3a Guamúchil, Sinaloa - WikiHistoria
viernes 24 de mayo del 2019

3a Guamúchil, Sinaloa

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Reseña historica de la 3a iglesia Apostoloica en Guamuchil

Una necesidad de Salvación para las almas

Eran las inmediaciones cronológicas de la década de los setentas; cuando en la Primera Iglesia de Guamúchil pastoreaba el Hno. Gabriel López Favela y en la Segunda Iglesia de la misma ciudad tenia una responsabilidad similar el Hno. Heriberto Gaxiola, mientras que el Obispo Supervisor del Distrito de Sinaloa era el Hno Arturo Bojôrquez Encines

La ciudad de Guamúchil presentaba un crecimiento suburbano y demográfico muy notorio hacia la parte sur de la misma, de ahí que varios de los feligreses de las congregaciones mencionadas habían cambiado su residencia a las colonias de dicha zona periférica de la ciudad y en virtud de ello la asistencia a las actividades de sus respectivas agrupaciones, como Sociedades, grupos de estudio y/o de evangelismo y los respectivos cultos de la iglesia o de barrio, se complicaba por la lejanía de los lugares de reunión a las casas-habitación.

Igualmente, al vivir en una colonia distinta; varios de los hermanos decidieron iniciar actividades entre los vecinos, todo ello con el propósito de atraer almas para Cristo, contándose entre dichos hermanos que celebraban cultos en casas de otros cristianos, al Hno. Juan Araujo y Celedonia Uriarte; Jesús Burgos y Aurelia Campos; Casto Uriarte y Damasia Pacheco, quienes usando diversas casas de otros hermanos Apostólicos ya llevaban la palabra de Dios a los vecinos, que a decir verdad, escuchaban con agrado las nuevas del evangelio en la recientemente creada Col. La Gloria.

Los factores anteriormente mencionados fueron dos de los detonantes para que ambos pastores de las iglesias ya constituidas. (López Favela y Gaxiola Gaxiola) Empezaran a ver con cierto agrado la idea de formar la tercera congregación en la ciudad; pero ninguno de los dos decidía firmemente el tomar la obra como parte de un trabajo propio, por lo que de manera casi indecisa, pero con mucho ímpetu, el espíritu de varios hermanos de ambas congregaciones unieron sus esfuerzos y una semana los maestros y Diáconos de la Primera congregación asistían a celebrar las actividades rutinarias, como era la Escuela Bíblica Dominical, por las mañanas y el Culto oficial por las tardes, sin dejar de mencionar el culto de media semana que se celebraba los días Jueves y la siguiente semana eran los Maestros y Diáconos de la Segunda Iglesia quienes efectuaban los trabajos ya mencionados; notándose que en cada uno de los trabajos que se llevaban a cabo la asistencia por parte de los hermanos y de las visitas era muy nutrida, lo que alimentaba el entusiasmo y la alegría de quienes realizaban el trabajo apostólico.

Cabe mencionar entre los hermanos que inicialmente realizaban los trabajos a Juan Araujo, Daniel Arguelles, Baldomero Noriz, Alfredo Mejia, Humberto Gaxiola, Everardo Castro, Sergio Pablo Uriarte, Mario Acosta y tal vez haya algunos cuyos nombres se nos escapen a la memoria, pero Dios sabe el trabajo que llevaron a cabo y se los pagara como el sabe hacerlo.

Igualmente hay que consignar que en estas épocas difíciles de los trabajos en la Col. La Gloria, quienes prestaban sus casas para que se celebraran las actividades eran; entre otros el Hno. Juan Araujo, el Hno. Jesús Burgos, el Hno. Domingo Uriarte y el Hno. Melquíades Olivas; todo esto desde el inicio de la obra hasta finales del año 1981 e inicios del 1982, cuando se logro adquirir en compra un lote, donde actualmente se encuentra establecida la tercera Iglesia, y desde esa fecha se empezaron a celebrar ahí los cultos; y tratando de equipar el templecito (que en aquellos ayeres era solamente un tejaban de lamina negra) con bancas; mismas que al terminar los cultos se guardaban “paradas” a un lado del tejaban, pero eso dejo de hacerse, ya que en un momento dado, algunos desadaptados o enemigos de la obra de Dios, llegaron de noche, cuando no había nadie y quemaron todas las bancas; ocurriendo este suceso en el año 1983. Esto acicateo a los hermanos que ya se reunían constantemente en las actividades de “su tercera iglesia” para construir un edificio que constituyera mayor seguridad en el equipo del templo y mas fortaleza en la estructura arquitectónica de la misma; donde no fuera un riesgo sufrir la canícula veraniega, las lluvias torrenciales que recurrentemente se dejaban caer, ni los fríos invernales, que regularmente no son tan gélidos, pero siempre molestan.

La gran mayoría de los hermanos que conocen de la titánica labor para hacer el primer templecito reconocen que fue la Hna. Damasia Pacheco quien con su trabajo haciendo y vendiendo comidas, mayoritariamente logro recaudar una importante cantidad de recursos financieros con los que el trabajo de la construcción se hizo relativamente fácil, aunque no debemos descartar que los demás también aportaron, cada quien a la medida de sus posibilidades, pero se destaca el trabajo entusiasta de Damasia Pacheco y sabemos que Dios le va a pagar a cada quien el esfuerzo que haya hecho para apoyar esta importante obra.

Ya llevando a cabo los cultos en el pequeño templecito que se había construido; los diversos pastores de las Primera y Segunda Iglesias de la ciudad seguían apoyando los trabajos en lo que se perfilaba como la tercera congregación de la ciudad; pues ahora el espectro citadino de Guamúchil se presentaba mucho mas grande y se notaba que había mucha necesidad de que la palabra de Dios se predicara de lleno en el lugar donde se habían aposentado que era la Col. La Gloria y unos con mas decisión que otros y otros con menos, pero la palabra seguía escuchándose por los vecinos y ya algunos empezaban a bautizarse.

Fue en el 24 de Noviembre de 1990, cuando de manera más oficial y seria se observo el fortalecer la idea de la nueva congregación, cuando cincuenta y cinco hermanos, algunos de la primera congregación y otros de la segunda, estamparon sus firmas en un documento que se le entrego al Hno. Fernando Peña Niz, Obispo Supervisor del Distrito de Sinaloa y a los pastores de la primera y segunda Iglesias; Abel Gamez Villarreal e Isaías Martínez, respectivamente, donde se pedía formalmente la formación de la Tercera Iglesia de Guamúchil; aclarando que se pedía les pusieran mas atención e interés a dicha petición, puesto que anteriormente ya se había solicitado lo mismo en dos ocasiones y no les habían resuelto en ningún sentido y ya era urgente que se abriera el espacio para trabajar en pro del crecimiento de la obra de Dios en las inmediaciones que ya se han mencionado anteriormente. Quien se responsabilizo del escrito de la solicitud fue el Hno. Casto Uriarte, a la sazón miembro de la segunda iglesia.

Con la atención prestada a la anterior solicitud, los hermanos se avocaron a trabajar mas de lleno en la obra y para el año 1994 se le pidió al Hno. Miguel Humberto Gaxiola Quintero, pastor en la congregación de Mocorito, que también atendiera la misión en la Col. La Gloria; a lo que accedió de muy buena gana, recibiendo en el año de 1994 a cuarenta y seis miembros, con un arduo trabajo material y espiritual por hacer. Gaxiola Quintero concluye los trabajos físicos del templo y es el 15 Mayo de 1996, cuando se declara iglesia a la Tercera de Guamúchil de manera oficial, lo que exigió a Miguel Humberto y a la congregación ya establecida a trabajar mas a fondo, ya que el mes de Noviembre de ese mismo año y con la presencia del Obispo Presidente; Hno. Mauro Ruvalcaba Ruiz, y un sinnúmero de invitados asistentes se dedico y consagro oficialmente el templo, en medio de un glorioso culto que se celebro esa misma noche, muchos hermanos todavía recuerdan el coro local que dirigido por el Hno. Silas M. Uriarte Olivas cantaron un himno de su propia inspiración titulado “Templo de nuestro Señor”, recibiendo inmensa bendición de parte de Dios cuando se escuchaban las voces de mas de cuarenta hermanos y hermanas que lo cantaron. Es en el año de 1998 cuando “El Hno. Betito” entrego las riendas del trabajo en la congregación al Hno. Mario Antonio Acosta Sotelo; cabe hacer notar que cuando el Hno. Betito Gaxiola recibió como Misión en el 1994, recibió a cuarenta y seis miembros, cuando ya se constituyo como iglesia tenia cincuenta miembros y al momento de entrega a Acosta Sotelo lo hizo con una lista de ciento veintidós feligreses.

Sin duda que para lograr la transición de cultos en casas a cultos en templo y de cultos en templo a iglesia constituida se tuvieron que pasar por múltiples vicisitudes, que solamente se pudieron superar por la madurez de los hermanos y por la ayuda de Dios, entre los que se puede destacar La agresión sufrida por el Hno. Cruz Medina Pedrosa, pastor de la Segunda Iglesia, que en dicha ocasión había acudido a celebrar el culto de media semana, cuando al estar predicando en un culto en el templo, un ebrio sujeto se planto hasta el frente para vociferar maldiciones e improperios en su contra y cuando intentaba pasar de las palabras a los hechos, un hermano inmovilizo al posible agresor y lo saco del templo; el nombre de este hermano es Oseas Gil Barraza, haciéndose notar la templanza e impavidez que mostró en todo momento el Hno Cruz Medina, quien no pareció inmutarse, y después del suceso siguió predicando como si nada hubiera acontecido.

Mención aparte e importante es el mencionar a cada uno de los pastores que en estas fechas pastorearon en la Primera y Segunda Iglesias, pues cada uno de ellos puso su granito de arena para que la obra no decayera y fuera creciendo de manera firme y sostenida, siendo estos, por parte de la Primera Iglesia, los hermanos Gabriel López Favela, Antonio Laurean Leyva, Abel Gámez Villarreal y Febronio Macías Parra; mientras que por la Segunda Iglesia lo hicieron Heriberto Gaxiola Gaxiola, Francisco Uriarte Armenta, Cruz Medina Pedrosa, Isaías Martínez Molina, Ubaldo Montoya Medina, Manuel López Cuevas y Daniel Gaxiola López; quienes cada uno en su oportunidad aportaron lo que estuvo a su alcance para que todo el trabajo fuera fructífero y la obra creciera en calidad y cantidad; todo esto desde los inicios en los años setentas, hasta la consagración de la Iglesia, que ocurrió en el año de 1996.

Igualmente hay que consignar la labor que llevaron a cabo los Obispos Supervisores que apoyaron el proyecto de Tercera Iglesia, mencionándose a los Hermanos Virgilio Sánchez Aguilar, Gabriel López Favela y Abel Gámez Villarreal, como Obispos del Distrito del Pacifico, Quienes fungieron desde los inicios del trabajo, hasta el año 1994, ya que posteriormente se constituyo el Distrito de Guamúchil y se enarbolo la lucha de seguir con la empresa de constituir la Tercera Iglesia; fue el Obispo de dicho Distrito el hermano Febronio Macías Parra, bajo cuya administración se constituyo formal y oficialmente la Iglesia tercera de Guamúchil y del 1996 en adelante el apoyo ha sido institucional, pero ya sin la ingerencia directa de los pastores de la Primera y Segunda iglesias y solo con la supervisión de los Obispos subsiguientes

Igualmente trascendente ha sido el trabajo de cada uno de los pastores que han tenido la responsabilidad de dirigir los destinos de la congregación, quienes en todo momento fueron apoyados en la medida de las posibilidades por parte de la congregación; siendo estos los hermanos Miguel Humberto Gaxiola Quintero, Mario Antonio Acosta Sotelo, Nathan Uriarte Olivas, David Leyva, Manuel Ontiveros Soto (como pastor interino) y Fabián Pérez Mejía.

En cada una de las administraciones pastorales ha habido algún rasgo de caracterización que representa a los pastores y la congregación y en el periodo del Hermano Miguel Humberto Gaxiola Quintero se trabajo mucho en la construcción y consolidación del edificio y de la obra apostólica, de tal manera que además de terminarse el primer templecito, se llevo a cabo una ampliación del mismo, que permitió que tuviera mayor capacidad de asistentes.

En el tiempo del Hermano Mario Antonio Acosta Sotelo se busco consolidar las estructuras de grupos de trabajo, lográndose un avance sustancial en las mismas.

En la administración pastoral del Hermano Nathan Uriarte Olivas se presento claramente la intención de mejorar las estructuras físicas del templo y sus edificios auxiliares, construyéndose unos baños funcionales y amplios y una cocina y comedor de acuerdo a las necesidades existentes; igualmente se trabajo de manera profusa en la educación Cristiana y la enseñanza, ya que en estas fechas es cuando se trabajo profundamente en el Proyecto Excelencia, lográndose grandes resultados en lo relativo a Relaciones afectivas, Evangelización y Enseñanza en general.

Bajo el trabajo del Hermano David Leyva se trato de ampliar el templo a un mega edificio, pero no se logro el cometido, ya que en ese lapso ocurrió una situación imprevista que exigió al mencionado hermano a dejar las riendas de la Iglesia; quedando los trabajos inconclusos y lo mas dramático es que la congregación quedo a la deriva durante algún periodo de tiempo, lo que obligo a la Directiva del Distrito, presidida por el Hermano Nathan Uriarte Olivas a designar a un pastor interino, responsabilidad que recayó en las manos del Hermano Manuel Ontiveros, quien a base de grandes y titánicos esfuerzos logro mantener la unidad y el aliento entre los hermanos miembros de la congregación.

En la actualidad es el Hermano Fabián Pérez Mejía el responsable de la obra en la iglesia y se trabaja en todos los flancos para restañar las lesiones de heridas pasadas y su trabajo va rindiendo frutos, notándose que el avivamiento es claro y efectivo, habiendo avances sustanciales en lo relativo a Enseñanza Cristiana, igualmente se trabaja efectivamente en los ministerios de poder y Alabanza, habiendo una organización precisa en cada uno de los grupos de trabajo. Mencionándose que en lo relativo a la construcción del mega templo no se ha quitado el dedo del renglón y se estima que en poco tiempo sentiremos las bendiciones del altísimo para poder alabarle en una Casa donde se sientan cada vez mas sus caricias y su poder.

El Hno. Fabián y su Familia, Recibieron o la responsabilidad de esta congregación (3ra de Guamúchil) el día 29 de abril de 2010 misma que están pastoreando hasta esta fecha (24 de agosto de 2012) concediendo el señor: 52 bautismos, integrar a la congregación (pues cuando la recibieron estaba dispersa una buena parte de ella por problemas que se habían presentado en el pastorado anterior), levantar paredes logrando echar la techumbre de todo el edificio (360 Mts. cuadrados), acondicionar la parte alta de la construcción para salones de estudio y dormitorios, pagar una deuda de 80,000.00 pesos en los primeros 8 meses de este pastorado.

En síntesis, en aproximadamente treinta y cinco años, las bendiciones del altísimo han sido muy grandes para cada uno de los que hemos sido miembros de esta congregación y al momento los ciento sesenta y seis miembros que constituimos la tercera iglesia de Guamúchil es mucho el agradecimiento que tenemos para con nuestro Señor Jesucristo por lo que nos ha sido refugio y fortaleza, pero aun esperamos que serán mayores las bendiciones que habrá de derramar sobre todos nosotros, en todas las áreas de nuestra vida Cristiana y Familiar.

Siguió el devenir del tiempo y con ello el trabajo incansable de la congregación para atraer más almas para Cristo, y con el Hno., Favian Pérez Mejía al frente, mostrando características importantes para lograr sonados triunfos, como serian su capacidad de motivar al trabajo y su gran actividad en el mismo, además de su interés en promover y consolidar el proyecto educativo, el cual dejo muy bien estructurado, además de su interés en construir una mayor y mejor infraestructura para la congregación, que logro en gran medida, de acuerdo al tiempo que le toco trabajar, pero en el área en que mayormente se le puede recordar es en el área de las Escuelas de Ministerios, las cuales dejo funcionando a su máximo esplendor, de tal manera que en muchas otras congregaciones se nos ponía como ejemplo a seguir en ese renglón. Finalmente, en el mes de Julio del año 2015, en que tuvo que ceder el espacio al nuevo Pastor, recapitulando su trabajo, tuvo un total de 87 bautismos en agua, 12 enlaces matrimoniales y la presentación de 29 niños. Llego el Hno. Elías Gil Burgos a pastorear la congregación y en su tiempo de pastorado, que duro escasamente un año, su trabajo fue frenético y entusiasta, contagiando a la congregación a unirse en los trabajos que se llevaron a cabo, destacándose notoriamente en el área de Construcción, donde concluyo los trabajos totales de la casa pastoral, en una empresa que parecía imposible, pero que se logró por el empeño puesto en esa área, además de la gran empatía que el Hno. Elías Gil proyectaba a cada uno de los feligreses, que por ese carisma, no dudaban en trabajar y hacerlo de manera extraordinaria, aunque cabe hacer notar que debido a que la economía de los miembros de esta congregación no es boyante, merced a los gastos invertidos en la empresa acometida, las economía eclesial se vino debilitando y eso se constituyó en un foco rojo que debía atenderse con premura, para evitar otro tipo de situación crítica. Al momento en que por cuestiones de la obra de Dios y de su familia el Hno. Elías Gil Burgos tuvo que hacer entrega de los trabajos del pastorado de la congregación; fue muy sentida su despedida por la pastoral de amistad y compañerismo que desarrollo, ya que fue reconocido por su pastoral humana y de servicio a los demás. Dejando un legado de cuatro bautismos en agua y la presentación de trece niños. Fue en el mes de Julio del año 2015 que recibió la estafeta de la congregación el Hno. Carlos Enrique Vega Jiménez, quien desde que llego busco consolidar cada una de las áreas de trabajo de la misma; en un titánico esfuerzo por seguir conquistando triunfos y trayendo almas para Cristo y fue por ello que utilizo su estrategia de liderazgo, donde se abría la oportunidad a todos los que quisieran trabajar, en una etapa que se le puede conocer como “de la praxis a la Laizzes faire” en una pastoral humana y de nobleza, que llamaba a todos a unirse al trabajo y que mostraran sus dones, para ponerlos al servicio de la obra de Dios. Así, pues; dada su sencillez y templanza en cada una de las actividades que el Hno. Carlos Enrique Vega llevo a cabo, se puede recapitular su trabajo a poco más de un par de años de haber recibido la congregación como exitosa y aprobada por la mano de Dios, donde al momento de redactar este escrito (Septiembre de 2017) los logros obtenidos son; un total de veintitrés bautismos en agua, presentación de nueve niños, la organización de una docena de Células de multiplicación; dónde se han incorporado el 50% de los miembros de la congregación y la buena dirección en los trabajos en las seis coordinaciones con que trabaja nuestra IAFCJ (Templo, Educación, Misión y envío, Evangelismo, Administración y finanzas y Activación) donde cada vez más se nota la mano del Señor, por la bendición que son para cada uno de los hermanos. Cabe hacer notar que la población total de hermanos bautizados en agua en el nombre de Jesucristo en esta congregación asciende a esta fecha a 210 y hay la perspectiva de seguir creciendo en cantidad y en calidad.