2a Zapopan, Jalisco - WikiHistoria
lunes 21 de enero del 2019

2a Zapopan, Jalisco

De WikiHistoria
Saltar a: navegación, buscar

El presente trabajo, sintetiza en poquísimas páginas años de esfuerzo y trabajo de muchos hermanos que voluntariamente han dado su vida en la formación y consolidación de la segunda iglesia apostólica de la fe en Cristo Jesús distrito de Guadalajara en Zapopan.

Toca a un servidor hacer esta breve presentación al público que corresponda, con la conciencia clara, que es poco lo que he aportado en la mencionada labor, pues apenas llevo al frente de esta congregación solo nueve meses. Puedo, sin embargo, dar testimonio de primera mano, del esfuerzo y trabajo de quienes me han precedido al frente de esta iglesia, pues les conozco personalmente y gozo de su inapreciable amistad. Así mismo he conocido y entablado relación de compañerismo con muchos de los pioneros que han trabajado al lado de sus pastores, que aun viven y con otros la he tenido, aunque ya descansan en el Señor. Vaya mi aplauso para todos ellos; mi reconocimiento humilde y mi admiración perenne al testimonio palpable de su obra (una sana y trabajadora congregación) y también refrendo mi compromiso en seguir trabajando para engrandecer, los frutos y perfeccionar la obra que en mis manos el Señor ha depositado. Atentamente el pastor actual, hermano Evelio Rodríguez González.

PROLOGO

Toda historia adquiere un valor desde el punto de vista de lo trascendental de los acontecimientos puesto que estos sientan las bases para la construcción y la actuación de las futuras generaciones. Considerando lo anterior, en las aportaciones de este escrito, que refieren también a hechos históricos, con un valor intrínseco acerca del alcance que ha tenido el movimiento pentecostal en la Iglesia Apostólica, en cuanto a la propagación del Evangelio en la zona Occidente, presentamos algunas experiencias que pueden ser de utilidad en el propósito que nos ocupa. Ojala que al leer el contenido de este libro lleguen nuevos ánimos en nuestra condición de hijos de Dios, que renueven nuestras fuerzas, para terminar con éxito la carrera que una vez iniciamos en el camino del señor, dentro de un despertar y un avivamiento continuo que desde sus inicios ha sido representativo de la Iglesia Apostólica. Sin duda alguna las experiencias aquí narradas, hacen manifiesta la poderosa mano de Dios, cuyas maravillas podemos apreciarlas cuando hacemos un alto en el tiempo y miramos hacia atrás el camino que hemos recorrido. Disfrute la lectura aquí presentada y forje su futuro haciendo planes en los que incluya la viña del Señor Jesucristo, perseverando hasta el fin como él lo expresa en su palabra, esperando a la vez con gozo el galardón prometido. En el correr del tiempo un grano de oro llego en la colonia La Agrícola del Municipio de Zapopan y encontró tierra fértil y dio fruto, cual al ciento, cual al sesenta, y cual al treinta por uno.

INTRODUCCION

Con motivo del programa, “HAGAMOS MEMORIA Y REAFIRMEMOS NUESTRA HISTORIA”, estamos escribiendo este libro. En este contexto exponemos el resultado de una recopilación de datos, obtenidos a través de una serie de entrevistas a personajes que formaron parte de la misma historia que abordamos. Describen las actuaciones valerosas de las personas que intervinieron en este significativo suceso que dieron origen a una Iglesia más del Señor Jesús, conocida comúnmente como la Iglesia de La Agrícola, pero cuyo nombre correcto es la Segunda Iglesia de Zapopan. Los datos aquí mostrados hablan también acerca de los cambios pastorales que han tenido lugar en esta Iglesia, y, la huella que cada uno de ellos imprimió en la obra de Dios, con el propósito de engrandecer el Reino de Cristo. En los anexos se encuentras las biografías de cada pastor cuyos datos citan entre otras cosas el historial de su proceso como obreros del Señor. El tratado lo integran cuatro capítulos, correspondientes a los cuatro periodos pastorales que han tenido lugar en la historia de la Iglesia en cuestión, y, engloban la vida de la Iglesia en las áreas espirituales y en las materiales. Las ilustraciones aquí mostradas evocaran recuerdos que le robaran un suspiro, y, se mirara a usted mismo como protagonista de ellos. Por último consideramos esta exposición como un acercamiento a los hechos pero que por su trascendencia en la continuidad del avivamiento Apostólico es menester darlos a conocer

CAPITULO I, EL COMIENZO[editar]

La proeza[editar]

El origen de la Segunda Iglesia de Zapopan conocida como “La Agrícola” y cuya ubicación la limitan las calles de San Jorge y Gladiola en la colonia denominada del mismo nombre, “La Agrícola”, del municipio de Zapopan, estado de Jalisco, tiene un toque muy peculiar, como seguramente lo han tenido todas las Iglesias que han surgido a través de la historia del cristianismo desde sus inicios, considerando aquello que se relata en el libro de los hechos de los Apóstoles. Y este toque tan peculiar se manifiesta en el poder del Espíritu Santo y da gracias a los que él quiere. Bendito sea el Señor. El suceso tuvo lugar en el marco de una población de poca o nula preparación académica y de no muchos recursos económicos. Pero entendemos que para Dios no cuenta ni el rango social, ni el económico, sino un corazón dispuesto. Así comienza un pueblo más que se agrega al cuerpo del Señor Jesús en el año de 1985 a decir de la Hermana Victoria Ruvalcaba hija de la Hermana Antonia Hernández Sánchez, mejor conocida como la Hermana “Toñita” pues aquella relaciona este acontecimiento de Dios con la tragedia ocurrida en la ciudad de México referente al terremoto que devastó la Metrópoli. La protagonista de este movimiento pentecostal es precisamente la Hermana “Toñita” que nació el 5 de Septiembre de 1929 en la calle de Mexicaltzingo, Guadalajara, Jalisco siendo sus padres José Hernández Salcido y María Sánchez Ramírez y con la bendición de compartir su bienaventurada vida familiar con diez hermanos en la carne. Contrajo matrimonio con su esposo Joaquín Ruvalcaba Ramírez en el año de 1947 a los 18 años de edad, y, teniendo nuevamente la bendición de Dios, procreo 10 hijos cuyos nombres son: Anita Ruvalcaba Hernández, Victoria, María de Jesús, Guillermo, Rosa, María del Carmen, Rebeca, Joaquín, Juan Carlos y Martin de apellidos respectivos. La Hermana “Toñita” recibió el bautismo en agua el 19 de Agosto de 1986 por intervención del Pastor Julio Jáuregui en la primera Iglesia de Zapopan en donde tenía la responsabilidad el pastor Jesús Sarabia Meraz en su calidad de pastor. Los estudios securales de la Hermana Antonia llegaron hasta el primer grado de educación primaria y su ocupación fue y es ama de casa. En esta mujer hacendosa el Señor Jesucristo puso su mirada y puso el sentir en su corazón de llevar el mensaje de salvación a los suyos y después extenderlo a sus amistades y vecinos; entre ellos los padres del ahora ministro de la cuarta Iglesia de Guadalajara el Hermano Francisco Morales, el Hermano José Tovar, Rafael Olea, Dolores Dávalos, Ana Salvador y José Dávalos. El medio que Dios uso para que el evangelio se propagara fue una hija suya de nombre Anita Ruvalcaba Hernández que se congregaba en la primera Iglesia de Zapopan, donde pastoreaba el Hermano Jesús Sarabia, y que a solicitud de esta se enviaron hermanos para que llevaran la palabra de Dios en el hogar de la Hermana “Toñita” ubicado en la calle Orquídea No. 139 de la colonia La Agrícola del Municipio de Zapopan, Jalisco. Así nació una misión en ofrecimiento al Señor Jesús.

La elección[editar]

Dios había escogido a la Hermana “Toñita” para que por medio de ella, se cumpliera su propósito: dar a conocer el mensaje de salvación. Cuenta esta abnegada que siendo católica, muy idolatra y sin conocimiento de la Biblia, en una ocasión y por indicación del sacerdote católico abrió la Biblia que el mismo le había regalado y en ese instante un texto que leyó al azar llamo grandemente su atención, inquieto sus sentidos y quedo grabado con cincel en su mente y en su corazón. Desde entonces, comenta ella, no hubo paz en su alma y busco por diferentes medios dar una respuesta a lo que su corazón le demandaba. Era la voz de Dios que martillaba todo su ser. Lo que ella no comprendía era el significado “Abominación para Jehová es la Idolatría”. Pero de alguna manera vino la luz a su vida y recuerda, como llegando a su casa, rompió y destruyo todas las imágenes y estatuas de santos y vírgenes, las cuales no eran pocas. ¡Grandes son las maravillas de Dios! Así mismo relata la Hermana “Toñita”, como su esposo de nombre Joaquín tuvo en visión al Señor Jesús en una noche dentro de su recamara, vio que toda la habitación se iluminaba, y pudo ver la piel tersa, los pies y los vestidos deslumbrantes del Maestro, menos su rostro. Esta vivencia la expresa con mucho regocijo. Fue el Hermano Leopoldo Segura que en aquel entonces era miembro activo en la Iglesia del Hermano Jesús Saravia el responsable de atender este embrión que más tarde daría lugar a una Iglesia con ministerios. El Hermano Leopoldo Segura Maldonado nació el día 26 de Enero del año de 1948 en la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Hijo de José Luis Segura Méndez y de Isabel Maldonado Rodríguez. Compartió su vida familiar con tres hermanos: Margarita Segura Maldonado, José Luis y María Guadalupe de los mismos apellidos. En su preparación secular llego a obtener el grado de Ingeniero Químico en Plásticos. Actualmente es siervo del Señor Jesús en su función de Pastor. Recibió el bautismo en agua en el mes de Mayo de 1975 en la primera Iglesia de Ensenada. En 1974 fue bautizado por el Espíritu Santo cuando ministraba el pastor Gilberto Muñoz en la primera Iglesia de Ensenada siendo el inconverso y ateo como lo expresa. Contrajo matrimonio con María del Carmen Cisneros Romero que pertenecía a la primera Iglesia de Ensenada. Esta hermana tenía una preparación académica a nivel primaria. Su ocupación actual es el hogar. Dios los bendijo con cuatro hijos: Yadira Segura Cisneros, Elizabeth, Linda América y Marco Polo.

Primicias para Cristo[editar]

Al cabo de un tiempo se dio la primera cosecha en esta misión y fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús la Hermana “Toñita”, Rebeca su hija, Joaquín su esposo, y otros dos de sus hijos Victoria y Martin. Luego Dolores, María Elena y Angélica familiares suyos; Francisco Cárdenas, Armando, Raúl, José Tovar y Magdalena su esposa. Otros más se bautizarían después. Todos estos bautizos se realizaron en la primera Iglesia de Zapopan por mano del pastor Julio Jáuregui, pues por aquel tiempo el templo de la segunda Iglesia de Zapopan no estaba construido.

Con pruebas y luchas[editar]

Durante el proceso de formación de esta Iglesia, se presentaron como los hubo quizás en otros casos, obstáculos que vencer, retos que librar, incluso en este caso particular pérdidas humanas de los nuevos creyentes y de los que dirigían la obra; no por persecución sino por enfermedad y accidentes. Algunos de los recién bautizados iban falleciendo. Pero nada pudo impedir que esta misión que sería la segunda Iglesia de Zapopan se consolidara y creciera, porque el dedo de Dios allí estaba puesto y los probó. Cuenta la Hermana “Toñita” que al poco tiempo que se bautizaron su esposo Joaquín y su hija Rebeca fallecieron. Pero el caso que más llama la atención es el de su hijo menor llamado Martin. Este joven recién casado durante las reuniones evangelisticas que se efectuaban en el hogar de “Toñita”, no asistía. Sin embargo de pronto pidió el bautismo, lo cual el Hermano Leopoldo no acepto, porque consideraba que primero tenía que recibir la doctrina de Jesús. A pesar de esta negativa el joven insistió y el pastor Jesús Sarabia tomo la responsabilidad de él y lo bautizo en el nombre del Señor Jesucristo. A los ocho días de ser bautizado en agua, Martin, falleció en un accidente. Podemos ver en este testimonio, como Dios libra de la muerte eterna a sus escogidos. Dios estaba con “Toñita” y los suyos, aunque aparentemente no era así. Luego viene a nuestra mente, aquel texto de la biblia que dice cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tú y tu casa. Como es de suponer, viene entonces la reacción agresiva de los familiares de la Hermana “Toñita”, y, la culpan de los sucesos trágicos. Entonces nos damos cuenta que cuando Dios tiene un propósito en la vida de sus hijos, nada, ni nadie, puede impedir que se cumpla. A pesar de las circunstancias adversas nuestra Hermana “Toñita” se conservó firme, integra y fiel al Señor Jesús. Es aquí toda una sierva de Dios, un ejemplo a seguir oro y no hojarasca. Algo semejante sucedió con el Hermano Leopoldo Segura. La primera de sus hijas de nombre Elizabeth, una niña de 10 años, alegre, plena de vida, con proyectos a pesar de su temprana edad, dedicada a la obra del Señor en el ministerio de enseñanza para niños, interesada en el conocimiento en la palabra de Dios, amorosa con sus padres; inesperadamente perdió la vida en un accidente. Nos dice el Hermano Leopoldo que Elizabeth fue la primera maestra de la escuela Dominical. Como dije antes nada de todo esto evito que la obra de Dios continuara, y los nuevos hijos de Dios seguían reuniéndose, y salieron a dar a conocer el evangelio de Cristo en los alrededores, así como en otras colonias de Guadalajara aledañas a la suya. Entre los que destacaron en la evangelización fueron los Hermanos Rafael Olea, Dolores Avalos, Victoria Ruvalcaba, Ana Salvador, José Dávalos, José Tovar y su esposa Magdalena entre otros. La misión o célula como se llamaría ahora prospero, y fue aumentando el número de miembros de tal modo que su requerimientos exigían un espacio mayor para continuar la obra de Dios. Así concibieron la idea de adquirir un terreno para tal fin y por supuesto para construir un templo. Y Dios se los concedió, estaba con ellos, nunca los dejó solos, de hecho iba delante de sus nuevos hijos, y su poderosa mano los sostenía. Existe un sin número de acontecimientos que marca la historia de la segunda Iglesia de Zapopan, hazañas de hermanos y de personas inconversas cuya actuación quedo indeleble en el transcurrir del tiempo. Fijada la meta, Dios los bendice con un lote que era propiedad de un hermano norteamericano llamado Felipe Tolman. Este lote que mide 24 mts por 48 mts era un terreno ejidal y se adquirió a través de pagos parciales con aportaciones voluntarias. Al respecto comenta el pastor Luis Alfonso Fernández Figueroa que los hermanos de la Agrícola acudieron a el que para entonces fungía como tesorero de la Iglesia con la intención de solicitarle un préstamo económico y así poder solventar este gasto. En versiones que coinciden entre las declaradas por el pastor Luis Alfonso y los hermanos que iniciaron la obra, el préstamo antes mencionado se destinó para la compra del terreno de lo que ahora corresponde al patio del templo. Argumentan así los hermanos que el espacio que actualmente ocupa el templo fue una donación. Pero cabe mencionar por el mismo testimonio del pastor Leopoldo que una buena parte de sus ingresos personales (porque tenía un negocio propio) los destinaba para sumarse con las aportaciones, sin escatimar lo invertido. Así arranco la obra material que no tendría barrera alguna que no pudiera ser vencida.

La obra material[editar]

Una vez adquirido el terreno con ubicación en la calle Gladiola No. 103 esquina con San Jorge de la Colonia La Agrícola, se implementó un tejaban provisional en lo que ahora es el comedor y la cocina y allí se celebraban los cultos. Esto fue aproximadamente en el año de 1987. Continuando con el cargo de los hermanos de la naciente Iglesia, el Hermano Leopoldo Segura, comenta el mismo que la mano de obra no implico gasto alguno, con sus propias manos comenzaron a poner los cimientos y a levantar los muros. Acudieron también personas inconversas que trabajaron voluntariamente en la construcción del templo sin esperar paga económica alguna. La Hermana Manuelita Gaona inconversa en aquel tiempo presto a la Iglesia una tonelada y media de cemento. Era un despertar y un gran avivamiento. El Hermano Francisco Calderón por amor a la obra estableció un pacto con Dios, donde él se comprometía a trabajar en la construcción material, a cambio de un empleo. Fue sorprendente y palpable la respuesta de Dios, tanto que se dieron los hechos; Dios le concedió el empleo a este Hermano y el cumplió lo establecido. Nos narra que al cabo de un tiempo todos los trabajadores donde el laboraba, completamente todos, fueron despedidos, menos el, y siguió percibiendo su sueldo a un sin trabajar, porque ahí el trabajo se había agotado, y comenta: hasta la fecha conservo ese empleo. Vale la pena mencionar los nombres de los actores de esta hazaña: el Hermano ahora pastor Leopoldo Segura, José Tovar, Rafael Olea, Francisco Calderón, José Chávez, Javier Calderón, Nicolás Castro, Francisco Morales, sin faltar las Hermanas que apoyaban dándoles de comer a los Hermanos, y muchos más que se escapan en estas líneas pero que en las páginas de Dios quedaron escritos.

Los recursos económicos[editar]

Bendición tras bendición de parte de Dios no cesaban de fluir hacia este pueblo de Dios. Una mujer del mundo como así lo expresa el Hermano Leopoldo, una mujer inconversa, Dios la mando a ese lugar y le puso el sentir en su corazón el regalar todo lo correspondiente al piso del templo, el cual hasta la fecha se conserva. Después jamás se supo de ella. Los Hermanos y Hermanas no dejaban de tener la bendición de Dios, y hacían tamales y atole para vender, y de esta manera obtener los medios necesarios para solventar los gastos que originaban la compra del material que se ocupaba. Todo lo que hacían lo vendían, todo lo vendían en cualquier lugar que se ponían a vender. Otros donaban material, otros aportaban dinero, como era el caso del Hermano Leopoldo, que comenta: gran parte de lo que ganaba, lo destinaba a la obra material del templo, pues en su oficio secular era comerciante. No esperaba recompensa, porque amaba la obra de Dios, y la sigo amando, agrega. El alcance de lo construido fue lo siguiente: los muros del templo terminados, el techo, el piso, la pintura, la pila bautismal, los baños, todas las bancas grandes, la fontanería, la electricidad y un tejaban provisional en el patio. También se puso la barda alrededor del terreno. El Hermano José Dávalos dono las vigas de fierro para hacer el techo de los vestidores, también regalo toda la madera con que se hicieron las bancas del templo que ahora existen. El Hermano Fernando Grimaldo, fabrico la estructura de todas las bancas donde se montarían las tablas para el asiento y el respaldo, el cancel que da al lado de la calle Gladiola, también lo hizo. El Hermano Raúl Morales padre del ahora ministro Francisco Morales que apoya en la cuarta Iglesia al pastor Leopoldo, instalo la mitad del piso del templo y les enseño la técnica para hacer las molduras que adornan las columnas y el marco de las ventanas. Así la construcción del templo quedo concluida. Hasta la fecha de Octubre del 2011 esta obra permanece sin ignaurar.

Obra espiritual[editar]

Una vez establecida la Iglesia en la calle de Gladiola No. 103 y continuando con la responsabilidad de ella el Hermano Leopoldo Segura ahora con la función de pastor, empezaron a darse los ministerios a raíz de los dones espirituales, para atender así, las necesidades del cuerpo de Cristo. Sobre el caso el pastor Leopoldo relata la siguiente anécdota: yo, dice nuestro Hermano Leopoldo, al iniciar el culto rogué a Dios que el primer creyente que llegara, fuera de ayuda para el servicio de la Iglesia, y, de este modo se presentó un varón. Entonces le pedí que cantara una alabanza y aceptando lo hizo, pero me di cuenta que era tartamudo, y dije: mira Dios lo que me mandaste. Entonces tuvo lugar lo sobrenatural, lo que solo Dios sabe hacer y nadie más, pues al término de su alabanza, este buen hombre empezó a hablar en lenguas y posteriormente, la deficiencia que tenía en el habla, desapareció.

El cuerpo de Cristo crecía en número. Las personas eran evangelizadas de una manera informal, también se organizaron campañas evangelisticas y con fraternidades, otros acudían a la Iglesia para que oraran por sus necesidades y se quedaban. Mucho trabajó en la obra de evangelización la Hermana Magdalena, mamá del ministro Francisco Morales. El crecimiento también fue cualitativo y así surgieron en este periodo los ministerios de pandero, pantomima, drama, canto, música, intercesión, evangelismo, misericordia, presidir y ayuda. La mujer no era liturgista pero realizaba diversas actividades; en la cocina, en la enseñanza, diariamente se reunían en el templo para orar de 6:00 a 7:00 a.m, hacían confraternidades con otras Iglesias, ocupaba cargos como líderes de fraternidad y en la administración de la Iglesia. La Hermana Carmen Cisneros fue presidenta de las dorcas y la hermana María Zarate secretaria. En el año de 1995 inician al diaconado los Hermanos Francisco Morales y Ernesto Macías. En el año de 1999 en la convención de Guadalajara, realizada en el Hotel Buganvilias instalan al Hermano Francisco Morales al ministerio y al Hermano Saúl Soto al diaconado. Las misiones que se abrieron fueron las de Arenales Tapatíos, la de Palmiras, Cajetes y Agua Blanca; esta última era atendida por los Hermanos Rafael Olea, Dolores Dávalos y Victoria Ruvalcaba y la de Arenales por el diacono Francisco Morales. La Iglesia tenía un crecimiento lento, pero sostenido, y los bautizados generalmente se quedaban, no había fugas. Se habla de un número aproximado de 130 miembros al final del período pastoral. Era una Iglesia viva, con gran necesidad de adorar a Dios, limpia, sensible e ingenua, según lo cuenta la Hermana Lucila González que junto con su esposo el Hermano Pascual fueron de mucha bendición, ya que entre otras cosas, ellos y la familia Larios cuidaban el terreno donde se construiría la Iglesia protegiéndola de intrusos. El derramamiento de Espíritu Santo era notorio y el habla en lenguas era frecuente. Ciento veinte miembros de los ciento sesenta bautizados recibieron el bautismo del Espíritu Santo. La Iglesia no dormía, sino que era sensible al poder de Dios. Se sumaban a este tipo de actividades las campañas por el descenso del Espíritu Santo. Los jóvenes hacían también veladas de oración dirigidos por el Hermano Mauro. Entre los dones espirituales que resaltaban en las reuniones estaban los de evangelismo, enseñanza y el de presidir. No faltaba la escuela dominical, donde los Hermanos mayores, jóvenes y niños aprendían la palabra de Dios. Los ministerios de enseñanza estaban a cargo de Elizabeth Segura, Norma Leo y el pastor Leopoldo Segura. Otras actividades educativas que tenían lugar, era la enseñanza de la Homiletica, Hermeneutica, Liderazgo, Pedagogia y Evangelismo. No se olvidaban de los hermanos más necesitados, y con el tesoro de las dorcas se compraban despensas para brindarles apoyo. Otra actividad de proyección social externa eran las visitas a los centros de rehabilitación para llevar el evangelio. Hay milagros que contar y otros que se perdieron en la memoria. El varón tartamudo que después de cantar una alabanza le fue quitado ese defecto, la oración que sano a Lourdes de una enfermedad en la piel, después de haber recurrido a muchos tratamientos médicos, la oración del pastor por una necesidad de aquella mujer inconversa que dono todo el piso del templo. Cuando esta Iglesia comenzó los primeros instrumentos musicales eran las palmas de las manos, sin embargo alababan al Señor con gran regocijo. Luego se acompañaron de una guitarra y mucho después con un teclado. La doctrina impartida por el pastor Leopoldo estaba fundada en la palabra de Dios y el orden de la liturgia del culto seguía el procedimiento actual: oración inicial, oración por necesidades y peticiones, agradecimientos, alabanzas, ofrenda, predicación y llamamiento. Las ceremonias de matrimonios, quince años, presentación de niños y bautizos formaban parte de la liturgia, incluyendo también la santa cena que llego a celebrarse en 16 ocasiones. Uno de los retos que enfrento el pastor Leopoldo fue la construcción del templo y la conversión de las almas. El primero lo logro con gran éxito y en el segundo tuvo también una gran prosperidad de acuerdo a los datos estadísticos. Concluyo esta parte, diciendo que durante el pastoreo del Hermano Leopoldo, él se dio en una entrega total al servicio de la Iglesia. Él lo expresa así, y, los Hermanos lo confirman donde se le llamaba ahí estaba, a la hora que se le requería estaba dispuesto. Nunca escatimo tiempo, economía y fuerzas, porque el servir a los demás, era servir a Dios, así lo declara. Fueron 10 años de arduo trabajo al servicio de Dios en este lugar. Su periodo pastoral comprende desde al año 1992 hasta el año 2001 sin contar el tiempo que trabajo en la actividad celular.

Conclusión[editar]

Consideramos que todo lo hecho, en esta etapa pastoral, desde aquel punto de luz que nació en el hogar de la Hermana “Toñita”, fue una obra de grandes dimensiones. Empezando desde cero, y con la ayuda de Dios, esta gente temeraria estableció una Iglesia más para el reino del Señor Jesús. El esfuerzo, la tenacidad, la perseverancia, el tiempo dedicado, el deseo de servir a Dios y la lucha contra las adversidades finalmente dieron fruto, y, un canal abierto para la salvación de muchos. Dios escogió a los actores de esta hazaña para su obra.

CAPITULO II, EL CRECIMIENTO[editar]

El primer cambio[editar]

En el correr de la historia de la segunda Iglesia de Zapopan, ocurre el primer cambio pastoral. El pastor Luis Bernal quien era el obispo del distrito llego a la Iglesia junto con el pastor Julio para declarar el cambio de pastor. Esto ocurrió el 27 de Mayo del año 2001. Así, el pastor Leopoldo Segura deja de pastorear a los Hermanos de la Agrícola, y, recibe la responsabilidad de la cuarta Iglesia de Guadalajara. El pastor Julio Cesar García Blanco nació del 30 de Abril de 1967, en la ciudad de México D.F. El nombre de sus padres fueron Eustacio García Parra y Elvira Blanco Martínez. Tuvo seis hermanos Arturo García Blanco, María Eloísa, Heliodoro Secundina, José Luis y Elvira. El mayor grado escolar obtenido fue la preparatoria trunca. Actualmente es pastor. Recibió el bautismo en agua el 26 de Noviembre de 1989 en la segunda Iglesia de Guadalajara y el bautismo en el Espíritu Santo en la Iglesia de Misión Loma Bonita conocida actualmente como la segunda de Tlaquepaque. Contrajo matrimonio con la Hermana Sara Valero Rojas el 2 de Junio de 1993 en la primera Iglesia de Zapopan, Jalisco. La Hermana Sara Valero Rojas nació el 2 de Junio de 1969 en la ciudad de México D.F., sus padres fueron: Pedro Valera Mancillas y Manuela Rojas Becerra. El mayor grado de estudios académicos obtenido por la Hermana Sara, es la carrera de Recursos Humanos que todavía no concluye. Actualmente trabaja como auxiliar contable en las oficinas generales de la IAFCJ. Dios los bendijo con tres hijos, Miriam Merari García Valero, Isaac Emmanuel e Izher Ismael. Al tomar la responsabilidad de la segunda Iglesia de Zapopan, el pastor Julio Cesar observo y detecto aquellos puntos que consideraba necesarios fortalecer, con la intención de dar solución, a las necesidades imperantes, y a la vez innovar algunos ministerios. En este afán incluye a la mujer de una manera más directa en las actividades de la Iglesia y, le otorga la participación como liturgista. En este sentido la Hermana Sara Valero Rojas esposa del pastor Julio Cesar encabezo la lista de mujeres liturgistas, agregándose a este ministerio las Hermanas Elena Calderón y Martha Martínez. Esta última Hermana labora en las oficinas generales de la IAFCJ. Además de este ministerio, la mujer seguía practicando otros; como los de enseñanza, cocina, ujier, de ayuda, de servicio y de canto. Ocupaba otros cargos dentro de las fraternidades como presidenta, secretaria y tesorera. También ejercía el ministerio de pandero. La Hermana Claudia Berenice fungía como secretaria local. Como se puede ver, la mujer no era un integrante pasivo, sino todo lo contrario, de mucho empuje, y de ayuda idónea. Para el ministerio de campo, el pastor Julio Cesar seleccionaba en la hora del culto, aquellas voces mejor entonadas. Para ello comisionó a un Hermano de nombre Pablo Aguilar que había pasado la prueba para cantar, así, resultaron aprobadas las Hermanas Ana Rentería y Elena Rentería. Había un equilibrio de acciones entre el hombre y la mujer en cuanto a los ministerios pues el varón también participaba en ellos, incluyendo en estos el de construcción. Ocupaba también cargos en las fraternidades de varones, igualmente los jóvenes en sus fraternidades respectivas y a la vez en algunos ministerios. Todos los días de la semana, había actividades en el templo; como discipulado, reunión de líderes, día de oración, cultos (los martes y los jueves) y reunión de jóvenes.

El reto[editar]

El cuerpo del Señor estaba funcionando en sus miembros, y con el fin de aumentar la membresía, el pastor Julio, inicio encuestas y visitas domiciliarias, con la preocupación de buscar y atraer nuevamente a la Iglesia, aquellos Hermanos que se habían alejado por diversos motivos. Aunado a esto, las campañas de sanidad, de derramamiento el Espíritu Santo ministradas, en ocasiones , por el hermano Aron Mendoza y por el hermano Villa, y otros más, junto con el constante trabajo en las células evangelistas, y los encuentros de santificación, sin faltar el mover del Espíritu Sano trajo consigo el crecimiento numérico de la membresía. En relación a lo anterior, su servidor, que es uno de los que participa en la elaboración de este trabajo, recuerda que todas las bancas del templo, eran ocupadas por los hermanos, durante la celebraciones dominicales, de tal manera que se hacían necesario colocar sillas adicionales, en la parte de atrás del templo, para los hermanos e inconversos que no alcanzaban lugar. Era una bendición y un gozo ver a tanta gente alabando y glorificando al Señor Jesús. Las estadísticas reflejan un aumento importante en el número de miembros, alcanzando una cifra de 150 al final del periodo pastoral. Los bautizos en agua que se dieron en esta época fueron en número de 50.

Continuidad[editar]

Por otro lado el contenido de la liturgia se conservó igual, basado en una doctrina Apostólica y de enfoque pentecostal. Los principales temas de predicación del pastor Julio referían a la sanidad, arrepentimiento, liderazgo, comunión, doctrina apostólica, segunda venida de cristo, conversión, progreso espiritual, la gran comisión, el perdón, la salvación, administración, el reino de Dios, la disciplina, adoración y alabanza, dones y ministerios, la unicidad de Dios, la santidad, el nombre de Dios, el bautismo en el Espíritu Santo, guerra espiritual, la multiplicación, la oración y el ayuno. Los bautizos, presentación de niños, matrimonios y quince años eran actividades comunes en la vida de la Iglesia, del mismo modo las consagraciones de las diferentes fraternidades, las caminatas, las veladas de oración y las cadenas de ayuno tenían activa a la iglesia. Los elementos característicos y sobresalientes de disciplina observados en la congregación, consistían en el cuidado del vestido en las mujeres, la asistencia, la puntualidad, el uso adecuado del velo y la participación en las actividades. Los elementos físicos comúnmente utilizados en la liturgia seguían siendo los mismos; el atril, el aceite para ungir, los canastos para la ofrenda, incluyéndose ahora la guitarra eléctrica, la batería, el bajo, el teclado, los micrófonos, las bocinas, la consola, los adornos florales y desde luego la Biblia. No obstante había problemas que resolver dentro de la Iglesia, como la falta de unidad, la indisciplina, los celos, la deserción, las diferentes corrientes de pensamiento religioso, la baja economía, diferentes pecados morales y los vicios.

Sin detener el paso[editar]

Varias actividades educativas se realizaron en este tiempo, como seminarios doctrinales, capacitación de los diferentes ministerios y la escuela dominical. En el ministerio de la enseñanza el pastor Julio Cesar apoyado por los hermanos Daniel Valero diacono de la Iglesia, Abraham, David Salomón y la hermana María Concepción atendían las diferentes clases, que eran las de párvulos, primarios, intermedios, jóvenes, doctrina y formación discipular. A raíz de los encuentros se agregó la clase de postencuentro y la de ruta senda. Se organizó un encuentro espiritual para niños, por el rumbo de la primavera, en un lugar conocido como “Pinitos”. Fue una experiencia maravillosa que los pequeñitos vivieron. Por primera ocasión tiene lugar la escuela de verano para los niños en el mes de Agosto, siendo la coordinadora la hermana María Concepción, conocida como la hermana Cony. Los dones espirituales frecuentemente utilizados en las reuniones eran los de discernimiento de espíritus, liberación, sanidad, fe, palabra de sabiduría, palabra de ciencia y milagros. En ese entonces los hermanos instalados al diaconado fueron José de Jesús González, José Luis Navarro y Uriel Frausto Pérez. Posteriormente los hermanos José Luis Navarro y Saúl Soto fueron ordenados al ministerio. Tiempo después llego el hermano Efraín y ejerció en la Iglesia en su función de diacono. Dos misiones eran atendidas en ese tiempo; una en Santa María, la cual rentaba un local, y de ella se encargaban los hermanos Saúl Soto y Antonio. La otra misión estaba a cargo del pastor Julio Cesar, apoyando en este trabajo la hermana Teresa Ramírez. Otro recurso que se utilizaba para evangelizar era la elaboración de folletos.

Una mano amiga[editar]

No se descuidó la mirada a los hermanos económicamente más necesitados de la Iglesia, de modo que para brindarles algún apoyo se reunían despensas para ellos. También se daba apoyo a los familiares de los hermanos que fallecían, proporcionando galletas y café a todos los asistentes a la velada. Además se les regalaban las flores. Una obra de proyección social a la comunidad, era el cuidado de los niños de un albergue, en lo que se refería a la alimentación, la limpieza de la ropa, la educación secular y a la educación cristiana. El hermano Efraín diacono de la Iglesia, tenía la responsabilidad del albergue, y se conectó con “La Fundación Pausin” que les apoyaba generosamente con alimentos. Se implementó también una tiendita para dar servicio solo a los hermanos de la Iglesia en los días de culto. Surgió de la necesidad de mantener a los niños dentro de la Iglesia en los momentos de receso, y, no salieran a la calle a comprar a las tiendas ahí cercanas para evitar accidentes. Se les vendía bebidas, galletas, dulces, yogurt, jugos y sabritas. La hermana “Cony” como le decimos se encarga hasta la fecha de administrarla, destinando las escasas utilidades en apoyo de las necesidades de la Iglesia. Desde luego que los milagros seguían manifestándose en la Iglesia del Señor.

Milagros y señales[editar]

La hermana “Cony” sano de una enfermedad que tenía en las manos desde hacía muchos años atrás, aproximadamente 28 años, a pesar de tantos tratamientos médicos. Frecuentemente regresando de los encuentros varios hermanos veían que llovía oro durante la ministración de los cultos. La hermana Teresa Ramírez estando gravemente internada en el hospital, se veía, dice ella no estaba dormida, pero me daba cuenta que caía en un abismo muy profundo el cual fui rescatada. Después de esto, los estudios clínicos confirmaron mi sanidad. Así sucedieron otros más. En este periodo varias visiones trajeron su mensaje a la Iglesia, y, a hermanos en particular. Tres visiones convergían: un rio de agua que corría en la calle de enfrente del templo arrastrando al líder y varios de los hermanos. La hermana que tuvo ese sueño gritaba pidiendo ayuda al líder para rescatar a los hermanos que eran llevados por el agua, pero escuchaba una voz que salía del templo que decía: el ya no está aquí, ya se fue. En la otra visión, una hermana escuchaba la voz del enemigo que decía voy por la cabeza. La tercera visión dada por un hermano ajeno a la Iglesia prevenía al líder. En el último año del pastoreo del hermano Julio por revelación se anunciaba una cernida de la Iglesia. Todas estas señales, al observar los hechos, tuvieron respuesta con el tiempo. En las visitas del hermano Aarón Mendoza nos revelaba que una fuerza de maldad operaba sobre el muro del templo que quedaba del lado de la calle San Jorge, por lo cual se oró en repetidas ocasiones, para desatar y liberar.

El aspecto material[editar]

No menguaron esfuerzos en lo relativo al avance en la obra material del templo. Así se colocó el plafón del techo, se construyeron nuevos baños, tres salones para el uso de la escuela dominical, se le puso piso de cemento al patio cuya área aproximada es de 720 mts cuadrados, se solicitó un préstamo a las oficinas generales de la Iglesia para construir dos salones más, en planta baja y alta, teniendo el de la planta alta un baño completo, se construyó una escalera de concreto, se fabricaron 20 bancas chicas para colocarlas en los laterales del templo, las banquetas se remodelaron, se hizo la marquesina del templo y en varias ocasiones se le dio mantenimiento a la pintura interior y exterior. Así estaban las cosas cuando inesperadamente se dio el siguiente cambio pastoral.

Conclusiones[editar]

Con las bases ya establecidas la Iglesia recibió en este periodo pastoral un gran impulso. Hubo mucha prosperidad, y se continuó la consolidación del Cuerpo de Cristo.


CAPITULO III, PRUEBA DE FUEGO[editar]

Segundo cambio pastoral[editar]

Este cambio pastoral tiene lugar en el mes de Enero del año 2007. Llega a la segunda Iglesia de Zapopan el pastor L. Alonzo Aranda Arjona, proveniente de la sexta Iglesia de Guadalajara, y el pastor Julio Cesar pasa a ocupar el lugar que dejo el pastor Alonzo. El pastor L. Alonzo Alejo Aranda Arjona nació el 17 de Julio de 1958 en Cansahcab, Yucatán. Sus padres fueron Julio Aranda Cutz y Socorro Arjona Loria. Vivió en una familia numerosa compuesta por 11 hermanos, a saber: Julia Aranda Arjona, Fausta, José, Vicente, Rosario, Socorro, Guadalupe, Lilia, Felipe, Esther y Martin. Su grado académico comprende la licenciatura en Administración de Empresas, trunca. Actualmente es pastor. Fue bautizado en agua el 13 de noviembre de 1977 en la primera iglesia de Mérida. Recibió el bautismo del Espíritu Santo el 22 de julio de 1984 en la primera Iglesia de Morelia, Michoacán. Contrajo matrimonio con la hermana Ruth Pérez Olvera el 22 de julio de 1978 en la Primera Iglesia de Guadalajara, de profesión actual enfermera general. Fue bautizada en agua el 16 de octubre de 1977 en la Primera Iglesia de Guadalajara, y su bautismo en el Espíritu Santo aconteció en el mes de febrero de 1978 en la Iglesia antes mencionada.

Continuidad[editar]

La liturgia de los cultos continuó realizándose de la misma manera, es decir con el mismo orden en las actividades. Las reuniones en la Iglesia se hacían los días martes y jueves a las 19:00 hrs. Al cabo de un tiempo el culto del domingo cambio de horario de las 15:00 hrs pasó al horario de las 14:00 hrs. Los ministerios de la mujer siguieron su curso como en el periodo anterior; en la enseñanza, en la intercesión, en la cocina, en la evangelización, en el pandero, como ujieres excepto el de liturgista que dejo de practicarse. Sin embargo aparecen mujeres como líderes de células. Como se comprenderá la mujer siguió siendo una parte activa y un brazo fuerte en la vida de la Iglesia. Los apoyos que brindaba en los encuentros de santificación en las diferentes áreas, era de suma importancia. Los líderes de los ministerios estaban como sigue: en el de liturgia el diacono Carlos Valerio, en el de pandero las hermanas Diana, Araceli y Karina, en el de intercesión la hermana Teresa Ramírez apoyando en la instrucción del mismo la hermana Elena Domínguez, en el de ujieres la hermana Magdalena Longinos, en el de banderas la hermana Martha Ibarra, en el de enseñanza los hermanos María Concepción y Salomón Huerta, en el de música los hermanos Alejandro Aranda y Hermes Navarro y en el de construcción los hermanos Ramiro y José Juan Botello. Los instrumentos empleados en el ministerio de música en las celebraciones eran los siguientes: la guitarra, el bajo, la batería, el teclado, los micrófonos, la consola y las bocinas. También se utilizaban otros elementos como el atril, los canastos para la ofrenda, el aceite para ungir, los arreglos florales y cuando era necesario la pila bautismal, sin faltar también la biblia. Los hermanos hacían manifiesto sus testimonios durante los cultos dando a conocer lo que Dios había hecho en su vida. Una hermana testificó lo siguiente: decía que saliendo del culto de la semana, ya de noche, yendo para su casa pasaba por una parte obscura y despoblada. Entonces dos sujetos la siguieron no con buenas intenciones, de pronto ella escuchó que uno de ellos le dijo al otro, no la vamos a seguir más, porque la van cuidando, cuando en realidad iba sola. Un testimonio similar dio el hermano Julio Manuel Aranda. Cuenta su experiencia de la siguiente manera: al pasar por el puente peatonal del periférico, en la tarde para ir al culto, dos personas lo siguieron con seguridad para asaltarlo, entonces escuchó que uno le dijo al otro no lo sigamos porque viene acompañado, cuando en realidad como en el testimonio anterior iba solo. Viene pues a nuestra mente el texto Bíblico que dice: El Ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los protege. Otro testimonio mas es el del hermano David Salomón que estando en su carro parado cuando el semáforo marcaba alto, llego otro carro y lo impacto por la parte de atrás lanzándolo como a once metros de distancia, pero salió completamente ileso, ningún dolor de cuello, ningún dolor de espalda. Hubo muchos testimonios más porque así es la Iglesia del Señor, llena de bendiciones. Siguiendo la fe Apostólica se celebraba dos veces al año la Santa Cena. Durante los cultos se hacían dos llamamientos; uno durante la ministración y el otro al final del culto. Las peticiones y agradecimientos pasaron a formar parte de la liturgia solo en los cultos de la semana, por lo demás todo el orden litúrgico se conservaba. Muchos milagros sucedieron. Sanidades que se dieron a través del teléfono, como es el caso de la hermana Luz que sanó de una lastimada en la planta del pie que le impedía caminar, entonces desde la casa el hermano Julio oró usando el teléfono y la hermana sanó. Otro caso es el del hermano David Salomón, que cuando se realizaba el culto un predicador hizo un llamamiento a todos aquellos que quisieran que se les fuera dada una dentadura de oro. Varios pasaron al altar pero el hermano David se quedó en la banca y expresa que cuando el hermano oraba sintió una fuerza que lo jalaba hacia el altar. En cierto momento comenta que sintió un dolor en los dientes y percibió que estaban más pesados. Después se retiró un poco del altar pero el predicador lo llamó al frente indicándole luego que abriera la boca; con ayuda de una lámpara empezó a contar exclamando que Dios le había dado ocho piezas de oro en su dentadura. Muchos hermanos pasaron a confirmar el milagro.

Sin aflojar el paso[editar]

No faltaron los encuentros de santificación con el fin de atraer nuevas almas para Cristo, las campañas de evangelización en las que hubo milagros de sanidad, de conversiones y bautizos en el Espíritu Santo, las veladas de oración y las cadenas de ayuno. Aunado a esto se organizaron los cultos de barrio con muy buenos resultados captando así más oyentes en las células evangelísticas. Se continuó trabajando con la red de células de multiplicación celular aplicando el programa de los ciclos de evangelización y consolidación en donde se empleaban los materiales de las series que eran enviadas a cada iglesia de parte de las Oficinas Generales. Varias células se atendían, como la célula de la Sarabia, la de Tulipanes, la de Arenales y otros hogares más que se visitaban estando en proceso de formación celular. Los hermanos que se encargaban de exponer los temas eran José María Serrano, Consuelo Arroyo, Javier, Rafael, Elena Delgadillo, el pastor Alonzo, Miguel Chávez, Antonio Jiménez, Elena Calderón, José Luis Navarro, María Concepción, Salomón Huerta, Raquel Sandoval, Carlos Valerio y todo el equipo de apoyo. También había una célula de jóvenes que se reunían en el templo, encargándose de ella el hermano Ricardo Álvarez diacono de la Iglesia, después se encargaría de ella el hermano Julio Manuel Aranda. El pastor Alonso Aranda, su esposa Ruth Pérez, y los hermanos Jesús Pelayo, Teresa Ramírez y María Concepción llevaron el mensaje de salvación en la célula de Unión de Tula en el hogar de la mamá del hermano Jes alg:) ús Pelayo. Llegar a este lugar y regresar implicaba un tiempo de 6 hrs partiendo del templo. Después el tiempo que los hermanos hacían para llegar a sus hogares. Fue necesario concientizar a la congregación sobre la transición del modelo tradicional al de redes celulares de multiplicación, a través de la capacitación para trabajar bajo ese esquema. Por otro lado se brindó ayuda a los hermanos más necesitados, regalándoles despensas y ayudas económicas. El albergue seguía a cargo del hermano Efraín Aceves diacono de la Iglesia con apoyo de su esposa Ana Esther.

Seguimos aprendiendo[editar]

La escuela dominical funcionaba en sus diversas clases: párvulos, primarios, intermedios que después pasarían a integrarse al nuevo programa llamado “Embajadores del Rey” estaban además la clase de los jóvenes y los adultos dentro del programa Escuela de Liderazgo Local, llevando los temas de estudio de los módulos I y II. Los hermanos de conducir la instrucción de las diferentes clases eran: Esther Mena, María Concepción Gómez, Héctor Calderón, Ruth Pérez, Ana Olvera, el pastor Alonso Aranda, Carlos Valerio y Salomón Huerta. Cada domingo había oración de 10:00 a.m a 11:00 a.m. En seguida se hacía un devocional breve, después cada clase pasaba a su salón respectivo. Al término de las clases regresaban al templo donde presentaba cada grupo una reseña de la enseñanza recibida y decían su texto bíblico. Así concluía la Escuela Dominical. En los años 2007 y 2008 La Segunda Iglesia de Zapopan funciono como sede del Seminario Distrital para los aspirantes al diaconado y al ministerio. También recibió a los aspirantes del I.C.M. Instituto de Crecimiento y Ministerios. Las predicaciones apuntaron hacia la enseñanza de la Doctrina Apostólica, salvación, comunión, sanidad divina, derramamiento del Espíritu Santo y conversión. En el año 2007 fue instalado al ministerio el hermano Efraín Aceves Belmonte en la Convención Distrital. En el mes de abril del mismo año fue enviado a pastorear la Iglesia de Ocotlán, Jalisco. Al siguiente año, en el 2008, fue ordenado al ministerio el hermano José Luis Navarro López y al diaconado el hermano Carlos Valerio Corona. Así mismo llego de la segunda Iglesia de Guadalajara como diacono el hermano Ricardo Álvarez y en el año 2010 fue instalado al diaconado el hermano Julio Manuel Aranda Pérez. Para estos tiempos, aunque para los hermanos adultos su nivel de escolaridad era bajo, pues solo algunos habían cursado los primeros años de la primaria; ahora los hijos de estos ya tenían estudios más avanzados, como la secundaria, preparatoria y hasta licenciatura.

Alcances en el aspecto material[editar]

En este aspecto se recibió en obra negra dos salones para la escuela bíblica dominical, mismos que se terminaron poniéndoles puertas y ventanas con protecciones de fierro, un baño completo en el salón de la planta alta, destinando una parte, como oficina pastoral, misma que se amuebló apropiadamente, con escritorios, sillón ejecutivo, sillas y muebles para archivero. Se construyó el comedor con cocina, se compraron parrillas industriales, se colocó vitropiso al comedor y azulejo a las paredes de la cocina. Además se compraron 47 sillas metálicas y 3 mesas de plástico tipo tablón rectangular. Al pulpito se adornó con cantera, al altar se le puso barandales de fierro forjado, la pila bautismal se adornó con el logotipo de la Iglesia Apostólica y la figura de una paloma. La puerta principal que da a la calle Gradiola se le puso un cancel y la del patio que da a la misma calle se amplió de manera que los carros de los hermanos y visitantes pudieran estacionar su vehículo en el patio de la Iglesia. Se compraron micrófonos para los músicos, uno de ellos inalámbrico y los demás normales, además una mezcladora de sonido, un par de bongoes o congas con su base y se terminó de pagar un préstamo de 50,000 pesos a las oficinas generales que se había solicitado en el periodo pastoral anterior para la construcción de salones. Todo indicaba un gran avance, sin embargo para el pastor Alonzo Aranda había un reto más que vencer, y este era según su apreciación que la Iglesia lo aceptara como su pastor, propósito por el cual estuvo intentando de diferentes maneras lograrlo. En este contexto muchas profecías anunciaban un crecimiento notable de la Iglesia, pero una anunció una cernida de la misma. De lo que no estamos seguros es del tiempo del cumplimiento, sin embargo relacionando los sucesos ocurridos podemos ubicarnos en la época. Tal parece que en este tiempo es un momento de dura prueba, pero tanto líderes como hermanos Dios nos dio el triunfo y fuimos victoriosos y más que vencedores; de modo que la Iglesia siguió caminando, firme, erguida, fuerte; y a pesar de las circunstancias llevamos siempre la frente en alto. Sin duda la mano de Dios nos dio la entereza para continuar adorándole y sirviéndole con plena entrega. Así es la Iglesia de Cristo, una Iglesia que no conoce derrota. En este panorama las estadísticas muestran una membresía sostenida, según datos tomados del reporte pastoral, que declara que recibió 140 miembros y a la fecha en que el entrega esta Iglesia existían 140. Los bautizos en agua fueron en número de 28 según reporte pastoral.

Conclusión[editar]

Aunque se abrió un desafío en la fe de los creyentes, el cuerpo de Cristo siguió funcionando a través de sus dones y ministerios, con deseos de seguir creciendo. Muchas metas se lograron y otras más estaban en proyecto.

CAPITULO IV, TIEMPOS DE COSECHA[editar]

Tercer cambio pastoral[editar]

El siguiente cambio pastoral se efectuó el día 20 de Febrero del año 2011. Se traslada al pastor Alonzo Aranda a la segunda iglesia de Tlaquepaque y llega a tomar la responsabilidad de la segunda iglesia de Zapopan el pastor Evelio Rodríguez González. El pasto Evelio Rodríguez González nació el 17 de Marzo de 1963 en Cortázar, Guanajuato. Sus padres llevan el nombre de Miguel Rodríguez Martínez y Catalina González Rojas. Tuvo la dicha de convivir con siete hermanos en la carne, cuyo nombre son: Cristina, Leonel, Guadalupe, Gloria, Rene, Valentina y Vidal. Actualmente tiene el grado de Licenciados en Teología y su profesión actual es el de pastor. Recibió el bautismo en agua el 27 de Marzo de 1983 en Mazatlán Sinaloa, perteneciendo a la primera iglesia de Mazatlán. Su bautismo en el Espíritu Santo fue en el mes de Abril de 1989 en el mismo lugar. Contrajo matrimonio con la hermana Belén Ríos Hernández que nació el 16 de Junio de 1967 en Mazatlán Sinaloa. Los padres de ella fueron Benito Ríos Jiménez y Paula Hernández Soto. Fue Bautizada en agua el 28 de Agosto de 1983 en Mazatlán Sinaloa. Su mayor grados de estudio corresponde a la secundaria y su profesión actual es de ama de casa. Dios les permitió tres hijos; Zusammen Rodríguez Ríos, Jonatán y Areli de los mismos apellidos.

Una visión diferente[editar]

Al inicio de este periodo pastoral la organización en las actividades en la iglesia no sufre cambio alguno y se continúan llevando a cabo como antes. Después, poco a poco se van realizando nuevas formas de afrontar cada requerimiento en la organización. En esta nueva etapa de la iglesia se percibe un importante cambio. Gente nueva comienza a llegar aumentando así la membresía. Todas las bancas de la iglesia se van ocupando nuevamente en cada culto. La gente alaba o glorifica con júbilo. Muchos todavía inconversos están allí adorando y exaltando al rey de reyes y señor de señores, en espera de cumplir el mandato del libro de Hechos de los apóstoles en su versículo 2:38. La iglesia del señor crece de tal modo que en el transcurso de 8 meses, 14 personas han recibido el bautismo en agua y 10 han sido bautizadas en el Espíritu Santo, además de varias familias que han trasladado su membrecía a la congregación. Esto ha ocurrido hasta la fecha del mes de Octubre del año 2011, llegando a tener una membresía de 156 creyentes. Tal parece que la profecía para esta iglesia sobre el crecimiento por diferentes pastores se está cumpliendo. A decir del pastor Evelio esta profecía de crecimiento y prosperidad de la iglesia bajo su pastoreo actual le fue anunciada con anterioridad a través del hermano Víctor en la localidad de Sayula cuando era pastor de la iglesia de Jocotepec, esto coincide con las profecías anunciadas para esta iglesia que es la Segunda de Zapopan. Nuevas estrategias son utilizadas en las predicaciones con muy buenos resultados, para atraer a la gente y conservarla. Programas de evangelización y de discipulado se imparten en las predicaciones, las cuales también son grabadas para los hermanos las adquieran. Otras estrategias más implementa el pastor Evelio para llevar a nuestra familia que es inconversa a los pies de Cristo. Nunca falta la atención a las necesidades espirituales y de sanidad para bautizados y para oyentes. Motivación, tras motivación recibe siempre la iglesia por parte del pastor Evelio, que con dinamismo ejecuta su ministerio. Muchas sanidades han ocurrido, de tal manera que en cada culto, especialmente los domingos, vemos milagros de todo tipo en amigos y hermanos que asisten a adorar al Señor. Los días de culto se han modificado. Anteriormente se realizaban los martes y jueves de cada semana a las 19:00 hrs. Ahora el culto semanal se lleva acabo el día miércoles y el siguiente culto de la semana paso al día viernes, pero ahora se ha sustituido en culto del viernes por una vigilia de oración que da inicio a las 19:00 hrs. Y concluye a las 22:00 hrs. A la vez se establece, en el mes de julio, un plan para leer toda la biblia en dos tiempos; en 4 meses o en 6 meses con un estímulo para el que termine de leer primero. El propósito es que la congregación adquiera el buen hábito de la lectura bíblica. El pastor Evelio reúne a si mismo periódicamente a todos los líderes de los diferentes ministerios para evaluar y proyectar. También lleva a cabo reuniones de “MEP” (Ministración, Evaluación y Proyección) cada domingo con todos los líderes de células. Realiza conferencias para matrimonios. Atiende oportunamente los conflictos poniendo en práctica la consejería, con el fin de tener una iglesia sana. No hay esfuerzo que escatime el pastor Evelio en la atención de cada una de las necesidades de la iglesia. Su ideal es construir una iglesia grande numéricamente y cualitativamente.

Seguimos adelante[editar]

La mujer sigue activa en los ministerios de la iglesia pero ahora vuelve a ocupar su función de liturgista. Existe una gran cantidad de hermanos liturgistas, dos grupos numerosos de alabanza que utilizan instrumentos musicales de cuerda como la guitarra eléctrica y el bajo, el teclado y otros instrumentos de percusión, hermanos que instruyen en las clases de la escuela dominical, hay también un grupo de payasitos y un grupo de drama y pantomima. En fin todos los ministerios que ya existían están operando con sus líderes anteriores en forma dispuesta y dinámica. A esto se siguen agregando nuevos ministerios como el de Publicidad e Imagen atendidos por el hermano David Salomón Huerta G. Y el ministerio de misericordia o amor del cual se encarga el hermano Ricardo Álvarez diacono de la Iglesia que recolecta despensas para repartirlas entre los hermanos más necesitados. Sin lugar a dudas nuevos ministerios irán apareciendo y con ello fortaleciendo el cuerpo del Señor Jesús. Por lo que respecta al orden litúrgico del culto sigue desarrollándose igual y en donde el pastor emplea en su predicación temas sobre sanidad, liderazgo arrepentimiento, comunión conversión progreso espiritual, prosperidad económica adoración y alabanza unicidad de Dios, guerra espiritual, segunda venida de Cristo, Fe y otros más. Tiene como metas combatir el desánimo, la desconfianza, la división y la calumnia, así como propiciar cultos fervorosos y lograr muchas conversiones. También espera que la iglesia alcance más conocimiento de la palabra de dios y observe mejor la disciplina. Sin contar los instrumentos musicales y todo el equipo necesario los otros elementos físicos se siguen conservando como son el aceito para ungir, los arreglos florales, el atril y los canastros para recoger la ofrenda. Continuamente se están realizando encuentros de santificación con excelentes resultados. De la misma manera el culto infantil está recibiendo un gran auge. Hay muchos planes más por delante. En la escuela dominical se incluye una nueva clase aparte de las existentes (párvulos, primarios, intermedios o embajadores del Rey, jóvenes y dos grupos que llevan el estudio de los módulos I y II de la Escuela de Liderazgo Local). Los hermanos de recién ingreso reciben atención en los días miércoles en la hora del culto en un salón por separado por los hermano José María Serrano y Consuelo Arroyo. Los hermanos que tienen las clases de la Escuela Dominical son los siguientes: Paola, Esther Mena, María Concepción, Héctor Calderón, Zusammen Rodríguez, Salomón Huerta y el pastor Evelio Rodríguez. En el mes de agosto de este año 2011 se llevó a cabo la “Escuela de Verano” teniendo como coordinadora la hermana Belén Ríos Hernández, esposa del pastor Evelio y como maestra general la hermana María Concepción. Hubo una gran disposición de parte de los hermanos para apoyar esta actividad. Las células siguen creciendo, contándose entre ellas dos células de la Sarabia (jóvenes y mixta), La de Tulipanes, La de Arenales Tapatíos. Y la que funciona en la colonia agrícola en las inmediaciones del templo. En el poblado de Unión de Tula, Jalisco hay una misión o célula iniciada por el hermano Javier Calderón, prestándole atención el mismo con apoyo de su familia. Pero no es aquella célula que atendía el pastor Alonzo, son otras personas establecidas en otro lugar de aquel poblado y no en la casa del hermano Jesús Pelayo. Algunas de ellas ya han recibido el bautismo en agua en la segunda iglesia de Zapopan y son consideradas como miembros de esta. Frecuente mente nos visitan. Estos datos han sido recabados hasta el mes de Octubre del año 2011.

Conclusión[editar]

Innovación y nuevas estrategias están impulsando a la Iglesia.


AGADECIMIENTOS

Con profunda gratitud nos dirigimos a los Pastores Leopoldo Segura Maldonado, Julio Cesar García Blanco, L. Alonzo Alejo Aranda Arjona y Evelio Rodríguez García; así como a las hermanas Antonia Hernández, Victoria Ruvalcaba, Lucila González, Teresa Ramírez, Ana Salvador y a los hermanos Francisco Calderón y José Tovar que con gentiliza y disposición colaboraron de manera especial en la realización de la historia de la Iglesia Local.