Ejido Sonora, Mexicali, Baja California - WikiHistoria
jueves 27 de junio del 2019

Ejido Sonora, Mexicali, Baja California

De WikiHistoria
Saltar a: navegación, buscar

== MISION EJIDO SONORA ==

El año de 1993 fue bautizada en la 2da IAFCJ de Mexicali una hermana de nombre Elia, quien tenía su residencia en Ejido Sonora, lo cual representaba una necesidad para la hna. respecto al traslado. En la 2da IAFCJ se congregaba también el hno. Socorro León, evangelista y ministro, quien en una ocasión se percató del problema de la hermana y ofreció a la hna. la realización de cultos en su casa. Pero no fue sino hasta el año 1994 que el hno. Socorrito (como le llamaban los hermanos que le conocian) propuso en su corazon llevar la palabra de Dios a dicha comunidad. En medio de su discapacidad física, postrado en silla de ruedas, junto a su esposa la hna. Juanita y el apoyo de un hermano de nombre Juan Ibarra, quien manejaba el trayecto de Mexicali a dicho poblado.

Iniciada ya la obra, domingo tras domingo se hacían los cultos en casa de la hna. Elia; cuentan los hermanos que cuando el hno. Socorro oraba por los enfermos, estos sanaban, y esto era respaldo de parte de Dios para que cuando los hermanos salieran a invitar a los vecinos ellos accedieran al ver las maravillas que Dios estaba haciendo. De este grupo de vecinos surgieron los primeros frutos de la obra, los hermanos Lorenzo Coronel y Marcelina Pantoja que fueron bautizados en la Primera Iglesia en Mexicali.

Después de cierto crecimiento, se presentó la necesidad de adquirir un terreno para la construcción de la Misión y es a la hna. Elia a quien le nace el deseo de donar un terreno a lado de su casa de 30 m X 100 m de fondo, también arribaron a la misión algunos hermanos del ejido Durango de nombre Marcial Rosas, Maria Mata y su hijo Marcial. En el año 1995 una triste noticia invade a los hermanos, pues el hermano Socorro León cae enfermo de una embolia que le impide seguir atendiendo la obra tan exitosa, lo que trae como consecuencia el arribo de un nuevo encargado de la Misión en Ejido Sonora.

El hno. Conrado Rodriguez es designado pastor en funciones por el Obispo Supervisor hno. Marco Antonio Angulo, quien toma el timon de la obra y continua dando frutos, ademas de ser acompañado por algunos hermanos del Ejido Nuevo Leon. El hermano Conrado inicio la construccion del templo que fue hecho de madera, apoyado por los hermanos del Ejido Michoacán de Ocampo; destacan también en su labor los hermanos Carlos García y Miguel Félix Beltrán. La obra rindió pronto sus primeros frutos y fueron bautizadas cuatro almas mas entre ellas un hermano de nombre Elliot, quien en 1997 fue una de las ayudas ministeriales del hno. Conrado, el hno. Marcial tocaba la guitarra y su esposa que apoyaba con el canto.

En el año 2000 es designado pastor el hno. Fernando Hernández, en sustitución del hno. Conrado Rodríguez. Durante su gestión la iglesia gozó de muchas actividades evangelísticas donde se llegaron a juntar hasta 40 visitas y también se dice que el nieto de la hna. Elia recibió un milagro de sanidad de parte de Dios. El hno. Hernández fue sustituído el año 2003 por el hno. Rubén Miranda quien, al poco tiempo tuvo que entregar la congregación debido a problemas personales.

El Rev. Angel Nieblas arribó a la Misión Ejido Sonora en 2005 y fue quien después del hno. Conrado continuó la obra de construcción y remodelación del templo. Durante su estancia la iglesia vivió momentos difíciles de prueba, además de la falta de visitas a la congregación, sin embargo la misión logró llevar a cabo algunos eventos evangelísticos. En agosto de 2010 el hno. Nieblas fue designado pastor de Ejido Oaxaca y el Rev. Ulises Morán llegó en su lugar.

Durante un corto tiempo, el hno. Morán ha logrado doblar la membresía que recibió (7 hermanos bautizados), además del trabajo de construcción en el templo. En la actualidad acompañan en los cultos alrededor de 20 visitas, rindiendo fruto sobre todo el área de jóvenes, donde no había fraternidad. Lo que inició en 1995, sigue dando fruto en la actualidad.

“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”. (2Ti 2:15)