comprensiva, dulce y compasiva de la Hermana Mary de De Lira? ¿Algún lector desea suponer siquiera algún falso interés en mujeres tan representativas de nuestra identidad congregacional como la Hermana Gregoria de Covarrubias, la Hermana Amelia Bañuelos, la Hermana Julia Ángeles de González, la Hermana Mary de Medina o nuestra Hermanas Bertha de Ponce, Elizabeth García, Abigaíl Ceseña de Esparza, Esther Ramírez, Dina Murillo, Hermana Israela o Norma de Álvarez?

¿Cómo olvidar la personalidad fuerte de nuestras hermanas Cármen López, Adela Montes, Francisca de Robledo, Esperanza Robledo, Ana María Zermeño, Aracely Robledo, Paty De Lira, Gabina de Meza y tantas más? Nuestras jóvenes no se quedan atrás. Seguro estoy que muchos jóvenes varones desearían equipararse en popularidad a Georgina Ruvalcaba, María Elena Robledo, Julia y Evelyn Torres, Rocío Robledo, Sandy Bolaños, Becky García, Eloísa Fierros, Enic Carrillo, Aracely Jaramillo, Blanquita Serna, Marthita Patiño, Ruth Valerio, Lidia Robledo, Nidia Barriga, Sarita y Montserrat Piñón, Marthita y Eva Ortíz. ¡La lista se volvería interminable!

El ardor evangelístico es una flama que alumbra a hermosas mujeres que en su sencillez y humildad tienen el poder espiritual de convocación. Hablan a los inconversos y les hacen acudir a nuestras celebraciones litúrgicas cuando los varones no podemos hacerlo tan bien. Ejemplos abundan: La hermana Guillermina de Camacho, la Hermana Chuyita Munguía, la Hermana Cesárea Pérez, y muchas más. Soy totalmente incapaz de reconocer a la totalidad de las dignas representantes del género femenino de nuestra Membresía. Pido perdón a todas aquellas Grandes a quienes no he mencionado por nombre aunque ellas saben que no es por mala intención sino por la pobre memoria que me caracteriza.

Tengo el testimonio por escrito de un Hermano que se quedó y aceptó al Señor entre nosotros, por el trato afable y cortés recibido de una de nuestras Hermanas. Al asomarse por primera vez al templo, nuestra Tesorera por más de veinte años, la Hermana Lidia Covarrubias, le invitó a pasar. Tal vez ella no lo sepa pero aún en su modestia tendrá que reconocer que también tiene por lo menos esa “Estrellita”. Sus cualidades administrativas y probidad en el manejo de las finanzas locales es un mérito no mencionado pero profundamente agradecido por un gran número de Apostólicos de la Segunda entre los cuales me honraría se me tuviese a mí como el más agradecido de todos. ¡No te apenes, Hermana! Solo pretendo hacer una poca de justicia a tu fidelidad.

El papel de la mujer es y ha sido, de gran trascendencia en todos los campos de nuestro quehacer eclesial. Nuestro primer reconocimiento esta basado en el hecho de que como Denominación Evangélica, tuvimos hace alrededor de cien años como fundadora a una mujer extraordinaria, la Hermana Romanita de Valenzuela. La mujer es el complemento perfecto del varón y el matrimonio, perfecta combinación de dos seres imperfectos. Esta unión conyugal constituye a la familia, célula de la Sociedad tanto en el ámbito social al que pertenecemos como desde luego, el ámbito de la Iglesia que integramos como congregación.

He omitido, intencionalmente por cierto, citar por nombre propio a trece mujeres que fueron gigantes tras la figura pastoral en turno. Las esposas de nuestros pastores fueron, y gracias a Dios algunas todavía los son, verdaderas heroínas anónimas quienes “tras bambalinas” han realizado titánicas labores como “padre y madre” de sus respectivos hijos debido a la casi nula presencia en el hogar de la mayoría de nuestros pastores quienes se entregan cumpliendo la encomiable labor a la que han comprometido sus vidas. Ellas han sido forjadoras del carácter de sus hijos, muchas veces sus proveedoras mismas y sus vidas han estado llenas de sacrificio y abnegación. Mención especial aquí merece una de ellas: ¿Quien puede negar que se trata de verdadero amor el sacrificio físico de quien padeciendo de una hernia del tamaño de un bebé, abriera los cimientos de nuestro templo e hiciera remoción de escombros con sus propias manos como lo hizo la Hermana “Minga” de Murillo?

¡Qué pobre se ve la función varonil comparada con estas extraordinarias mujeres! Su recompensa en los cielos está considerada por el Justo de los justos. ¡Que el Señor bendiga a todas nuestras mujeres de todas las etapas de la vida, con las que convivimos, y con aquellas que llegarán a bendecirnos con su presencia! Las virtudes citadas pretenden hacer justicia a la mujer cristiana. Sin embargo, así como a los varones se nos ha negado el extraordinario privilegio de ser generadores y portadores de la vida física, a ellas se les ha negado un privilegio exclusivo de los varones. De acuerdo a nuestra percepción de las Escrituras, a la Constitución que nos rige y a los Reglamentos Ceremoniales que nos regulan, a la mujer le está vedado el ejercicio del Ministerio formal. Ellas no están autorizadas a orar con imposición de las manos sobre la cabeza del que lo requiere, ni a ungirles con aceite en el Nombre del Señor.

Soy testigo presencial, y se me ha testificado, que Dios en su Soberanía ha dado dones especiales a mujeres al grado que algunas han recibido el de Sanidades e inclusive imponen las manos sobre los enfermos en las partes afectadas de su cuerpo. Dado que esto ha sido por Revelación directa del Espíritu, personalmente creo que debemos acatar ese mandato. Durante su historia, sin embargo, la Segunda Iglesia ha permanecido fiel a la tradición de la restricción total al Ministerio femenino formal y solo acepta como ordenado por Dios el ministerio del creyente cuando éste ministerio deba ejercerlo una mujer. A riesgo de parecer anticuados, seguimos siendo una Iglesia considerada como tradicional aún por nuestros propios Hermanos Apostólicos. ¡Así pretendemos seguir siendo! No se trata de no modernizarnos, se trata de cumplir con las disposiciones de carácter bíblico de acuerdo con el mandato que de las Sagradas Escrituras emana.

Nuestras Hermanas continuarán en su loable servicio a Dios y a la Iglesia pero siempre sujetas a la Voluntad Divina según la entendemos. Ellas se expresan en nuestra Congregación, enseñaron y enseñan a nuestros niños, nos testifican, externan sus agradecimientos y hasta podrán darnos algún consejo pero siempre bajo el marco de la obediencia a la autoridad constituida.

CAPÍTULO 8

IN MEMORIAM

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ISLAS MARIAS...

Los trabajos evangelísticos del Hermano Juan Murillo en la Isla Penal Federal en Islas Marías debieron haber iniciado en 1991 o 1992. Recuerdo que él me platicó haber encontrado un amigo o hermano en la fe en Mazatlán quien le contó que tenía un pariente con antecedentes Apostólicos en la Isla. Con su tradicional inquietud, el Hermano Juan pensó luego en ir a visitarle. Al ver la respuesta que su sencilla prédica produjo en los internos que contactó, regresó emocionado con la intención de volver. El resultado fue que para Julio de 1993 presenta un listado de 15 personas bautizadas, si bien ya empezaba el típico fenómeno de la deserción. Dos hermanos ya no se congregaban y una familia completa dejó de hacerlo. En sus notas no aparecen los motivos, por lo que los desconozco. Enseguida presento la Lista en cuestión. EL original está en poder de su hijo Moisés, en el antiguo domicilio de la familia Murillo en la Colonia López Portillo. Ésta está fechada el 22 de Julio de 1993:



  1. Acosta Márquez de Solorio Sandra (esposa de José María)
  2. Avalos Martínez Salvador
  3. Blanco Calderón Jaime (Encargado)
  4. Gutiérrez Gómez Zaragoza Rigoberto
  5. Hernández Jaramillo Francisco
  6. Jiménez Covix Margarito
  7. Martínez Álvarez Raúl
  8. Mondragón de la Cruz Juan
  9. Pérez Ríos Samuel
  10. Ramírez Erasto Alejandro
  11. Rodríguez Martínez Florencio
  12. Solorio González José María y tres niñas: Arcelia, Claudia y Miriam.
  13. Sony Meave René
  14. Vallejo Benites Horacio



OBSERVACION:

El listado anterior fue transcrito por mí pero me permití ponerlo en orden alfabético. Sus Notas al margen indican que Jaime Blanco era el Encargado, lo cual luego se documenta. Juan Mondragón y su familia se congregan en otro Campamento que se denomina Rehilete. Las mismas Notas parecen indicar que obtuvieron su libertad a esa fecha: Gutiérrez, Martínez, Pérez, Rodríguez y Sony. Dejaron de congregarse: La familia Solorio Acosta y los Hnos. Jiménez y Vallejo.

El Hermano Murillo bautizó a tres personas cuya ceremonia luego me pidió registrase en el Libro de Bautismos de la Segunda en virtud de yo ser el Secretario local entonces. Los bautismos de Sony, Ramírez y Rodríguez, realizados el día 23 de Julio de 1993 (El día que el Hno. Elaboró la lista), se registraron en las Actas Nos. 97,98 y 99, respectivamente. Firman de testigos las Hermanas Elba López y Dominga de Murillo quienes habían viajado a la Isla. Posteriormente, en el Acta Número 118 también del Libro No. 2, se registró el bautismo de Raúl Martínez, realizado también en el Penal el día 2 de Diciembre del mismo año de 1993, pero en cuya acta firmó de Testigo René Sony quien estaba de visita entre nosotros en virtud de ya estar en libertad.

En la entrevista que me concedió el Hno. Germán Hernández, Obispo en funciones durante el período 1994 a 1998, el día 10 de Septiembre del año pasado (2010), me manifiesta lo siguiente:

”El líder y promotor indiscutible del Proyecto Islas Marías era el hermano Juan Murillo, destacado Ministro de la Segunda Iglesia”.

Continúa diciendo el Hermano Germán: “Ante la solicitud de ayuda del hermano Murillo, compartí el Proyecto con él en el sentido de apoyarle con Diáconos servidores y con la economía. Recuerdo la gestión de los Diáconos Víctor de la Rosa y Aurelio Paniagua, ambos miembros de la Cuarta Iglesia de Guadalajara”.

Ya para culminar de tratar el asunto de Islas María con él, me declara: “En lo económico, no hubo solicitud de los hermanos en el Penal, que no recibiera mi consideración y siempre fueron atendidas. Cuando mi función de Pastor y Obispo lo determinó, el Hno. Murillo y yo decidimos que el Campo fuese entregado para su atención, al Distrito de Mazatlán, tanto por su cercanía geográfica, como por los acuerdos a que satisfactoriamente llegamos con el entonces Obispo de ese Distrito, el hermano Jesús Ramos. No tengo conocimiento de la situación actual de la Obra en ese lugar”.

El asunto es que aunque el hermano Murillo declara en 1995: “Mi responsabilidad cesó ya en 1994, cuando le entregué al Hno. Inés Martínez” , continuaba siendo para los Hermanos en la Isla, su “Obispo” (opinión mía). No había asunto que no le comunicaran ni petición que no le hicieran a él directamente. Buscó, como ya vimos, el apoyo del Obispo y Pastor Germán Hernández, el cual obtuvo. Involucró al Hermano Nicolás Herrera, entonces Secretario de Misiones y Evangelización, quien le brindó apoyo de representatividad y también algunos recursos de los que desconozco el monto. Las peticiones de los hermanos (Folletería, Literatura, grasa para calzado, cuerdas para guitarra, Biblias y Comentarios Bíblicos usados, Himnarios, películas cristianas, equipo de enseñanza y sonido, Etc.), siempre le mantuvieran buscando los medios para atenderles.

En su constante búsqueda de apoyo, “Amenazó” (énfasis mío) con pedir ayuda a la Asamblea Apostólica en México argumentando que: “Los mazatlecos están matando la Obra. Yo creo que ellos (los de la Asamblea), tomarán éstas mis lágrimas que me ha ocasionado la Obra de Dios. ¡No la dejaré morir!” En Noviembre de 1995, el propio Obispo Ramos en Mazatlán pide ayuda a Nivel Nacional para tramitar el ingreso de Diáconos de la Cuarta Iglesia al Penal para hacerse cargo de la Obra y acepta “no haber cumplido cabalmente sus compromisos” . Reconoce que por “la tenacidad del Hno. Juan y la buena disposición del el Obispo Hernández” , se ha estado haciendo lo posible por atender el Campo.

En 1996, el Hermano Murillo continúa dando “órdenes” a los Encargados para que cuando sea necesario, se entreguen los Cargos. Lo hace a través de Telegramas. En 1997 hace un pedimento de Biblias a una Organización Cristiana Norteamericana, la cual le resuelve y le envía una dotación. Una vez recibidas en su casa, recuerdo que él me comentaba con orgullo tenerlas ya en su poder para enviarlas al Penal. La remisión de estas Biblias fue acompañada de una pequeña nota en Inglés de la cual traduzco algunas líneas: Apreciable Sr. Murillo: Estuvimos encantados de recibir su carta…..le enviamos una caja de Biblias para su uso como el Señor lo disponga….agradecemos la explicación del avance del Ministerio en ese Penal….no sabíamos de su incapacidad para trasladarse allá…..debe usted estar muy entusiasmado por la mano de Dios en la construcción de una Iglesia en el Campamento…..recibimos gran bendición de saber que son muchos los presos que están recibiendo al Señor en su corazón…..estaremos en oración por la Obra……buscaremos la manera de enviarles algunos himnarios según el Señor nos guíe…..estaremos en espera de escuchar algunos testimonios…..Que Dios continúe bendiciéndole a usted y los suyos. Firma la Nota: Kay y Carl Grabbien.

En Enero de 1998 le escribe al Hermano Murillo el Encargado en turno, Hno. Mario Alberto Campos una carta de la cual, para no omitir contenido pero ahorrar espacio, también solo cito algunas líneas: “ Enero 13 de 1998, 4:30 A.M. Juan Murillo: “…. No me vuelva a mandar folletos de esos que me mandó del bautismo porque no quiero poner una Iglesia Apostólica en cada Campamento, ¡Aleluya!.... No se crea, mi Hermano, es una broma…..yo le pedía al señor un guitarrista aunque no supiera mucho……el Señor no me sirvió con cuchara, ¡me sirvió con cucharon!……el hermano es manso y humilde, el mejor guitarrista a nivel Isla…..tenemos horario de oración para todos, de 6 a 7 de la mañana, de 1 a 2 de la tarde y de 6 a 6 y media para luego iniciar el Culto….ya pronto salgo y quisiera visitarlo……quiero prepararme para servir al Señor y someterme al ayuno…… dice un hermano que el ayuno prolongado enferma y hasta puede uno morir, aunque él está muy gordito…..ahora que soy nueva criatura quiero ser un cristiano de poder, no uno de banca…….el Señor lo bendiga ¡Maranatha! . ¡Que diferente es la vida cuando se tienen necesidades! Recuerdo que cuando yo fui promotor del Seguro Social, un Ministro dijo en una Convención a la que asistí haciendo promoción: “¿Para qué nos esforzamos por la oración si ya tenemos Seguro Social?” Ambos extremos me parecen inadecuados pero el comentario simplemente nos invita a la reflexión.

Hay otra interesante carta que el Hermano Murillo recibió, fechada el día 5 de Septiembre de 1997 de la cual, también citaré solo algunas líneas: “Viernes 5 de Septiembre de 1997, Colonia Penal Islas Marías. Paz de Cristo, Hermano Juan….le doy gracias a Dios que me permitió levantar un templo de 10 por 6 metros en el Campamento Rehilete……pedí permiso y me autorizaron a escoger lugar…….busqué ayuda para ir al monte a cortar horcones…..ya todo está listo, solo falta el piso, las bancas y un púlpito…..nos hace falta Biblia e himnario y algunos folletos …… aquí somos seis bautizados…..la televisión que me trajiste con el hermano Víctor ya no sirvió ……el hermano Blanco me la trajo toda quebrada…¿porqué no me mandas una para este Campamento para poner películas y se arrime mas gente?. Esta carta me produjo risa porque “ya todo está completo”. Sin embargo, enseguida me produjo dolor. ¡Cuánta necesidad! Los Seis hermanos que componían la Congregación se sentían felices en su templo.

La Misión de las Islas Marías permaneció como un campo evangelístico a cargo del Distrito de Mazatlán, desde el Periodo episcopal del Hermano Jesús Ramos Santos con quien el Hermano Germán culminó los acuerdos que así lo determinaron según hemos leído en las declaraciones del ex Obispo Hernández. Declara el Hermano Garay en 2011: “Durante la gestión del hermano Ramos se fomentó mucho en Mazatlán la visita de Pastores y Ministros a esta Obra. Durante el Obispado en Sinaloa del Rev. Arturo Tiznado Guzmán (2003), se decidió que el lugar pasara como Misión de la Tercera Iglesia de Mazatlán a donde pertenece en este momento.

Durante esta nueva dependencia se han realizado más de 40 bautismos pero por ser un lugar de población flotante actualmente cuenta con 25 Miembros y el Encargado es el Hermano Juan Díaz Gómez. Anteriormente estaba el Hermano Jesús Ramón Ramírez quien realizo un excelente trabajo pues logro bautizar a más de 20 Hermanos. Existe en el lugar un templo, bancas y equipo de sonido. El Encargado anterior, Hno. Jesús Ramón Rumiares, actualmente es Miembro de la Primera Iglesia de Tijuana y algunos Hermanos que han alcanzado su libertad se encuentran en el Estado de Sonora”
.

Los datos anteriores, que actualizan la información sobre la Iglesia en el Penal, me fueron amablemente proporcionados por el Rev. J. Ramón Garay Hernández. El era el Tesorero del Distrito. Al cambiarse las Oficinas Distritales a la ciudad de Culiacán, Sinaloa, él quedó como Presbítero y actualmente es el Pastor de la Tercera Iglesia de Mazatlán y consecuentemente, a él le corresponde la supervisión del Campo. Sin embargo, dado que el ingreso al Penal se ha dificultado mucho, solo les visita en las oportunidades que se le presentan.

Ya para concluir, deseo resaltar la labor que hicieron dos MUY GRANDES MUJERES (Así justamente, con mayúsculas). Ésta no debe pasar inadvertida. Las Hermanas Dominga Rodríguez y Elba López fueron compañeras frecuentes de viaje del Hno. Murillo a las Islas Marías. Ellas ya no se sentirán apenadas por mi comentario y sus respectivos premios están reservados para cuando el Eterno lo disponga. Desde mi corazón sale una simple pero sentida exclamación: ¡Gracias, Preciosas, por su vida y entrega! A los Hermanos que no conocí, héroes anónimos cuyos nombres no puedo mencionar, excepto a los Diáconos Víctor de la Rosa y Aurelio Paniagua, va el humilde agradecimiento de la Segunda Iglesia y el mío propio en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo. ¡Su corona brillará con excelencia!

La última carta que encontré entre las que Moisés Murillo me regaló para leerlas con el propósito de este trabajo, está fechada el 28 de Diciembre de 1998. Dado que la población de Islas marías esta en constante cambio por tratarse de un Penal, con el tiempo estuvieron de Encargados Hermanos que no conocían al Hermano Murillo y cada vez más fue perdiendo la influencia que ejercía en las Islas. Recuerdo una carta en la que uno de los Encargados en turno se dirige al Hno. Juan declarando: “Aunque no tengo el gusto de conocerlo…”.

Las palabras del Encargado me recuerdan mucho a las de un Siervo de Dios de gran talla quien acuñó una celebérrima frase: “El tiempo nos da plaza y el tiempo nos desplaza” ¡Cuánta razón tenía nuestro hermano Felipe Rivas Hernández! La reiterada comprobación de esta sentencia debe motivarnos a reconocer la labor de este incansable “Evangelista de Banqueta” como nuestro Hermano Juan Murillo Frías humildemente se autocalificaba. Su vida no deja de ser un llamado a la humildad para todos nosotros y un profundo motivo de reflexión: ¿Qué hemos hecho cada uno de nosotros por el Señor?

CAPÍTULO 9

PROCESO CONSTRUCTIVO

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CULMINACIONES...



Durante los años previos a la llegada del Hermano Gabriel López, el proceso de construcción desarrollado durante unos veinte años inició desde la búsqueda y adquisición del terreno, hasta la entrega formal al Gobierno Federal en concordancia con la Legislación correspondiente a la época. Un proceso así de largo quizá provocó miopía en algunos de los laicos enfrascados en alcanzar la meta. Por lo menos lo digo por mi persona. Ya mencioné en el desarrollo de la narración histórica algunos detalles que fueron surgiendo. Sin embargo, consideré de utilidad poner algunos eventos en cierto orden cronológico para una mayor comprensión.

El gesto visionario del Hermano Vicente Moreno Reyes dio principio en la década de los Setentas. La Iglesia necesitaba un local más amplio para sus reuniones y para albergar a su creciente Membresía. Un proyecto de un Santuario como el que ahora nos enorgullece, es un proceso lento. Las dificultades económicas para pagar el predio, la angustia de la inseguridad de la posesión, los esfuerzos evangelísticos, la planeación, la lenta marcha de todo género de trámites y la obra constructiva en general, nos mantuvo ocupados permanentemente a Pastores y laicos. Hay un hecho indiscutible. Los pastores van y vienen (he vivido la mitad de cambios pastorales de la Segunda), los laicos, si Dios nos concede la vida, permanecemos.

Viví la experiencia de conocer nuestro terreno, de ver abrirse los cimientos, de escuchar del sufrimiento de nuestros Diáconos y servidores por las inclemencias del lugar para el desarrollo de labores ten encomiables como el Evangelismo y la Predicación. El Hermano Luis Bernal, cuando era un Diácono, realizó en el terreno Cultos al aire libre, ¡bajo una higuera!

Un entrañable amigo mío nos regaló los planos y el tiempo para viajes frecuentes desde el Norte de la ciudad. Acudí a la celebración de la Dedicación del lugar al Señor y colocación de la Primera piedra y fui, junto con otros hermanos que merecen un alto reconocimiento pero permanecen en el anonimato, compañero que ilusionado veía poco a poco crecer Nuestro Templo

La década Ochenta y Cinco - Noventa y cinco fueron años de culminación de obras. La mayoría de nuestros espacios ya estaban cerrados y algunos muros terminados. Se colocaron algunos pisos y vivimos tiempos en que la ventilación era excelente, ¡No había ventanas! Parecería que estoy narrando “Mi Obra” ¡nada más lejos de la realidad! CINCO pastores, UNA DOCENA de laicos comprometidos y MUCHOS líderes, lograron esto. Yo solo les acompañaba, les apoyaba en lo que me solicitaban. Era su feliz colaborador. ¡Ningún papel protagónico! A la llegada del Hermano Gabriel como Pastor, la Iglesia estaba lista para la siguiente etapa constructiva.

En 1999, se remodelaron los Sanitarios para dejarlos para uso exclusivo de las Mujeres y se construyeron los de los Hombres en la parte superior. También en ese año se techó el Salón Grande.

En 2002, se modificaron las ventanas del templo, pues anteriormente eran celosías y ahora quedaron con dos hojas para mejorar la ventilación.

Hasta esa fecha, solo se había pensado en mantenimiento y modificaciones utilitarias y de conservación del inmueble, pero luego se presentó un suceso que disparó el deseo de ahora iniciar la terminación definitiva del templo. Nos visitó el día 2 de Octubre de 2005, proveniente del Estado de Querétaro, el Hermano Felipe Flores, un laico amigo de la familia López Hernández, quien nos predicó y nos animó en ese sentido. Prometió donarnos la alfombra, y lo cumplió. Nos envió posteriormente el costo total de la instalación, $ 14,500.00 Pesos.

Con entusiasmo arrancamos el proyecto de hermosear nuestras instalaciones. Desde las primeras modificaciones, el Hermano Abinadab y su esposa Zoila se habían echado la tarea de las mejoras. Consecuentemente, Por disposición del Pastor se les aceptaba el nuevo ofrecimiento de dirigir los trabajos. Serían ellos mismos quienes continuarían el proceso y lo han hecho notablemente coordinando, supervisando y aplicándose a todas las tareas que tal proyecta implica.

El piso del templo había sido colocado quince años atrás y era de mosaico. El techo es de láminas de asbesto pero no existía plafón. El pasillo interior, las escaleras y el Salón Grande, tampoco tenían piso. Se recubrieron los pisos y se colocó el plafón. También se modificó el bautisterio para darle una nueva apariencia. ¡El templo quedó realmente hermoso! Las voluntades puestas al servicio de la Iglesia, los recursos financieros que su potencial ha prodigado, y sobre todo, la voluntad y apoyo divinos, nos han permitido estos logros.

El siguiente paso fue el Comedor. Con la intención de que éste lugar de convivencia nos dignificara, la Iglesia se lanzó al proyecto de remodelación integral. Digno es aquí mencionar de nuevo el gesto de una de nuestras Hermanas que ya descansa en el Señor, la Hermana Elba López, quien partió a la presencia del Señor el día 5 de Agosto de 2005. Ella dispuso en vida aportar una donación para mejoras del templo y su hija Cindy nos la entregó. El Hermano Gabriel declaró desde el púlpito, que la aportación de la Hermana había sido la cantidad de $ 67,000.00 Pesos. Su donación más las aportaciones de nuestra Feligresía, nos permitieron la inversión que ascendió a la cantidad de $ 260,000.00 Pesos. ¡Mil gracias a todos los involucrados! Usted Hermano que está leyendo esta narrativa, está incluido por su ayuda a la Iglesia, sus aportaciones del tamaño que hayan sido éstas y por sus oraciones. El Comedor fue inaugurado por nuestra misma Membresía, quien presidida por el Pastor, hizo la declaración dedicándolo para el servicio de la Iglesia el día 9 de Enero de este año, 2011. Enseguida todos compartimos una comida elaborada con mucho cariño por algunas de nuestras Hermanas.

CAPÍTULO 10

NUESTROS PASTORES (En orden cronológico)

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(Por favor, dé click en el nombre del pastor que desee conocer)


SANTANA BARRAZA PONCE


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El Estado de Chihuahua, asiento de los orígenes de nuestra Iglesia en México, también fue el lugar de nacimiento del Hermano Santana Barraza. El día 3 de Noviembre de 1922 en Dolores, Chihuahua, él vio por vez primera la luz de éste mundo. Siendo un jovencito de apenas 17 años de edad fue bautizado en el Nombre de Jesucristo en Mazatlán, Sinaloa, el día 16 de Septiembre de 1939 por el Hermano Melesio Gaxiola. En ese mismo lugar fue ordenado al Ministerio a sus veinte años de edad, en 1942 y ocupó su primer Pastorado en Las Guásimas, Sinaloa. Le seguirían muchos otros en ese Estado.

En el año de 1950, siendo Asistente del Pastor José Avalos Orozco, en Ruiz, Nayarit, contrajo matrimonio en con la Hermana Ernestina Gándara, quien vivía en Santiago Ixcuintla. Cuando él era el Pastor en Yago, su patrón, Los Ferrocarriles del Pacífico, le conceden un cambio y sale de allí para arribar a esta ciudad en el año de 1955. Llegan a congregarse con toda su familia, a la Primera Iglesia de Guadalajara, la única en ese tiempo. Aunque el Hermano era buen conversador, era una persona muy seria en sus prédicas y lo hacía con mucho respeto. Rara vez recuerdo haberle visto sonreír siquiera al estar exponiendo la Palabra de Dios durante su predicación..

Según he consignado en el Capítulo 2, el Hno. Eliseo Barraza narra que estando su papá colaborando con el Hermano Murillo en la Colonia del Fresno: “ Es nombrado el Primer Pastor Oficial de la Segunda cuando ésta es declarada Iglesia en 1960”. Al año siguiente, el Pastor Barraza entrega el pastorado al Hermano Juan Murillo. Nuestros hermanos Santana Barraza y su esposa Ernestina Gándara fueron bendecidos con siete hijos pero perdieron a cinco. Los únicos sobrevivientes fueron Ismael y Eliseo, Ismael falleció en Diciembre de 2011 y Eliseo ejerce el pastorado. El Hermano Onésimo Ponce y el Hermano Santana eran primos. Eliseo recuerda los frecuentes Cultos Matutinos en la Iglesia, cuando ésta estaba por la Calle Naranjo. ¡Empezaban a las 6 de la mañana!

El Rev. Santana Barraza hizo oficial el Himno “Salid Valiente, Batallón de Israel”, para ser cantado al pasar y regresar a sus lugares el grupo de Jóvenes de la época. Por aquel entonces era obligación presentar un Himno al Señor por Fraternidad, antes llamadas Sociedades. Ni se preguntaba si alguna quería cantar, simplemente se decía: La Sociedad Tal, ¡pase a cantar su alabanza! Cuando era el turno de los Jóvenes, estuviese el hermano Santana presidiendo o no, simplemente empezaba a sonar su guitarra con las notas del Himno y ¡todo mundo a cantar! En los primeros años de la década de los Setentas, cuando su servidor llegó a la Segunda, todavía me tocó tomar parte en esta arraigada costumbre.

Cuando llegué a la Iglesia en 1972, me tocó un par de veces pasar las Veladas de Año Nuevo con los jóvenes en la Colonia La Nogalera. Ésta estaba a las orillas de la ciudad y hacía un frío terrible. Para llegar a la Colonia debíamos pasar por las actuales calles Gobernador Curiel y López de Legaspi cuando éstas no tenían pavimento siquiera y la propia Colonia Nogalera estaba sobre calles de tierra. Antes de irnos a dormir, lo cual hacíamos como podíamos repartiéndonos en las casas de las familias Barraza y Ponce, nos confortábamos cantando, rompiendo piñatas, haciendo fogatas y cenando atole y tamales que la Hermana Ernestina nos preparaba ¡Nos sabían a gloria!

En el año de 1973, se retira de nuestra Iglesia para irse en calidad de Pastor en la Iglesia Cristiana Universal en la Colonia La Nogalera desde donde es llamado al descanso el día 6 de Octubre de 1997. A su servicio fúnebre acudimos un buen número de Hermanos de la Segunda Iglesia incluyendo a nuestro ex Pastor, el Hno. José Avalos, quien ya había entregado el pastorado de la Segunda Iglesia apenas el año anterior. La Hermana Ernestina alcanzaría a su esposo un par de años después, el día 20 de Diciembre de 1999.

El Señor le concedió celebrar sus Bodas de Oro Pastorales y vivir 6 años más en servicio activo. Su pastoreo incluyó 32 años en Iglesias Apostólicas y 24 años en la Universal. ¡Un cristiano destacado quien supo vivir de acuerdo a sus convicciones!


JUAN MURILLO FRIAS


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El Rev. Juan Murillo Frías nació en Panindícuaro, Michoacán el día 15 de Mayo de 1916. Fue bautizado en el Nombre de Jesucristo el día 7 de Septiembre de 1941 en Mazatlán, Sinaloa por el Rev. Donaciano Gaxiola en un ceremonial en el mar. Ordenado al Ministerio en 1946, viene a vivir a Guadalajara en donde en 1950 preside los Cultos en la Colonia del Fresno que dieron origen a la Segunda Iglesia.

En su primer matrimonio le nació Fany, su hija mayor, quien se casaría luego con el Rev. Vicente Moreno Reyes. El Hermano Juan se casa en segundas nupcias el día 15 de Septiembre de 1951 en esta ciudad con la Hermana Dominga Rodríguez con quien compartiría el resto de su vida y con quien procreó Once hijos: Eva, Miguel, Dina, José, Cipriano, David, Isaac, Adán, Moisés, Eliseo y Raquel.

Era un Ministro con poca preparación académica formal, con un carácter Ministerial humilde y con ánimo siempre dispuesto a servir. Le encantaba cantar, recitar poesía, testificar y era siempre de los primeros en ponerse de pie para dar gracias y pedir las oraciones de la Iglesia. Estaba siempre atento a las necesidades de ministración y visitaba a los Hermanos. Si había enfermos, desalentados o necesitados, él estuvo siempre dispuesto a visitarlos, comisionado por su Pastor o por iniciativa propia.

Solo por mencionar algunos lugares que el Hermano atendió, cito: Poblaciones como Zapopan, Mezquital del Oro (Zacatecas), Concepción de Bramador, Talpa, Mascota, Atenguillo, San Agustín y Ocotlán. Destaca su actuación en el Penal Federal de Islas Marías en donde gracias a sus esfuerzos y la ayuda de algunos hermanos, entre ellos la Hermana Elba López y su siempre fiel esposa "Minga", fundó una pequeña Iglesia en donde bautizó a varias personas. Era considerado además, precursor de las Iglesias Segunda de Guadalajara y Atotonilco el Bajo, Jalisco, en donde realizó el primer culto que originó la Segunda de Guadalajara en Enero de 1950 y para la Iglesia de Atotonilco el Bajo, el día 20 de Noviembre de 1988. La Obra en Atotonilco culminó con su declaratoria como Iglesia el día 27 de Diciembre de 1992.

El hermano también realizó los primeros cultos que dieron origen a la Obra en Chapala, Jalisco, habiendo realizado el primer Culto barrial en la “Isla de Los Alacranes”, de acuerdo al testimonio de la Hermana Fany Murillo, Viuda del Rev. Vicente Moreno. Declara también la Hermana Fany de Moreno que su padre Juan Murillo, fue quien presidió los primeros cultos en la Colonia Oblatos que eventualmente darían origen a la Tercera Iglesia de Guadalajara. Durante los años 1964 y 1966 el Hermano Vicente Moreno era el Pastor y Presbítero en la Primera Iglesia de Guadalajara y fue cuando comisionó al Hno. Murillo para que realizara Escuela Bíblica los Sábados en esa Colonia para que él pudiera a su vez acudir los Domingos a la Escuela Bíblica en la Primera Iglesia y luego acudiera a los Cultos de entre semana a la ya declarada Segunda Iglesia.

Este constante ir y venir de nuestros Ministros muestra cómo la Iglesia se sentía como una sola por aquellos días. También durante el Pastorado del Hermano Vicente Moreno se adquirió el terreno para la Tercera Iglesia el cual le fue comprado a Telésforo Moreno, quien vendía terrenos por aquella zona en esos tiempos. Sin embargo, manifiesta la Hermana Fany no estar plenamente segura de que este hijo del Hermano Francisco Moreno haya sido el vendedor y que bien pudo haberse tratado de algún otro de los Moreno. Por aquellos días, el Hermano Timoteo Torres adquirió también un terreno en donde viviría su hijo, el Hermano Elías, padre éste de nuestro hermano Eliseo Torres. Debido a que el hermano Timoteo tuvo problemas para pagar tal predio, se lo pasaron a la familia Murillo quien de esta forma se fue a vivir a la Colonia Oblatos durante unos cuatro años. Recuerda Ana Eva Murillo que viviendo y acudiendo a los Cultos en la futura Tercera Iglesia, le tocó cumplir y celebrar sus Quince años ahí, hecho ocurrido en el año de 1967.

El hermano Juan Murillo fue el segundo Pastor Oficial de Nuestra Congregación y frecuentemente nuestro Pastor Interino. Un caso documentado es cuando recibe la Segunda de manos del Hno. Francisco Moreno el día 20 de Marzo de 1969. Lo anterior lo confirma el propio Hno. Moreno en su Reseña publicada en la publicación “La Voz Occidental” en el año de 1980. Sin embargo, sin ejercer el pastorado, entrega el cargo de inmediato al siguiente Pastor Oficial, el hermano Víctor Rodríguez. El Hermano Juan fue casi siempre asistente pastoral oficial o no de todos nuestros Pastores. También ocupó el cargo de Secretario local de la Iglesia en la década de los Sesentas.

Fue al solicitar su credencial ministerial el día 5 de Mayo de 1977 que el Hno. Murillo declara oficialmente que las actividades de carácter evangelístico que dan origen a la Segunda Iglesia fueron iniciadas el día Martes 10 de Enero de 1950. El día 30 de Junio de 2004 murió su esposa Dominga (la Hermana “Minga” para todo nosotros).

Nunca se retiró oficialmente de esta Congregación en la que vivió sus 55 años de los 64 que destinó a servir al Señor Jesús. Partió a la presencia del Señor el día 13 de Junio de 2005, a la edad de 89 años de edad. Su vida y Ministerio nos hacen a muchos recordarle con nostalgia, aún habiéndole conocido como un hombre de recio carácter.


OSCAR HILL OLGUIN


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El Rev. Oscar Hill, nuestro Tercer Pastor, solo nos pastoreó aproximadamente durante un año. El es uno de los únicos dos ex pastores a quien no conocí y solamente tengo referencias de él aunque no datos precisos de su Biografía. En nuestro Libros él solamente suscribió dos Actas. Una de Bautismo y otra de Presentación de Niños. En un caso el Secretario local era el Hermano Santana Barraza y en el otro lo era el Hermano Roberto Palomares.

Justamente el Hermano Palomares me narra algunos rasgos de su personalidad. Me refiere que: “se trataba de una persona extremadamente rígida en sus convicciones”. En la fotografía de su matrimonio, que sí me llegó, las apariencias confirman su testimonio. Aparece el Hermano Oscar con su Biblia en la mano, aún en la foto de estudio en que se guarda el memorial de su enlace matrimonial. El Hermano contrajo matrimonio con la Hermana Marthita Varela, una Miembro de la Primera Iglesia quien era muy popular por aquellos tiempos particularmente por su habilidad musical. Se dice de ella que era una excelente ejecutante al piano lo cual hacía con maestría y se encargaba de musicalizar los servicios litúrgicos y de ensayar con los prospectos cantantes en los Cultos, que por aquella época eran relativamente numerosos. La hermana Virginia Gómez de Avalos me comenta que ella conoció a Marthita pero le perdió el rastro hace ya algunos años.

Sigue narrando el Hno. Palomares: “Oscar era muy celoso de la doctrina y no le gustaba la Revisión 1960 de las Escrituras. Su prédica era muy rígida y llena de exhortación. Creo que su celo rayaba en el extremo”.

Similares testimonios me han sido comentados. Otra persona que me testificó al efecto, fue la hermana Fermina Morales, una notabilísima mujer Miembro de la Primera Iglesia. Ella es jubilada del Seguro Social en donde estuvo laborando todavía en la década de los Setentas y a quien tengo el honor de conocer. Un testimonio más, descriptivo de la personalidad del Hermano Hill, me lo dio Rebeca Valdovinos, asistente a la Segunda de los Cincuentas y Sesentas. El Hermano Salvador Ruvalcaba y su esposa Chuyita me confirmaron el día 14 de Julio de 2011, que los apellidos que el Hermano usaba eran justamente “Hill Olguín” y no Gil ni Holguín.

No he podido contactar a parientes del Hermano. El recibió el pastorado de esta Segunda Iglesia aproximadamente en Febrero de 1962 de manos del Hermano Juan Murillo y entregó la responsabilidad de ésta el mes de Enero de 1964 al Hermano Felipe Topete.


FELIPE TOPETE AMADOR


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Nuestro Cuarto Pastor fue el Jalisciense, “naturalizado Nayarita”, el Rev. Felipe Topete Aguilar. Este es el segundo de solamente dos de todos nuestros Pastores a quienes no tuve el gusto de conocer personalmente. El Hermano nació el 24 de Mayo de 1903 en la Población de Ayutla, Jalisco y quedó huérfano de padre a los 5 años de edad. Su madre se ganaba la vida dando asistencia a soldados estacionados en la localidad y tuvo la desdicha de perderla a ella también en 1915 en plena época Revolucionaria.

Huérfano a los 12 años de edad. Posteriormente, cuando era todavía casi un adolescente, ingresó al Ejército. Ahí aprendió el oficio de Repostería el cual, combinado con el Comercio, le permitió sobrevivir más tarde durante su vida en la Sociedad. A los veinte años de edad inició una Unión Libre con la señora Victoria Rodríguez con la que finalmente se casaría un día del mes de Enero, justo antes de proceder al bautismo.

El hermano fue bautizado en el Nombre de Jesucristo en Santiago Ixcuintla, Nayarit, el día 3 de Febrero de 1933 siéndole administrado el sacramento por el Patriarca Nayarita Francisco Ávalos Virgen. En cuanto fue bautizado se convirtió en el Auxiliar de su Pastor y ocupó los cargos de Diácono, Pastor, Evangelista local y Anciano (los actuales Presbíteros) sin aparentemente ser instalado y ordenado de conformidad con las formalidades que la Iglesia Apostólica requiere.

Aparentemente, al analizar fechas, coinciden las épocas en que el Hermano Ávalos llegó a pastorear la Primera de Guadalajara y el Pastor Topete llegó a la Segunda. El Hermano Topete recibió la Iglesia de manos del Pastor saliente, el Hermano Oscar Hill Olguín en alguna fecha en 1963. Solo nos pastoreó unos meses y se fue a sustituir al Hermano José Ávalos a la Primera, en cuanto asoma el Año.

Un dato avalador de estas fechas es el que en la foto de la “simpática Congregación de la Segunda Iglesia de Guadalajara”, publicada por el Hno. Gaxiola en 1964, aparecen tanto el Hermano Hill como el Hermano Topete. Muy posiblemente el cambio pastoral se estaba efectuando porque congruente con la declaración de Becky Valdovinos, la foto fue tomada en 1963 ¡a tiempo para la publicación en la Historia del Cincuentenario, la cual fue en 1964! No podía haber aparecido en la foto en su calidad de Obispo porque entonces la fotografía ya no serviría como material y él no habría sido nuestro Pastor. Nuestros Libros nos hacen merecedores de tal honor.

El Hermano Topete suplió en la Primera Iglesia de Guadalajara al Pastor José Ávalos Orozco cuando éste partió el día 2 de Enero de 1964 (Según declara Raquel Topete) al Campo Misionero en Nicaragua, Centro América. Era interino de dos cargos, Pastor y Obispo del Distrito. Dado que parece que hasta entonces se dieron cuenta que el Hermano Topete no había sido formalmente ordenado, durante una Convención de la cual no disponemos el dato, fue debidamente consagrado por los Hermanos Maclovio Gaxiola López, Felipe Rivas Hernández y José Ortega Aguilar, conocidos por las generaciones Apostólicas como “Los tres grandes”.

El día 14 de Septiembre de 1983, por complicaciones del Mal de Parkinson que le aquejaba, partió a estar con el Salvador. Estaba jubilado, se congregaba en la Primera de Tepic y vivía en su casa de siempre, la ubicada en el 463 Oriente de la Calle Zapata, en la ciudad capital del Estado Nayarita, tierra del ilustre Amado Nervo.

No tengo datos sobre su esposa, la Hna. Victoria. Solo sé que ella le alcanzaría en el camino, víctima de Enfisema, casi cinco años después y se iría justo al llegar la Primavera de ese año, el día 21 de Marzo de 1988.


SALVADOR RUVALCABA BRAVO


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Nuestro Hermano Salvador Ruvalcaba nació el día 26 de Octubre de 1926 en la población de Copala del Municipio de Zapopan. Sus padres, Estanislao Ruvalcaba y María Bravo eran de la comunidad católica del área. El día 12 de Septiembre del año 1955, contrajo nupcias con la señorita María de Jesús Presaz Garín en esta ciudad de Guadalajara. Antes de un año después de su enlace, ya se habían convertido al Evangelio en virtud de la labor testimonial del Hno. Enrique Pérez Curiel, Miembro de la Primera Iglesia y quien era compañero de trabajo del aún no bautizado Hermano Ruvalcaba.

La pareja enseguida se entregó en brazos del Salvador mostrando a la Iglesia su decisión y ratificándola al descender a la pila bautismal el mismo día. ¿La fecha? Celebrando la festividad civil de la independencia, ellos declaran la no dependencia de éste mundo siendo bautizados el día 16 de Septiembre de 1956, por el Hermano Oscar Hill Olguín, Pastor Interino en la Primera Iglesia. El Hermano Ruvalcaba declaró oficialmente por escrito a las Autoridades Nacionales de la Iglesia, haber ocupado el cargo de Tesorero General y Maestro de la Escuela Bíblica Dominical en la Primera Iglesia, sin establecer fechas.

No transcurren dos años y el Hermano es instalado al Diaconado a propuesta del Pastor de la Primera, el Rev. Herminio Rentería. Unos años después en la ciudad de Tepic, Nayarit, el día 29 de Marzo de 1963, fue examinado y aprobado para la ordenación por los Ministros Melesio Segovia, Felipe Topete Amador y Francisco Ávalos Virgen. La consagración estaría a cargo de un personaje extraordinario para nosotros en esta Segunda Iglesia, el Obispo José Ávalos Orozco. La joven pareja (él de unos 33 años), tras la celebración, regresa a esta ciudad para ponerse en las manos de Dios.

El entonces Pastor de la Primera Iglesia, el Hermano Francisco Moreno Flores le envía como Misionero local a trabajar a la naciente Tercera Iglesia de Guadalajara a cuyo arribo se encuentra con un panorama muy triste. Encontró solo 5 miembros. Entre ellos a los Hermanos Froylán González y María Moreno, con quienes contándose su esposa y él, completaban el número de Siete. Desconozco qué mas ocurrió en esa Congregación pero en los meses subsecuentes, los primeros días del año 1964, el Hermano llega a esta Segunda Iglesia y toma sus riendas de mano del Hermano Felipe Topete, quien nos estaba pastoreando pero a quien se le ordenan otras responsabilidades.

De acuerdo a nuestros Libros y a la autobiografía del Hermano Francisco Moreno, Nuestro hermano Ruvalcaba prestó sus servicios en esta Iglesia de Enero de 1964 al 23 de Marzo de 1967, que es cuando le entrega el pastorado al Rev. Francisco Moreno Flores. Nuestros Hermanos Ruvalcaba están viviendo todavía en Zapopan a la fecha. Cuando les visité me atendieron tan espléndidamente ¡como si yo fuese un Obispo! Su afabilidad es notable. Están pastoreando una Iglesia Independiente en Zapopan y no tienen ningún inconveniente en fraternizar con la Membresía de la Iglesia Apostólica. El problema de separación de la Iglesia lo ven ellos como algo correcto por parte de sus líderes en su momento pero gracias a Dios, ¡Siguen declarándose nuestros Hermanos!


FRANCISCO MORENO FLORES


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Originario de Santo Niño, Durango, en donde naciera el día 4 de Octubre de 1907, el Hermano Moreno creció y permaneció en su tierra natal toda su juventud. Ahí conoció a la que luego sería su esposa, Lorenza Ayala Rentería, nacida el día 10 de Agosto de 1909 ahí mismo. Dado que su hija mayor, la Hermana Mary, nació el día 5 de Diciembre de 1927 pudiéramos deducir que ellos contrajeron matrimonio a más tardar a principios de ese año, 1927, cuando sus edades rondaban los 20 y 18 años respectivamente.

Dios concedió a la pareja 14 hijos de los cuales solo seis llegaron a la edad adulta y todos viven en Guadalajara. Ellos son María, Telésforo, Nicolás, Francisco hijo, Guillermo y Eliú. La Hermana María es muy conocida en la Tercera Iglesia de Guadalajara, de donde es vecina y en donde sigue prestando valiosos servicios a la Iglesia. El Hermano Eliú tenía y aún tiene una tapicería al norte de la ciudad y fue compañero de labores en el Instituto Mexicano del Seguro Social, de quien esto escribe.

El día 6 de Abril de 1939, a los 31 años de edad llega a San Juan de Guadalupe, Durango, para ser bautizado en el Río Aguanaval, en compañía de su esposa y sus señores padres, Zeferino Moreno y María Marcos Flores. Fueron todos bautizados por el Rev. J. Gpe. García Enciso. A los tres meses el Hermano Moreno recibe el Espíritu Santo e inicia la Iglesia en ese lugar. Al año ya eran veinte Hermanos por lo que en la Convención de 1940 en Torreón, el Hermano fue ordenado al Ministerio (sin pasar por el Diaconado).

El día 20 de Enero de 1957 el Hermano Moreno, en compañía de toda su familia, recibe la Primera Iglesia de Guadalajara por mandato de la Convención de 1956. La Iglesia acababa de pasar por una división. ¡La membresía la componían 12 personas! Se inicia vigorosa actividad espiritual y el Señor responde de manera que los Hermanos ya no cabían en el templo. Por lo tanto, se empieza a organizar la Segunda Iglesia de Guadalajara. El mismo Hermano Francisco firmó las Escrituras de adquisición del terreno de la Segunda en Naranjo que no se había escriturado

El Hermano Francisco Moreno entrega la Primera Iglesia al Hermano Herminio Rentaría el día 21 de Marzo de 1961 para asumir el Obispado del Distrito de Zacatecas en forma interina por un año y luego por cuatro años más como Obispo Constitucional. El día 23 de Marzo de 1967 el Hermano Salvador Ruvalcaba le entrega la Segunda Iglesia de Guadalajara. El Pastor Ruvalcaba se traslada a la Tercera Iglesia que ya estaba organizándose. Tras dos años de pastoreo, el Rev. Moreno Flores entrega al Hermano Juan Murillo la Iglesia el día 20 de Marzo de 1969 en forma interina, para que él se la entregue al Hno. Víctor Rodríguez, lo cual el Hno. Juan hace de inmediato.

El 11 de Septiembre de 1977 recibe la Iglesia de Altavista de Ramos que estaba a cargo del Hermano Aurelio Pérez y acababa de sufrir una división o “cortamiento” como le llamaba el Hermano Francisco. Trabajó fiel y arduamente y pasada la crisis, entrega la Iglesia al Hermano Zacarías Andrade el día 4 de Septiembre de 1978. ¡Última labor pastoral del Hno. Francisco!

El Hermano Beto Palomares describe al Hermano Francisco como una persona muy seria, pero que una vez en confianza, era muy platicador. Adoraba el Estado de Zacatecas y era común que contase algunos chascarrillos durante su prédica. El Hermano Francisco Moreno partió a la presencia del Señor el 8 de Octubre de 1985. Su esposa le seguiría unos nueve años después, el día 9 de Noviembre de 1994.

Meritorio es también mencionar brevemente, que por todos los lugares en que sirvió el Hermano Francisco se realizaron obras materiales, adquisiciones de terrenos, crecimiento espiritual y numérico de las Membresías y en general, progreso dado por el Dueño de la Obra quien tanto favoreció a este fiel Hombre de Dios. Su carácter, bondad, sabiduría y sencillez, fueron evidentes y nos tocó disfrutarlas a quienes tuvimos el privilegio de conocerle.


VICTOR RODRIGUEZ GARCIA


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Nuestro Hermano Víctor Rodríguez García nació el 5 de noviembre de 1916 en el poblado de El Tuito, Jalisco. A los tres años quedó huérfano y gracias a que fue adoptado por una familia generosa, pudo sobrevivir y allí mismo estudiar la Primaria. Tras viajes aventureros realizados a partir de los trece años se establece en Compostela, Nayarit. Al estar viviendo en ese pueblo conoció a la señorita María Macías Casillas con quien contrajo matrimonio en el año de 1935. De esta unión les nacieron en 1941 y 1944 respectivamente, dos hijas, Ramona Alicia y Gloria Mercedes.

Al estar radicando en Acaponeta, Nayarit, el año de 1948, el hermano Víctor y su familia comenzaron a escuchar la predicación del Evangelio. No es sino hasta que se trasladan a Tecate, Baja California ese mismo año, cuando Dios cambió su vida. El 6 de julio él y su esposa son bautizados en el Nombre de Jesucristo en el templo de la Primera Iglesia de Tijuana. Posteriormente, en 1950, al estar trabajando como bracero en San Fernando, California, recibió el Espíritu Santo y enseguida, habiendo regresado a Nayarit, fue instalado al Diaconado en la Primera Iglesia de Tepic.

Empezó a colaborar con su Pastor en la evangelización, habiendo logrado ganar almas para Cristo y contribuido en esa forma a establecer iglesias en Mecatán, La Bajada, La Palma, Aticama, y Santa Cruz, entre otros lugares. Al comprobar así su vocación de servicio, fue ordenado al Ministerio en Tepic en 1952. Se convirtió enseguida en Asistente del Pastor de esa iglesia. Su primer pastorado fue en el pueblo de La Bajada, Nayarit por tres años. En Estación Ruiz pastoreó por un año. Después volvió a pastorear en La Bajada por cuatro años más. También estuvo pastoreando en las Iglesias de La Palma, Mecatán, Ejido Emiliano Zapata, Tuxpan, Villa Hidalgo y Segunda de Tepic.

El Hermano Víctor llegó a la Segunda Iglesia de Guadalajara el día 20 de Marzo de 1969 para recibirla de manos del Hermano Francisco Moreno Flores. A nuestro Hermano Víctor le tocó realizar el cambio de las instalaciones de nuestro templo, el cual había estado funcionando en la Calle Naranjo. Al no poder contenernos ya ese lugar tan pequeño, las autoridades decidieron la compra de un terreno mayor, resultando en nuestro cambio a la finca de Durazno No. 1257 en la misma Colonia del Fresno.

Por disposición Episcopal, el Hermano le entrega la Iglesia al siguiente Pastor, el Hermano Vicente Moreno Reyes, con quien haría un “trueque” al irse él a pastorear la Iglesia de donde provenía su sucesor, la Primera de Guadalajara. Después de pastorear la Primera Iglesia, estuvo colaborando como Evangelista Nacional en León, Guanajuato. En 1985, después de treinta y tres años de haber servido leal y satisfactoriamente en el Ministerio, le fue concedida la jubilación por el servicio que prestara a la Iglesia que amó y a la cual se entregó totalmente.

Al retirarse en 1986, estableció su residencia con sus familiares en Cd. Victoria, Tamaulipas donde siguió ejerciendo su Ministerio activo al lado de los Pastores de la Iglesia en ese lugar. En el año de 1997 todavía radicando en Ciudad Victoria, y después de 62 años de vida matrimonial con la Hna. María Macías, el Señor Jesús decidió llevársela a descansar, quedando el Hno. Víctor solo y al cuidado de sus hijas Ramona Alicia y Gloria Mercedes. Transcurridos tres años y estando temporalmente recibiendo atención médica en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, el 23 de agosto de 2000, a la edad de 84 años y habiendo cumplido 52 años de haberle entregado su vida a Cristo, durmió en los brazos de su Salvador para resucitar al toque de la final trompeta en el recogimiento de la Iglesia. A todos con quienes se relacionó durante su vida y que lo conocimos, nos legó un bello ejemplo de fidelidad al Señor Jesucristo y a Su Causa.


VICENTE MORENO REYES


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El hermano Vicente Moreno Reyes nació en Hostotipaquillo, un pueblecito de Jalisco, el día 7 de Abril de 1926. Vivió una niñez de orfandad y una juventud de la cual no sabemos mucho pero él nos confesaría después, que fue alejada de Dios. El día 21 de Septiembre de 1951 (¡Hace casi sesenta años!), el hermano fue bautizado en el Nombre de Jesucristo en Deleno, California, por el Pastor Pilar Moreno. El día 7 de Abril de 1954, a los 28 años de edad, contrae matrimonio con la hermana Fanny, hija del Hermano Juan Murillo Frías.

Al siguiente año (1955), es instalado al Diaconado por el Anciano Benito Peña Cortés en esta ciudad de Guadalajara. El Hermano es ordenado al Ministerio el día 20 de Octubre del mismo 1955 en la Convención General en Torreón, Coahuila. Fue ordenado por el Rev. Felipe Rivas Hernández y le es encomendado su Primer pastorado en 1958 en la Tercera Iglesia del Distrito Federal y luego pastorea la Cuarta y la Primera para culminar seis años de servir como Pastor al año de 1964. Siendo Secretario de Educación Cristiana durante la gestión del Hermano Manuel J. Gaxiola, le enorgulleció haber trabajado con él por lo que a estos dos grandes hombres de nuestra Iglesia les unía una gran amistad.

Durante los siguientes dos años pastorea la Primera Iglesia de Guadalajara, en donde es también Anciano. En 1966 es nombrado Obispo del Distrito trasladando su residencia a la ciudad de Tepic, Nayarit. Cumplido su término episcopal, regresa en 1970 a pastorear la Primera Iglesia de Guadalajara lo cual hace durante solo un par de años. Sin embargo en esos dos años, se termina de construir el templo en la Tercera, se negoció la compra de la finca para la Segunda y se empezó a buscar lugar para la Iglesia de Zapopan. El día Primero de Julio de 1972 llegó a la Segunda Iglesia al relevo de la responsabilidad pastoral, para recibirla de manos del Hermano Víctor Rodríguez. La Iglesia estaba muy endeudada y la Membresía era poca y dispersa. La lista de Miembros en la Entrega-Recepción, eran ¡Menos de una Docena!

El Hermano era el padre de diez hijos y la situación económica de la Iglesia le impulsó a invertir sus modestos ahorros en una tienda de Abarrotes que adquirió en la misma Colonia del Fresno la cual funcionó durante un año aproximadamente. Como el negocio le impedía dedicarse a la Obra, probó suerte por unos meses como chofer de taxi, que ofrecía un poco más de flexibilidad horaria. La Iglesia le reclamaba cada vez más y finalmente se dedicó de lleno a ella. Entonces su esposa, la Hermana Fany, obtuvo empleo en una fábrica para apoyar la economía familiar. Los méritos del Hermano consistieron principalmente en que bajo su gestión la deuda por la finca se liquidó y se estuvo manteniendo un programa radial, alcanzando a varias personas en Atenguillo, entre las que se contaba a las familias Guzmán y Andrade. La Iglesia creció, se obtuvo el predio y se inició la construcción de las instalaciones del nuevo templo en la Colonia Echeverría.

Durante su pastorado estuvo colaborando con el Distrito en su calidad de Secretario Tesorero, bajo el mando del Obispo Abel Zamora con quien le unieron lazos fraternales de gran afecto. Era el Hno. Vicente un hombre de fe y lo demostró a lo largo de los años al involucrarse en proyectos para la Iglesia que a algunos de nosotros, debo confesarlo, nos parecían demasiado ambiciosos.

En el mes de Julio de 1982 tras diez años de pastoreo, se retira y entrega la Segunda Iglesia al Rev. Rubén Becerra. Dejaba una Congregación estable y mucho más numerosa que la recibida diez años atrás. Durante su pastorado se registraron 76 bautismos y recibió numerosos traslados. Sin embargo, la trascendencia de sus acciones dejaron preparada a la Iglesia para iniciar un importante despegue hacia la prosperidad de los años venideros.

En 1982 se traslada a los Estados Unidos y recibe la Iglesia en San Juan. Luego pastorearía Crystal City y Del Río, todas estas Iglesias en el Estado de Texas, en la Unión Americana. En 1990 es nombrado Evangelista Distrital, y finalmente del año 1993 hasta Mayo de 2005, pastorea la última Iglesia de su fecunda carrera, esto es, en la ciudad de Kansas City, Kansas.

Retirado a la vida privada, el Hermano vive en el seno de la Iglesia y de su familia, desde donde es llamado al descanso el día 12 de Octubre del pasado año 2010. El Reverendo Vicente Moreno Reyes sirvió a México y a los Estados Unidos en sus 50 años de vida Ministerial. Lo hizo en cinco Entidades: Distrito Federal, Nayarit y Jalisco en México así como Texas y Kansas en la Unión Americana, en un total de 12 Congregaciones locales.

Le sobreviven su esposa, 10 hijos, 26 nietos y 3 bisnietos. Hemos quedado además, muchos Hermanos en la fe, parientes políticos y simpatizantes personales que hemos sido beneficiados por su Ministerio. En la mente de muchos de nosotros, continúan viviendo nostalgias y memorias de un hombre ejemplar que supo vivir y morir para su Señor.


RUBEN BECERRA PEREZ


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El Hermano Rubén Becerra nació el día 9 de Junio de 1943 en Yahualica, Jalisco. Sus padres fueron Martiniano Becerra Becerra y Soledad Pérez Lizalde, ambos ya finados. Martiniano profesaba la religión Católica en tanto que la Hna. Soledad Pérez era de ascendencia Apostólica. El Hermano Rubén fue bautizado en el Nombre de Jesucristo, el día 26 de Febrero de 1978 en Modesto, California, por el Rev. Julián Aguirre Jr. Alrededor de los 17 años de edad se casó y fue bendecido con tres hijos, Rubén y dos mujercitas. En segundas nupcias se unió con la Hna. Blanquita Lomelí, quien nació en el año de 1951 y a quien nosotros conocimos en los Ochentas cuando su esposo nos pastoreó. La pareja fue bendecida con una numerosa familia de siete hijos.

Fueron los Hermanos Salvador Rodarte, Francisco Moreno y Jesús Sarabia, quienes examinaron al Hermano Becerra el día 3 de Mayo de 1979 aprobando su ordenación al Ministerio, debiendo haber sido ordenado por esos mismos días. El Rev. Becerra era dueño de una voz fuerte, similar a la del Hno. Zamora (para quienes conocimos al Hno. Abel). No requería del micrófono para hacerse oír. Me consta su afición por la mecánica automotriz.

Recibió el pastorado de la Segunda Iglesia de manos del Hermano Vicente Moreno Reyes el mes de Julio de 1982, sin precisar el día del mes. Durante su pastorado, la Segunda se mudó a la Colonia Echeverría en donde realizábamos Cultos en lo que hoy es el Comedor. Estaba interesado en comprarnos la propiedad de Durazno en la Colonia del Fresno pero no se logró la negociación y entonces él compró la casa del 1140 de la Calle Heriberto M. Aja de esta Colonia y estableció ahí su residencia. Era vecino inmediato de la familia De la Rosa Bañuelos. Solo nos pastoreó por unos seis meses y entrega la responsabilidad al Hermano Miqueas Solís en el mes de Enero del siguiente año, 1983. Se trasladó enseguida a Guacamayas, Michoacán a pastorear la Iglesia en ese lugar.

Cuando los Hermanos Becerra se fueron de la ciudad, el Hermano Germán Hernández, les compró el inmueble. El Hermano Hernández estaba interesado en venirse a vivir a la zona porque era Evangelista local de la Iglesia de Zapopan y estaba al cargo de la próxima a ser declarada Cuarta Iglesia de Guadalajara en la Colonia Lázaro Cárdenas. El Hermano Germán continúa viviendo en la finca hasta el día de hoy.

Aunque a la fecha no he podido comunicarme con su familia, sé que el Rev. Rubén Becerra partió a la presencia del Señor cuando era Asistente de Pastor del Hermano Josué Mendoza, en la Octava Iglesia de Tijuana, Baja California Norte, en 1993. Una Pulmonía le arrancó la vida en esa ciudad fronteriza cuando contaba con escasamente alrededor de 50 años de edad. La Hermana Blanca y su numerosa familia emigraron a la Unión Americana hacia el Estado de California pero no los he podido contactar.


MIQUEAS SOLIS VILLA


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Transcurría el año de 1946 en la capital de Baja Californiana Norte, la ciudad de Mexicali, cuando llega a este mundo un nuevo hijo al hogar Apostólico de los Hermanos Francisco Solís y la Hermana Luz Villa. El nuevo miembro de la familia se integrará muy pronto a la Clase Uno de la Escuela Bíblica Dominical. El niño crece y se convierte en un hombre. Huyendo del extremoso clima de Mexicali, se encuentra residiendo en la vecina ciudad costera de Tijuana.

Estando acudiendo a congregarse a la Primera Iglesia de Tijuana, decide entregarse al Señor justo antes de cumplir su vigésimo segundo aniversario de vida y es bautizado en el Nombre de Jesucristo un día de Abril de 1968 por el Pastor de esa Iglesia, el Hermano Alfonso Mascareño. El Pastor descubre en él aptitudes Ministeriales y le propone para ser instalado al Diaconado al siguiente año, 1969. Ejerce el cargo durante un año y en 1970 cambia su Membresía a la Séptima de Tijuana en donde permanece en servicio por unos cinco años. Inquieto como es él, traslada su residencia al Estado de Nayarit donde se casa con La Hermana Alicia Meza, en La Bajada, población de esa Entidad Federativa. Me tocó conocer a la Hermana Alicia unos tres años antes, cuando siendo ella y yo solteros nos congregábamos en la Primera de Guadalajara, lugar al que ella llegó para permanecer una temporada en la ciudad.

Tras dos años de matrimonio, el Hermano Solís es ordenado al Ministerio en la Convención Distrital de Tepic en el año de 1976, siendo Obispo del Distrito el Hermano Abel Zamora. El Hermano ha pastoreado lugares como La Bajada en Tepic; Primera de Guacamayas en Michoacán; Aguascalientes, Aguascalientes; Rincón de López, Colima; Joluta, Guerrero; Misión Buenos Aires Norte, en la Baja California y la Segunda de Guacamayas. Me informa haber sido el fundador de las Iglesias Segunda de Guacamayas y Joluta.

En su unión con la Hermana Alicia, procrearon cinco hijos: Thelma, Samuel, Zully, Vady y Daniel. Cuando el pastoreó esta Iglesia Daniel aún no nacía. En el mes de Enero de 1983, el Hermano Miqueas llegó a recibir nuestra Iglesia de manos del Hermano Rubén Becerra. Solo la pastoreó unos diez meses porque la entregó al Hermano José Avalos Orozco el día 23 de Noviembre de 1983.

Su pastorado fue controversial y hubo varios hermanos con quienes no congenió. Sin embargo, recibió el apoyo, que mucho agradeció, de Hermanos como Roberto Palomares, quien le asistió Ministerialmente y le brindó su compañerismo. La familia Núñez, en su tradicional estilo, le proveyó de compañerismo y convivencia. Otro Hermano que le sirvió de apoyo moral y le favoreció con su hospitalidad, fue el Hermano Atanasio Jiménez. No deja de reconocer también al Hermano J. Guadalupe Dávila por el apoyo que le brindó para poder llevar a cabo la empresa constructiva que se propuso realizar. A todos ellos, el Pastor Solís les agradeció por su comprensión, por mi conducto, cuando lo entrevisté unos quince años después, en 1998. Quienes de los citados aún vivan y me estén leyendo, ¡Les envía un saludo!

Su mayor satisfacción y mérito fue haber terminado completamente el Santuario cuando él recibió la Iglesia porque solamente el anexo del templo, en la Planta Baja, estaba terminado y la Planta Alta estaba incompleta. Esta obra se hizo muy rápidamente, lo que aumenta su satisfacción. Me declaró en esa ocasión que su mayor pesar fue haber sido cambiado de esta Iglesia con la que se encariñó.

Me hizo el favor de enviar unas fotografías en donde la esquina de la calle Carlos A. Carrillo y José Mena no existía. Solamente estaba ahí una choza de adobe la cual los viejos recordamos muy bien. Aparecen el Hermano Lupe Dávila y el Hermano Murillo distinguibles. Aparece también el Hermano Atanasio Jiménez y unos albañiles. Se distinguen también en ella, para alegría nuestra, tres mujeres. Una de ellas es la Hermana Bertha de Ponce ¡trabajando con una pala! Las otras mujeres no las identifico pero una está acarreando arena en una cubeta y la otra maniobrando madera. Aparece también, una enfermera uniformada, quien parece ser la Hermana Bertha Ponce Burgueño.

¡Son imágenes impactantes! Desafortunadamente, su calidad es tan pobre que no pueden ser editadas. ¡Ni modo! Solo para mi disfrute personal de momento. Es obvio decir y de los lectores pensar, que estaré intentando obtener una copia lo mas fiel que me sea posible a la brevedad, aunque fuera de tiempo para esta entrega.

Nuestro Hermano está viviendo actualmente en Tijuana, Baja California Norte y solo lo he contactado vía telefónica cuando él me llama, porque no dispone de una línea telefónica en su hogar. Me manifiesta estar en buen estado de salud.

¡Que Dios le conserve así!


JOSE AVALOS OROZCO


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El Rev. José Ávalos nació en Amatlán de Cañas, Nayarit. No se conoce con certeza la fecha pero fue registrado como nacido el día 25 de Junio de 1916. Sus padres fueron Odilón Ávalos y Matilde Orozco. El Hermano Ávalos fue el sexto de los Siete hijos que su padre procreó y quedaron huérfanos cuando nuestro ex Pastor contaba con solamente cinco años de edad. Sus Hermanos siguieron viviendo juntos como familia durante cierto tiempo, pero cuando empezaron a independizarse, él se quedó con su hermano Francisco, quien era el cuarto de los siete. Con él convivió toda su niñez y adolescencia.

En el año de 1932 se establecieron en el Estado de Nayarit, después de pasar algunos años en los Estados Unidos donde su hermano se convirtió a la fe Apostólica. Adquirieron tierras como Ejidatarios y el Hermano Ávalos trabajó en el Campo y simultáneamente acompañaba a su hermano Francisco en la predicación del Evangelio de Jesucristo, hasta que sintió el llamado a la Vocación Ministerial.

Al siguiente año, 1933, fue bautizado en Santiago Ixcuintla, Nayarit, por el Rev. Felipe Rivas Hernández. Fue instalado al Diaconado el día 25 de Mayo de 1942 propuesto por su hermano, el Rev. Francisco Ávalos, en la Convención General de Tepic, Nayarit. Luego sería ordenado al Ministerio en la Primera Iglesia de Guadalajara el 18 de Enero de 1944 cuando era Pastor el Hno. Donaciano Gaxiola y Obispo el Rev. Maclovio Gaxiola.

Inmediatamente que fue ordenado, se le envió a pastorear la Iglesia en Coamiles, Nayarit, su primer pastorado, cargo que desarrolló hasta el año de 1951. Se encontraba él pastoreando ésta Iglesia cuando conoció a la Hermana Virginia, con quien contraería nupcias el día 12 de Junio de 1952 en la ciudad de Tepic. El Hermano Ávalos estuvo pastoreando las Iglesias de Ruiz, Primera de Tepic, Primera de Guadalajara y Segunda de Guadalajara, desde donde se retiró del pastorado. También ocupó un importante cargo en el Nivel Nacional, en donde se desempeñó como Tesorero de Misiones Nacionales y Extranjeras de 1954 al año de 1962, simultáneamente a los pastorados de las Iglesias en Ruiz y Primera de Tepic. Fue Obispo de nuestro Distrito en dos períodos, el primero alrededor del año 1960 y el segundo de 1970 a 1974. Se trasladó con su familia al Campo Misionero en Nicaragua en donde nació Imara, la penúltima de sus ocho hijos.

Hablar de una trayectoria como la del Hermano Ávalos requeriría muchas páginas pero para nosotros, la Segunda Iglesia, es hablar de un hombre excepcional. Durante su gestión la Iglesia creció en Membresía, en el orden económico, en estructura del inmueble, en promoción fuerte al liderazgo Ministerial y Laico y los logros en la Misión son incuestionables. Se atendieron a ocho Misiones con nuestros Ministros y Laicos, de las cuales unas se declararon Iglesias en su pastorado y otras durante los años inmediatos al fin de su gestión. Esos lugares fueron: Atotonilco el Bajo, Islas Marías, Loma Bonita, Loma Dorada, Mezquital del Oro, Ocotlán, San Agustín y Misión Victoria (hoy Monte Sión). Durante los Doce años de su pastorado, se registraron en Nuestros Libros ¡más bautismos que durante todos los demás pastorados juntos! Sin embargo, el mérito, después del Dueño de la Obra quien es el que lo merece todo, es justo reconocer que no fue por el esfuerzo puramente local. Las Misiones y sus líderes, aunque casi siempre Miembros nuestros, fueron los instrumentos a través de los cuales se logró tal éxito.

La Iglesia ha bautizado durante sus Cincuenta años de vida a 484 personas registradas hasta el día de hoy (13 de Febrero de 2011). De esta cifra, poco más de la mitad, 245, se realizaron durante la administración del Hermano Ávalos. Precisamente en la localidad, fueron 127 y en las Misiones 129. Aún así, es el pastorado durante el cual se han realizado más bautismos de todas las gestiones de nuestra historia. La Época de Oro de esta Iglesia, sin lugar a dudas. ¡Honor a quien honor merece! Aunque sabemos que la Obra es del Señor y es Él quien la mueve, es justo dar el reconocimiento a quienes en ella han servido y se han entregado humildemente para ser usados por El Maestro.

El día 19 de Agosto del año 1995 la Membresía y un buen número de amigos así como su propia familia, le celebramos al Hermano Ávalos sus Bodas de Oro Pastorales. Una vez entregada la responsabilidad al Hermano Luis Bernal el día 31 de Marzo de 1996, el Hermano Ávalos se retira a la vida privada en calidad de Obispo Emérito reconocido por Nuestra Iglesia Nacional. Se va a congregar a la Iglesia de Tlaquepaque, Congregación pastoreada por su hijo Absalón.

Cuando Absalón es enviado a pastorear la Séptima Iglesia de Zapopan, conocida como Monte Sión, el Hermano Ávalos se va con él. Continúa congregándose ahí hasta la fecha. Con las características propias de una persona de esa edad, puede decirse que goza de buena salud y vive en su casa de siempre, en la Colonia Santa María, al Noreste de la ciudad. Legalmente (¡No anda muy lejos de la realidad!), a sus 94 años de edad, sigue utilizando los servicios de su Peluquera de cabecera, la Hermana Paty De Lira y se pone feliz cuando recibe visitas de las personas de antaño, que él recuerda muy bien. Su memoria de recuerdos recientes ya no funciona bien pero ¡De seguro le recordará a usted si le conoció hasta, digamos, hace unos diez años!


LUIS BERNAL ESTRADA


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El Hermano Luis Bernal nació el día 21 de Junio de 1960 en San Martín Sombrerete, Zacatecas. Su Nacimiento muy posiblemente coincide con los días en que nace la Segunda Iglesia como Congregación autónoma. Fueron sus padres los señores Felipe Bernal López y María Estrada Esquivel. Sus Hermanos Andrés y Martín, quienes vivían en esta ciudad, lo trajeron a la edad de 14 años a esta Congregación en donde al cumplir los 15 años, fue bautizado. Su mamá, la Hermana Mary, también fue bautizada el mismo día, el 17 de Agosto de 1975. Los bautizó el Hermano Vicente Moreno y cinco años después, propuso al Hermano Luis para su instalación al Diaconado.

El Hermano Bernal ocupó varios cargos en la Segunda Iglesia. Fue Superintendente de la Escuela Bíblica Dominical y entre la juventud fue Presidente, Secretario, y Tesorero en diferentes períodos. En una ocasión en que el Pastor Vicente Moreno tuvo necesidad de ausentarse por seis meses para viajar al extranjero, él se quedó a cargo de la Iglesia. El día 27 de Diciembre de 1980, contrae nupcias con la Hermana Esperanza Castillo, Miembro de la Iglesia de Zapopan cuyo Pastor, el Rev. Jesús Sarabia se encarga de consagrar su unión ante Dios. Estuvo sirviendo aquí en la Segunda como Diácono durante dos años para enseguida irse a congregar a la Iglesia local de donde provenía su esposa, la de la Villa Zapopana. Este cambio lo realizó la pareja en el año de 1982. Dios les bendijo con tres hijos varones los cuales son todos bautizados y dos de ellos ya están casados. Su hijo Felipe ya les dio un par de nietos.

Al Obispo Gabriel López Favela fue a quien le tocó consagrar al Hermano Bernal en su Ordenación Ministerial, efectuada el mes de Noviembre de 1985 en la Primera Iglesia de Zapopan. Poco más de un año después, el Hermano Luis recibe su primer responsabilidad pastoral. En Marzo de 1987 se convierte en el nuevo Pastor de Tecomán, Colima. Permanece ahí poco menos de dos años y es trasladado a servir en la misma categoría a la Primera Iglesia de Guacamayas. Pastorea esa Congregación Michoacana poco más de cinco años para enseguida venir a hacerse cargo de la Iglesia Apostólica Rivereña de Jocotepec. Luego llega con nosotros y nos pastorea por casi dos años.

El pastorado del Hermano Luis se hizo notorio por el gran apoyo e impulso a los jóvenes. Durante su gestión de solamente dos años, ofició 39 bautismos. Aunque fueron pocos comparados con el total oficiado en la vida de la Segunda, debido a que solo pastoreó un par de años, su pastorado fue el más fructífero de todos los pastores que nos han servido con el criterio de promedio anual. El hermano agradece y destaca el auxilio pastoral recibido durante su gestión, de los Hermanos Daniel Valero, Uziel Peña, Ricardo Álvarez padre y Ricardo Álvarez hijo. Los consideró su total apoyo sin el cual no hubiera podido realizar el papel que Dios le permitió desempeñar entre nosotros.

El mes de Diciembre de 1997, el Hermano Luis es enviado a hacerse cargo de la gran Congregación de Zapopan, la cual pastorea hasta el día de hoy. El hizo entrega de la batuta pastoral en nuestros medios a un hombre de gran trayectoria en la Iglesia, el Pastor Gabriel López Favela quien en ese momento estaba pastoreando la Primera Iglesia de Guadalajara. Curiosamente, se recordará, en 1985 el Obispo Gabriel López Favela había ungido a nuestro Hermano Bernal en la celebración de su Ordenación.

Dado que el Hermano no mencionó durante mi entrevista personal su papel protagónico como Obispo del Distrito durante Dos períodos consecutivos ( de 1998 a 2006), muy seguramente por humildad, quise saber qué opinaba la persona que le es la más cercana y por lo tanto la más autorizada para emitir una opinión. Pregunté a su esposa, María Esperanza (“Pera” para muchos de nosotros), su opinión sobre el Pastor con quien convive cotidianamente. Me encantó su respuesta: “Admiro en mi esposo su notable capacidad como Hombre de Dios, como Expositor de La Palabra y como Administrador totalmente entregado a la Obra del Señor”


GABRIEL LOPEZ FAVELA


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El día 27 de Febrero de 1941 en Cerro Agudo, Municipio de Mocorito, en el Estado de Sinaloa, el astro Rey iluminó de una manera diferente el hogar de los señores Práxedis López López, y Bartola Favela López, de 31 y 26 años de edad. Un varoncito les ha sido concedido para que cuiden de él y le amen entrañablemente. De acuerdo a sus costumbres, deben haber dado gracias a Dios por la culminación exitosa del suceso. En aproximadamente Once años, en 1952, Práxedis estaría siendo sumergido en la pila bautismal para lavar sus pecados por la fe en el Nombre de Jesucristo. Gabriel debió de haber tenido curiosidad por el evento. A los Once años de edad hay aún muchas cosas que uno no entiende. Dos años después, muy seguramente ya familiarizado con el acto, su madre estaría en similar posición que papá.

Transcurre el tiempo y el día 21 de Febrero de 1959, Gabriel mismo baja a las aguas del bautismo recibiendo en Santa Rosa, población de Mocorito, el sacramento que le es impartido por el Pastor Ramón López y López. El Hermano sepultó sus pecados en agua y curiosamente, el mismo lugar que fuera testigo de su acto salvífico, es también inmerso en agua en 1970. Santa Rosa es hoy parte del lecho de la Presa de Guamúchil. Al año siguiente, por propuesta del Rev. Ramón López, el Hermano Gabriel es instalado al Diaconado y poco antes de dos años, el día 21 de Abril de 1962 en una Convención Distrital en Guamúchil, Sinaloa, es ordenado al Ministerio. La unción sacramental la aplican los Obispos Maclovio Gaxiola, Felipe Rivas, Heriberto Gaxiola y Alfonso Félix Imperial.

El flamante Ministro es puesto a trabajar de inmediato y en esa misma Convención se le asigna su primer responsabilidad pastoral. A partir de Mayo de ese mismo 1962, recibe la Iglesia en Villa Unión, Sinaloa, misma que pastorea un par de años y enseguida pasa a servir a la Iglesia de Juan José Ríos, Sinaloa, a partir del 4 de Septiembre de 1964. El día 5 de Septiembre en un evento social, se conocen la Hermana Irma Hernández y nuestro actual Pastor. Se enamora el uno del otro, y como resultado de tan venturoso encuentro, en unos meses ya están ante el Juez civil para expresarse sus votos ante la Ley. Cuatro días después, en acto solemne, contraen matrimonio ante Dios. El Señor les ha bendecido con Siete hijos los cuales son todos bautizados y, con excepción de Abdiel y Obed, todos son casados por lo que la pareja pastoral ya tiene diez nietos en la familia.

Después de pastorear la Iglesia en Juan José Ríos, se traslada en Mayo de 1970, a pastorear el Pueblo Apostólico en Ruiz Cortines en donde pastorea durante unos Cuatro años para recibir, el día 13 de Julio de 1974, la Iglesia de Guasave. En ese lugar pastorea solo unos meses y es enviado a servir a la Primera Iglesia de Guamúchil, a la cual llega en los primeros días de Noviembre de ese mismo año. Dentro de los doce años que lleva pastoreando en Sinaloa el Pastor López Favela ocupó simultáneamente el cargo de Anciano del Sector, durante el período 1967 a 1978 en diferentes Sectores. Durante dos Cuatrienios, de 1978 a 1986, ocupó el cargo de Obispo Supervisor en los Distritos de Sinaloa y de Occidente. El día 2 de Noviembre de 1986 toma la responsabilidad como Pastor y Presbítero de la Primera Iglesia de Guadalajara en donde trabaja durante Once años y unos meses más. Viene luego a ocupar el pastorado de esta Segunda Iglesia el día 1º de Febrero de 1998 recibiendo la estafeta de manos del Hermano Luis Bernal Estrada quien nos estaba pastoreando. El Hno. Luis se va a pastorear la Iglesia en Zapopan.

Simultáneamente a sus labores pastorales en la Primera de Guadalajara, estuvo ocupando puestos de Dirección en las Oficinas Nacionales de la Iglesia durante dos períodos constitucionales. Fue Obispo Vicepresidente y Obispo Presidente Interino durante un mes aproximadamente, a partir del 13 de Febrero de 1987, debido a que el Rev. Abel Zamora Velázquez, quien era el Obispo Presidente en funciones, partió a la presencia del Señor desde esa Alta Investidura Nacional. El último cargo que nuestro Hermano López ocupó ahí, fue el de Secretario de Asistencia Social durante el Cuatrienio 1990 – 1994.

Durante su pastorado en esta Iglesia, lo más notorio ha sido la transformación de las instalaciones del templo en donde se ha aplicado gran cantidad de recursos. Se habilitó totalmente un Salón grande para reuniones y se modificaron los sanitarios de hombres y mujeres, ampliándolos. La pila bautismal y el frente del santuario fueron remodelados y embellecidos. El Santuario tiene una nueva y mejorada imagen en virtud de la colocación del plafón. Se reemplazaron pisos tanto en el interior del templo como en el patio, escaleras y pasillos. La última gran mejora la constituye el Comedor, cuya imagen es ahora excelente.

En el trabajo eclesiástico se han involucrado muchos líderes laicos que han venido a reforzar el trabajo pastoral. La Congregación está trabajando con el Sistema de Red de Células de Multiplicación, de acuerdo a los Lineamientos Generales de nuestra Institución. El equipo de trabajo ahora consta de varios Diáconos, algunos laicos comprometidos y varios Ministros entre los cuales, éste mismo año de 2011 fue ordenado uno de ellos, el Hermano Eliseo Torres. Durante la gestión actual, se han bautizado a 107 personas en nuestras instalaciones. Una cosecha no tan buena como nos gustaría ver pero confiando que ésta mejorará con el nuevo esfuerzo que nuestra Congregación está aplicando.

Quizá anticipándonos un poco, quiero hacer la observación que nuestro pastor cumple sus Bodas de Oro el año próximo (2012). Me pareció adecuado preguntar también a otro importantísimo personaje de nuestra Congregación, la gran mujer tras el hombre que nos preside, su opinión respecto del Pastor que tiene en casa. Nuestra Hermana Irma me declaró: “Reconozco y valoro mucho la dedicación, fidelidad, vocación y fe de mi esposo y Pastor”.

¡Que Dios les dé una larga vida y los bendiga abundantemente!

CONCLUSIÓN

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NUESTRA COLONIA

El Lic. Luis Echeverría Álvarez, personaje histórico que dio nombre a la Colonia donde se ubica Nuestra Congregación tiene una doble imagen. Una de ellas es de desprestigio y acusaciones y la otra de logros y metas cumplidas. Tal es la vida del cristiano. Primero la deshonra y el desprestigio y luego la vida de logros y consecución del más alto ideal del Hombre: La Vida Eterna.

Abogado mexicano nacido el 17 de Enero de 1922, ocupó la Presidencia de la República del Primero de Diciembre de 1970 al 30 de Noviembre de 1976. Recibió la banda presidencial del Lic. Gustavo Díaz Ordaz y se la entregó al Lic. José López Portillo. En 1964 fue Secretario de Gobernación durante el Régimen presidencial del Lic. Díaz Ordaz. En esta época ocurrió la famosa matanza de estudiantes de la Plaza Tlatelolco el 2 de Octubre de 1968 en donde oficialmente murieron 30 estudiantes aunque cifras extraoficiales hablaban de hasta unos 300.

Ocupando la Primer Magistratura del país, logró un acercamiento con los jóvenes universitarios, especialmente con los de la U.N.A.M. de donde él había egresado como Licenciado en Derecho en el año de 1945 y había ejercido una cátedra en 1947. El presupuesto de esa Casa de Estudios terminó con un aumento al final del sexenio del 1,688%. Durante su mandato se dio la primera crisis económica desde el milagro mexicano, período que abarcaba desde 1938 hasta 1971 durante el cual el Estado mexicano creó una serie de reformas económicas y sociales con la intención de desarrollar el mercado interno y la industrialización que dieron a México mas de veinte años de estabilidad. Su máxima expresión fue el tipo de cambio de $12.50 pesos por Dólar.

Hombre de carácter fuerte y de una personalidad de hombre intachable, creó la Secretaría de la Reforma Agraria y la Secretaría de Turismo. La producción petrolera se duplicó en su tiempo y creó el Instituto Mexicano de Comercio Exterior ( IMCE), así como las instancias que dieron origen al Infonavitt. Para sostener el empleo, se lanzó a la compra de Empresas al borde de la quiebra y se abandonó el tipo de cambio fijo desde 1954 de $12.50 pesos por Dólar Americano llegando a la cifra de $ 20.00 pesos por Dólar al final de su sexenio. Por este motivo, la burocracia mexicana creció durante su período alrededor de 365%. La tasa de inflación en su tiempo llegó al 27 % anual.

Se caracterizó por acercarse a los regímenes políticos socialistas de Chile y Cuba aunque puso mano dura a la izquierda mexicana. Realizó la llamada “guerra sucia” durante la cual gran cantidad de personas fueron torturadas y desaparecidas y durante su mandato murieron los famosos guerrilleros Genaro Vázquez y Lucio Cabañas. Entre las mas famosas intervenciones de los grupos delictivos se encontró el del intento de secuestro y asesinato del empresario Neoleonés, Don Eugenio Garza Sada.

En 2002, fue el primer funcionario político citado a declarar ante la Justicia Mexicana por la matanza de Tlatelolco en 1968 y la de 1971, conocida como “El Halconazo” o matanza de Corpus Christi. Se cree que el ex presidente Díaz Ordaz y él fueron corresponsables del fenómeno estudiantil. El 30 de Junio de 2006 se le decretó Auto de formal prisión por el delito de genocidio. El 20 de Marzo del siguiente año, se le concedió suspensión definitiva al Auto.

El Licenciado Echeverría es viudo y padre de 8 hijos. En Febrero de 2006 su salud sufrió grave revés y fue hospitalizado por un problema de irrigación sanguínea cerebral. En ese mismo año, se le embargaron 14 terrenos de su propiedad en Cozumel, valuadas en casi dos millones de pesos por deudas fiscales acumuladas durante 30 años. El 26 de Marzo de 2009 un Tribunal Federal decretó la libertad absoluta y su exoneración de cargos.

NUESTRA CALLE...

El nombre de la calle de nuestro domicilio, lo llevó en vida un gran mexicano quien era amante de la Cultura, el aprendizaje y la Enseñanza. Estas características debieran inspirarnos para ponerlas por obra en nuestra vida cristiana en la justa dimensión porque nuestro paso por este mundo es muy corto.

Carlos A. Carrillo fue un Pedagogo mexicano nacido en el Siglo XIX. Su nombre completo era Carlos Arturo Carrillo Gastaldi. Nació el día 27 de Julio de 1855 en Córdova, Veracruz, y pasó su niñez y juventud en la Ciudad de Xalapa, de ese Estado. Estudió Primaria y Secundaria distinguiéndose con altas calificaciones y a la edad de 13 años entró a estudiar Derecho al Seminario Conciliar. Continuó sus estudios en el Colegio del Estado (Colegio Preparatorio de Xalapa). Tenía gran facilidad para el aprendizaje de Idiomas, por lo que alcanzó a dominar Siete, incluyendo su natal Español. Los otros idiomas fueron: Inglés, Francés, Italiano, Alemán, Portugués y Ruso.

No estudió formalmente para Maestro pero su trayectoria magisterial le hizo ganar ese Título. Inició su incursión en la Enseñanza siendo aún alumno del Colegio del Estado. Llegó a abrir su propio Colegio en Coatepec, denominado Instituto Froebel. En el Distrito Federal es nombrado Director de la Escuela Práctica Anexa a la Normal de México. Publicó un periódico semanal denominado “El Instructor” y en 1855 publicó la Revista llamada “La Reforma de la Escuela Elemental”. Sus publicaciones fueron reconocidas por el Magisterio local y nacional.

Tras meteórica y fecunda carrera, Carlos A. Carrillo muere en el Distrito Federal el día 3 de Marzo de 1893 a la temprana edad de 37 años.


CERRANDO...

He citado nombres de Ministros, de hombres públicos, de laicos, de lugares, de grupos y de objetos. He también mencionado detalles prominentes de nuestra identidad Congregacional. Fue hecho esto con orgullo, con añoranza a veces y con tristeza en otras ocasiones. Frecuentemente con narraciones nostálgicas rayando en las lágrimas pero siempre consciente del debido agradecimiento al Señor. Deseo expresar que la labor que nos fue encomendada es muy amplia y el tiempo para su ejecución muy corto. La Historia se escribe a diario y la nuestra propia fue producida a lo largo de Sesenta años. ¿Qué son seis meses para hacer una Reseña ilustrada aunque sea sencilla?

No puedo dejar de expresar lo gratificante que es para mí declarar que 37 de mis 40 años de caminar en el Señor en la Disciplina Apostólica, he sido Miembro de la Segunda Iglesia y esta trayectoria me es profundamente satisfactoria. Quizá cuando me vaya, alguien pueda decir con el agradecimiento y el orgullo que a mí me infunden el día de hoy el referirme a algunos de nuestros Hermanos que se nos adelantaron: El Hermano Moisés Quintero fue un Hermano que partió a la presencia del Señor en los primeros años de este siglo. Era un hombre lleno de defectos, de debilidades y no pocos errores. Llegó a gustarle, sin embargo, el sabor que deja la ayuda al prójimo por lo que disfrutó de la amistad de muchos amigos y desde luego, también mereció el desprecio de algunos enemigos. En ocasiones medio despistado y en otras un tanto áspero, pero Su lugar está vacío ¡Y se nota su ausencia! Ojalá mi esposa e hijos puedan valorarme y perdonarme entonces. Siento que a los ojos de ellos, a quienes privé de muchas atenciones quizá quede cumplido uno de mis más caros anhelos: ¡El no haber vivido en vano!

Al cierre de lo expuesto quiero decir que estos Sesenta años de vida de nuestra Congregación son la expresión amorosa del Buen Pastor. A Él y solo a Él pertenece el mérito de nuestra labor y el privilegio de nuestra existencia. A los hombres que nos precedieron y que fueron por Él guiados, solo nos queda agradecer su paso por nuestros medios y agradecer tanto su valentía como su humildad así como sus esfuerzos por engrandecer la Obra del Crucificado sacrificando por este sentimiento su bienestar, su derecho a una mejor posición socioeconómica, su familia y su propia vida. Finalmente pero de ninguna manera en último sino en primer lugar, nos complace dar la Honra y la Gloria a quien es Digno, a nuestro Buen Dios y Salvador, Jesucristo. Ahora vemos materializado el trabajo de aquellos que hace ya miles de años soñó ver el Salmista cuando dijo: “Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla, mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas”. Salmo 126:6.

Guadalajara, Jalisco, Marzo de 2011.

Hno. Moisés Quintero Pelayo
NARRADOR
Comisión Histórica de la Segunda
Iglesia Apostólica de Guadalajara


ANEXO 1

PERIODOS PASTORALES DE LA SEGUNDA IGLESIA

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  1. Rev. Santana Barraza Ponce (1960 a 1961)
  2. Rev. Juan Murillo Frías (1961 a Febrero de 1962)
  3. Rev. Oscar Hill Olguín (Febrero de 1962 a 1963)
  4. Rev. Felipe Topete Amador (1963 a Enero de 1964)
  5. Rev. Salvador Ruvalcaba Bravo (Enero 1964 al 23 Marzo 1967)
  6. Rev. Francisco Moreno Flores (23 Marzo 1967 a 20 Marzo 1969)
  7. Rev. Víctor Rodríguez García (20 Marzo 1969 al 30 Junio 1972)
  8. Rev. Vicente Moreno Reyes (1º. Julio de 1972 a Julio de 1982)
  9. Rev. Rubén Becerra Pérez (Julio de 1982 a Enero de 1983)
  10. Rev. Miqueas Solís Villa (Enero de 1983 a 23 Noviembre de 1983)
  11. Rev. José Ávalos Orozco (23 Noviembre 1983 a 31 Marzo 1996)
  12. Rev. Luis Bernal Estrada (31 Marzo 1996 a 1º. Feb 1998)
  13. Rev. Gabriel López Favela (1o. Feb 1998 a la fecha )


Listado obtenido con los datos proporcionados por los Hnos. Vicente Moreno, Juan Murillo, Salvador Ruvalcaba y Modesto Núñez, cuyos testimonios permitieron, corroborados con las Actas de los libros de Bautismos y Presentación de Niños, elaborar la secuencia. Sus tiempos de servicio son aproximados hasta que las fechas de alternancia ya se tienen con cierta precisión a partir del pastorado del Hno. Salvador Ruvalcaba.

ANEXO 2

OBISPOS DEL DISTRITO

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ANEXO 3

¿QUIÉN HA ESTADO MÁS DE VEINTE AÑOS CON NOSOTROS?

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ANEXO 4

¿QUIÉN LLEGÓ HACE MÁS DE QUINCE AÑOS?

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