4a de Monterrey, Nuevo León - WikiHistoria
jueves 21 de marzo del 2019

4a de Monterrey, Nuevo León

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Como cada nación, ciudad, edificio o casa, éste templo que alberga a la cuarta Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, también tiene su historia.

No podemos hablar de edificaciones sin hablar de edificadores, y lo que hoy es la Cuarta Iglesia, un conglomerado de seiscientas personas, fue en sus inicios, allá por el año de 1950, un pequeño grupo que se reunieron durante varios años en el hogar de nuestros extintos hermanos Eduardo Balderas y su esposa Eusebia Castro en la 17ª avenida de la colonia Niño Artillero, en Monterrey, Nuevo León.

Estos hermanos eran: Nino Balderas y su familia, Rodolfo Balderas y su esposa Celia G. de Balderas, Ercilia Lozano, Dolores de Ayala, Dora Rentería de Carbajal y otros más, cuyos nombres desconocemos. Todos ellos han partido ya con el Señor.

Desde sus inicios, esta misión fue pastoreada por hombres de Dios que amaban su obra, siendo ellos: Ernesto Veloz, Eliseo Torres, Cayetano Torres, Silas Hernández, asesorados por el hermano Melesio Segovia Pineda, quien en ese tiempo era el Obispo Supervisor de la región y pastor de la Primera Iglesia de Monterrey, de donde nace la misión de la que hoy hablamos.

Aproximadamente en el año 1960, el pastor en funciones, Ernesto Veloz, debido a su traslado a la ciudad de San Antonio, Texas, por causa de su trabajo material, entregó la misión al hermano Eduardo Balderas, ayudado por su hijo Eleazar Balderas. Para entonces, ya se celebraban los cultos en un modesto local de block, situado en la calle Mártires de Tacubaya de la misma colonia, cuyo arrendamiento de piso era pagado por los hermanos que conformaban la misión. Pasado el tiempo, por causas que ignoramos, la misión se trasladó nuevamente al hogar del hermano Balderas, por lo que vendieron el block al hermano Eduardo Contreras, quien llegó procedente de Parras, Coahuila, conjuntamente con su familia; el dinero obtenido por esta venta, se guardó con el fin de hacer un nuevo local.

Cuando se efectuaban los cultos en el hogar del hermano Eduardo Balderas por segunda vez, acudían como simpatizadoras las hermanas Cresencia Mendoza y su hija Nicolasa Márquez, quienes posteriormente, se bautizaron en el nombre de Jesucristo. Al poco tiempo, la misión fue cambiada de nuevo, ahora al hogar de la hermana Nicolasa Márquez, ubicada en la calle Treviño de la colonia Topo Chico, en Monterrey, Nuevo León. Poco después, una hermana de ésta última, de nombre Adelina Márquez, rentó a la misión una fracción de su solar para que se hiciera un local provisional para realizar los cultos; con el dinero que se tenía en fondo por la venta que mencionamos, se compró block y láminas para construir, habiendo tenido un gasto aproximado de cuatro mil pesos, todo esto fue hecho durante la administración del hermano Silas Hernández en el año de 1961.

En ese mismo año, el hermano Silas Hernández solicitó al cuerpo ministerial, dirigido por el hermano Melesio Segovia como Obispo, un permiso para dejar el pastorado y trabajar materialmente, el cual le fue concedido, por lo que entregó la misión al hermano José Ricardo Rentería Medina, quien simultáneamente pastoreaba la misión de San Nicolás de los Garza, Nuevo León, ayudado por el hermano Francisco Estrada.

En 1965, el hermano José Ricardo Rentería se fue a hacer sus estudios al Instituto Teológico Apostólico Internacional en Tepic, Nayarit, habiendo dejado la misión a cargo del hermano Francisco Estrada. A su regreso del Instituto, reanudó su pastorado, pero en la Convención Distrital de 1966, fue enviado a hacerse cargo de la Primera Iglesia de Nuevo Laredo, Tamaulipas y a su vez, fue nombrado Anciano del Segundo Sector Norte del estado de Nuevo León. Para entonces, había un fondo pro-compra de terreno, al cual se añadió un donativo de quinientos pesos de la hermana Crescencia Mendoza.

Al irse el hermano Rentería, quedó como pastor, el hermano Guadalupe López. Durante su administración, llegó a la misión el hermano Ramón Sánchez y su familia, procedentes del estado de Sinaloa. El hermano Sánchez, compró un terreno en la colonia Pablo A. González, en Monterrey, Nuevo León, la cual en el año de 1967 comenzaba a poblarse. Dicho terreno, fue traspasado por este hermano a la misión y se estuvo pagando poco a poco.

En el año de 1969, el hermano Guadalupe López fue enviado a pastorear la iglesia de Montemorelos, Nuevo León, y en su lugar regresó el hermano José Ricardo Rentería.

Transcurrido el tiempo, y viendo que era una necesidad ampliarse, debido a que el número de creyentes crecía, se decidió permutar el terreno ya que era de forma irregular y su ubicación era en las orillas de la mencionada colonia. Gracias a Dios, Él puso los medios para que esto se lograra, adquiriendo la propiedad en la calle Ramiro E. Martínez número 2072 de la colonia Pablo A González, en cuyo lugar está erigido el templo actual.

En esa misma época, se nombró el Comité pro construcción, conformado por el presidente Antonio Muñoz, el secretario Rubén Pérez y el tesorero Pablo Balderas; sin embargo, el hermano Muñoz no pudo cumplir con sus funciones de presidente, por lo que el Comité nombró como presidente interino al mismo pastor.

Éste Comité inició sus actividades con una rifa de dinero en efectivo, cuya ganancia fue de $3,086.00 (tres mil ochenta y seis pesos 00/100 m.n.), aquí comenzaba a afirmarse un ideal que en poco tiempo se convertiría en realidad, porque el pueblo del Señor es visionario y los hermanos de la misión buscaban la forma de edificar un templo en el terreno que se había adquirido.

A continuación, transcribiremos fielmente la crónica que a petición del pastor, narró el hermano Leoncio Rodríguez punto a punto lo relacionado con la cimentación del local que sería pronto el templo de la Cuarta Iglesia de Monterrey, Nuevo León, así como los hermanos, hermanas y aún simpatizadores que en una u otra forma cooperaron en los trabajos: “29 de diciembre de 1970. El martes 29 de diciembre a las 11:00 horas, el hermano Rubén Pérez, miembro activo de nuestra iglesia, el hermano Fidel Rodríguez, simpatizante y maestro albañil, se reunieron en el terreno de la iglesia cita en la calle Ramiro E. Martínez número 2072 de la colonia Pablo A. González para fijar los puntos de construcción. Habiendo marcado, se retiraron a sus asuntos personales; el jueves 31 del mismo mes, el hermano César Balderas dio el primer zapapicazo en el sitio donde se levantó la segunda columna del costado derecho del templo (viendo del lado norte al sur). El viernes 1 de enero de 1971 nos reunimos los hermanos Rubén Pérez, Leoncio Rodríguez, Francisco Lira, Ricardo Rentería, Lorenzo Rentería, Bonifacio Mancillas y Ramón Sánchez para hacer la excavación de las siguientes fosas para columnas; los pozos se repartieron de la siguiente manera: del lado izquierdo, el hermano Rubén Pérez excavó la primer y segunda fosa; los hermanos Ricardo y Lorenzo Rentería excavaron la tercera y cuarta fosa; el hermano Bonifacio Mancillas escarbó el quinto pozo y el niño José Luis Rivera colaboró según sus fuerzas. En el lado derecho, el hermano Leoncio Rodríguez escarbó la tercera y cuarta fosa; el hermano Francisco Lira, la quinta columna, y el hermano Ramón Sánchez la primer fosa. Después de los trabajos del día primero de enero nos despedimos con una oración. El lunes 4 de enero, se reunió el Comité Pro- Construcción para elegir el nuevo presidente, siendo electo el pastor José Ricardo Rentería, quien se reunió para formular los planes para la construcción, acordando pagarle al maestro albañil Fidel Rodríguez la cantidad de $180.00 (ciento ochenta pesos 00/100 m.n.) por semana, y él aceptó. Así se emprendió la obra por quince días, trabajando abnegadamente los hermanos Fidel Rodríguez, Rodolfo Balderas, Rubén Pérez y Bonifacio Mancillas. Durante este período de arduo trabajo, el pastor José Ricardo Rentería, trabajaba medio día de lunes a viernes y el resto del día, asistía al Instituto a la Primera Iglesia de Monterrey. Los hermanos que también colaboraron en algunos de sus días libres, fueron el hermano Ramón Sánchez, César Balderas, Francisco Lira y Pablo Balderas; algunas de las hermanas que cooperaron con los alimentos fueron: Oralia Pérez, Feliciana Badillo, Crecencia Mendoza, Eusebia Castro, Juana Ortega, Lidia Rentería, Domitila Castillo, María Becerra y Nicolasa Márquez, entre otras. Quedando la obra hasta el sobre cimiento, se hizo la Ceremonia de la Primera Piedra el sábado 30 de enero de 1971, habiendo oficiado el pastor Melesio Segovia Pineda, como visita, el anciano del Primer Sector Manuel Francisco Tovar Aguirre y el pastor José Ricardo Rentería. La hermana María Becerra depositó los documentos que contiene los nombres de la lista de miembros de la localidad, los cuales se encuentran en la primera columna del lado izquierdo viendo de norte a sur. Hasta aquí, la crónica levantada por el hermano Leoncio Rodríguez. El 28 de febrero de 1971, la iglesia tomó posesión del local, siendo consagrado el templo ese mismo día por el Obispo del Distrito, el hermano Leoncio López Belmares.